Starlink, la compañía de internet satelital perteneciente a SpaceX de Elon Musk, donará el equivalente a 6.000 kits y financiará durante dos años la conectividad de establecimientos educativos argentinos que actualmente no tienen acceso a internet o cuentan con un servicio deficiente.
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) aprobó los modelos del contrato de donación y del convenio que deberá firmarse con Starlink Argentina y el Ministerio de Capital Humano. La medida forma parte del proyecto “Conectividad Satelital en Establecimientos Educativos de Gestión Pública de la República Argentina”.
El programa tendrá un costo total asignado de US$ 21,876 millones. De ese monto, US$ 9,978 millones corresponderán al aporte de Starlink y US$ 11,898 millones serán financiados mediante el Fondo del Servicio Universal, administrado por el Enacom. La resolución fue publicada este miércoles 2 de septiembre en el Boletín Oficial.

Aunque la iniciativa es presentada como una donación, el aporte privado cubre solamente una parte del proyecto. El Estado asumirá los costos de instalación, asistencia técnica, gestión y monitoreo, además del servicio durante el tercer año.
Qué aportará Starlink
La donación de Starlink fue valuada en US$ 9,978 millones, IVA incluido. Se divide en dos componentes:
- US$ 2,778 millones por los 6.000 kits, sus accesorios y el envío.
- US$ 7,2 millones por 24 meses de internet satelital.
El aporte no se realizará mediante la entrega directa de los equipos al Estado. Starlink depositará en dólares el monto equivalente en una cuenta del Banco Nación correspondiente al Fondo del Servicio Universal. Esos recursos quedarán afectados exclusivamente al proyecto.
La donación se concretará en cuatro etapas: dos aportes iniciales equivalentes a 1.000 kits cada uno y otros dos correspondientes a 2.000 equipos por etapa. El servicio comenzará a computarse a partir de la instalación y puesta en funcionamiento en cada escuela.

La implementación estará condicionada a la acreditación efectiva de los fondos donados. La resolución aprobó los modelos contractuales “a suscribirse”, por lo que la publicación de la norma no implica por sí sola que los 6.000 equipos ya hayan sido entregados.
Cuánto pagará el Estado
El Fondo del Servicio Universal aportará otros US$ 11,898 millones para completar el proyecto. Esos recursos serán utilizados para cubrir:
- La instalación de los 6.000 equipos.
- La gestión del servicio y de las incidencias.
- La asistencia técnica.
- Una plataforma API para controlar y monitorear las conexiones.
- Los 12 meses de internet posteriores a los dos años aportados por Starlink.
El primer año de instalación, soporte y monitoreo fue valuado contractualmente en US$ 4,266 millones más IVA. Para el segundo y el tercer año se establecieron US$ 2,016 millones más IVA por período.
A eso se sumarán US$ 3,6 millones, IVA incluido, para financiar el tercer año de conectividad. Este importe equivale a US$ 600 anuales o US$ 50 mensuales por establecimiento.
Los anexos indican que Starlink contratará a sus distribuidores autorizados para entregar e instalar los equipos. La empresa les pagará y luego trasladará esos costos al Fondo del Servicio Universal mediante facturación al Enacom.

Los documentos presentan un punto que deberá precisarse durante la instrumentación: la resolución fija en US$ 11,898 millones el aporte total del Fondo, mientras que el modelo contractual agrega “más IVA” sobre algunos de los componentes que integran esa misma cifra.
Qué escuelas recibirán los equipos
Los kits estarán destinados a establecimientos educativos de todos los niveles y modalidades que no tengan conectividad o cuyo servicio sea deficiente. Podrán participar escuelas estatales nacionales, provinciales y municipales, además de instituciones privadas con cuota cero.
La Secretaría de Educación será responsable de confeccionar el listado de 6.000 beneficiarios y remitir su geolocalización. La selección necesitará la conformidad del Enacom.
El convenio no incluye todavía la nómina de escuelas. El anexo correspondiente contiene una planilla sin completar que solicita, entre otros datos:
- Provincia, departamento y localidad.
- Cantidad de estudiantes y docentes.
- Disponibilidad de electricidad.
- Existencia de sala de computación.
- Latitud y longitud del establecimiento.
También podrán incorporarse aulas talleres móviles. Para acceder al programa, las provincias y los municipios deberán adherir y colaborar con la instalación, el seguimiento y la integración de las antenas con la infraestructura tecnológica de cada escuela.
Si un equipo no puede instalarse en uno de los establecimientos seleccionados, no habrá una sustitución automática. Si se autoriza excepcionalmente otra escuela, los gastos y las gestiones de esa nueva instalación quedarán a cargo de la provincia.

Cómo será el servicio
Las escuelas recibirán el denominado Plan de Impacto de Starlink. Cada conexión contará con 2 terabytes mensuales de datos prioritarios, IP pública y atención preferencial.
El servicio incorpora un margen de uso hasta los 5 terabytes mensuales. Una vez alcanzado ese consumo, Starlink podrá limitar la velocidad. Los términos también establecen que el uso superior a 2 terabytes no deberá ser “constante ni excesivo”, bajo criterios que determinará la empresa.
Starlink podrá auditar el uso de las conexiones para verificar que se destinen exclusivamente a los establecimientos incluidos en el programa y a fines permitidos. Ante un uso considerado indebido, podrá suspender el acceso, reemplazar el plan por otro a precio de mercado o revocar los descuentos concedidos.
Los kits pasarán a ser propiedad de los establecimientos o de las jurisdicciones correspondientes al momento de su entrega. Las autoridades escolares asumirán la responsabilidad por su preservación y utilización.
Qué ocurrirá después de los tres años
El convenio contempla 36 meses de internet: Starlink financiará los primeros 24 y el Fondo del Servicio Universal pagará los 12 siguientes.
Después de ese plazo, la continuidad y el financiamiento quedarán a cargo de cada provincia o municipio. Los montos también podrán renegociarse una vez terminada la cobertura prevista en el programa.
Este punto será central para determinar la sostenibilidad del proyecto. Las jurisdicciones deberán decidir si mantienen el servicio y asumir el costo que Starlink establezca a partir del cuarto año.
El convenio tendrá una duración inicial de tres años y se prorrogará automáticamente por otro período igual, salvo que alguna de las partes comunique su intención de finalizarlo. Sin embargo, cualquiera podrá rescindirlo con un aviso previo de 30 días hábiles. Starlink también podrá suspender el servicio de manera inmediata ante incumplimientos, cambios regulatorios que vuelvan ilegal la operación o situaciones de fuerza mayor.
El proyecto busca extender la conectividad hacia escuelas donde las redes terrestres no llegan o funcionan de manera insuficiente. Su alcance efectivo dependerá ahora de la firma de los contratos, la acreditación de los fondos, la selección de los establecimientos y la adhesión de las provincias.