Cecilia Valleboni Forbes Staff
El mercado laboral corporativo en Argentina comienza el año con un cambio de tendencia marcado. Luego de un 2024 donde el poder adquisitivo de los ejecutivos había quedado siete puntos por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cierre de 2025 trajo un alivio inesperado: los salarios fuera de convenio anotaron una recuperación real, superando la inflación proyectada.
Según la Guía Salarial 2025-2026 de Adecco Argentina, los ajustes para el personal jerárquico promediaron un 35%, situándose 7,8 puntos por encima del IPC del año pasado. Para 2026, el escenario es de mayor estabilidad pero con una lupa puesta en la productividad. Miguel Carugati, Managing Director de PageGroup para Argentina y Uruguay, analiza las dificultades que enfrentaron las empresas recientemente: "En 2025, el mercado laboral argentino enfrentó desafíos como la brecha entre expectativas salariales y capacidad de ajuste, la rápida adopción de IA frente a una preparación organizacional limitada y la necesidad de llevar a cabo contrataciones selectivas priorizando la eficiencia".
Las proyecciones para 2026: ¿cuánto aumentarán los sueldos?
Las empresas ya armaron sus presupuestos para el ciclo que comienza con una coincidencia notable entre las principales consultoras. De acuerdo con la Encuesta Flash de WTW, se proyecta un incremento salarial del 20% para 2026. Esta cifra es respaldada por el relevamiento TISA de Mercer, realizado entre 518 compañías, que también ubica la mediana de aumentos en un 20%, alineándose con una inflación esperada del 21%.
"El relevamiento refleja la tendencia de las compañías a ser prudentes, con incrementos que acompañan la inflación esperada y estrategias de compensación más diversificadas para retener talento", señala Inés García Toscano, Gerente de Career & Rewards de Mercer. Según el informe, las subsidiarias internacionales proyectan incrementos ligeramente mayores (30% en el cierre de 2025) que las empresas locales (28%).
En cuanto a la frecuencia de los incrementos, el mercado abandona la dinámica de revisiones mensuales. El 36% de las empresas relevadas por Mercer planea realizar solo dos incrementos en 2026, mientras que un 29% mantendrá cuatro o más. Marcela Angeli, Directora de Work & Rewards de WTW, explica la transición hacia un modelo basado en el desempeño: "Hay un 40% de las empresas que prevén otorgar ajustes mixtos; aplicarán un mismo porcentaje para todos y un porcentaje diferente dependiente del desempeño".
En este punto, García Toscano añade: “El 57% de las organizaciones combina múltiples criterios para analizar los incrementos, tales como referencias de mercado, inflación esperada y desempeño, mientras que solo un 15% traslada directamente la inflación en su totalidad”.
El podio de los salarios: los sectores y puestos ganadores
La figura del CFO (Chief Financial Officer) se consolidó como la más crítica del mercado, según datos del informe de Adecco. En un contexto de estabilización, el líder de finanzas define la estrategia de inversión y la relación con el mercado de capitales. Un director financiero de una empresa grande en CABA reporta hoy un sueldo máximo de $ 19.049.930, el salario más alto de la escala sin contar al CEO.
En el área comercial, los números alcanzan los $ 22.103.787 en corporaciones grandes. Por su parte, el área de operaciones también muestra cifras competitivas: un Gerente de Supply Chain percibe $ 17.320.000, mientras que el Gerente de Comercio Exterior —rol clave bajo la actual política económica— promedia los $ 15.700.000.
A nivel industrial, Mercer destaca que Medios y Entretenimiento, Biotecnología, Farmacéutica y High Tech lideran las proyecciones con subas cercanas al 32%, mientras que el sector Fintech refleja los incrementos más conservadores. El factor regional también pesa: un Gerente de Producción en la Patagonia puede alcanzar los $ 22.607.449, superando ampliamente los $ 14,3 millones promedio de CABA.
Ejes 2026: IA, flexibilidad y habilidades blandas
El balance de Michael Page para este año destaca que la batalla por el talento ya no se libra solo en el recibo de sueldo. Aunque la insatisfacción salarial persiste en un 62% de los mandos medios, la flexibilidad es innegociable: para el 77% de los empleados, la modalidad híbrida es parte esencial de su compensación.
La inteligencia artificial es el otro gran eje, con un 81% de los profesionales utilizándola semanalmente. En 2026, las empresas buscarán perfiles que usen estas herramientas para liberar tiempo para el análisis estratégico. En este contexto, las habilidades blandas como la empatía y el liderazgo se posicionan como las competencias más demandadas y las que mejor logran defender sus pretensiones salariales ante una estabilización económica que, tras los picos de años anteriores, apunta finalmente a una mayor previsibilidad.