Isela Costantini: "El gran desafío del líder es anticiparse a una crisis"
Para la CEO del Grupo Financiero ST, las empresas necesitan tener clara su visión de negocio y personas con habilidades blandas para conectar a los empleados con el propósito.

-¿Cómo es ser líder en ese contexto?

Cuando uno piensa en todos los eventos que hubo en los últimos años... La pandemia fue la que más nos pegó y nos hizo repensar, parar muchos de los procesos y agilizar otros. A nosotros nos agarró en una etapa de transformación. Éramos 5 empresas cuando arrancó la pandemia, hoy somos 7, con la compra de una empresa (MetLife Argentina) y una fusión de nuestra gestora de fondo en el medio. Se agilizó y aceleró el proceso de transformación que veníamos teniendo y tuvimos el éxito del crecimiento porque la cultura del grupo ya estaba siendo armada para lo que tenía que venir. Estábamos preparados, pero nos empujó.

-Como líder, ¿cuánto de lo personal tenés que poner para guiar equipos en estos contextos?

200%. Antes de la pandemia era una necesidad y durante se hizo más necesario aún liderar a la distancia. La necesidad de estar cerca del equipo era muy grande para tratar de entender cómo iban acompañando los cambios; éramos 400 empleados en 2019 y postpandemia pasamos a casi 900. La demanda del líder no era solamente en cómo ir asegurando que el plan de negocio se iba ejecutando, también era entender cómo estaban los equipos. Fue más allá de un plan de negocio, era un tema de contención de la estructura y de
los equipos para que estuvieran pasándola de la mejor forma posible. Fueron dos años muy complejos cuyo impacto en la sociedad y en las empresas todavía no hemos visto. Como líderes tenemos que entender, porque es la única forma de poder decir cómo motivo y cómo comprometo a mi empleado para que venga y participe más. La cabeza de la persona hoy está volcada y preocupada en diferentes sectores o en diferentes temas. 

 

-En momentos complejos, ¿qué es más efectivo: innovar o esperar?

El gran desafío del líder es anticiparse a una crisis, poder tener esa lectura de qué es lo que viene y qué impacto va a tener dentro de su negocio, sea porque el mercado cambia, sus colaboradores cambian, su producto o servicio va a ser impactado. Hoy no hay forma de supervivencia de cualquier empresa que todos los años no se cuestione el modelo de negocio. Más allá de que las crisis son oportunidades, hay que agarrarlas cuanto antes porque en un mercado donde tenés muchos competidores y todos están mirando la misma oportunidad, gana el que aceleró antes, el que vio la oportunidad antes y la puede empezar a
implementar con sus equipos de trabajo.

-¿Cuán importantes son las habilidades blandas?

Sin esas habilidades no se tiene éxito. Uno puede ser muy buen ejecutor o entregador de resultados, pero sin empatía, capacidad de armar equipos y entendendimiento de cómo ese equipo puede entregar mejores resultados, no tiene éxito. Cada vez necesitamos más psicólogos en las empresas. Hoy hay una necesidad muy grande de conectarse con el propósito.

-¿Qué dos cualidades no le pueden faltar a una empresa que quiere ser resiliente?

Tiene que tener muy claro cuál es su visión del negocio, qué equipo necesita y qué necesita su equipo para poder implementar ese plan. Sin una visión no hay forma de llevar a nadie a ningún plan de resiliencia.