“Soy producto de la oportunidad y no del entusiasmo”. Así se definió Javier Artigas, anfitrión del Airbnb en el que el escritor argentino Hernán Casciari infartó en Montevideo en 2015, que dio origen a una de las anécdotas más contadas del Río de la Plata. También creador de Connectus Medical, una plataforma que permite a los pacientes con insuficiencia renal hacer tratamiento de hemodiálisis mientras viajan por el mundo.
Artigas vivió cuatro años sin poder salir de Montevideo porque dependía de la diálisis que le aseguraba la vida ante la poliquistosis renal que heredó de su padre. Y así como en el caso de Casciari, su filosofía cabe en su frase: “El corazón improvisa mucho más rápido de lo que planifica”.
Para él, la humanidad va por delante de la tecnología y confiesa que le da algo de miedo sumar inteligencia artificial a la plataforma de Connectus Medical.
La clave, desde su punto de vista, está en la actitud frente al otro, más que en las herramientas tecnológicas que se sumen. Artigas reivindica la solidaridad, que escasea hoy, “en estos tiempos de instantaneidad, de todo ya”.
“Quizá sea mucho más importante escalar en humanidad y no en tecnología”, resumió.