Durante años, las stablecoins crecieron en la Argentina como una respuesta a la inflación y a las restricciones para acceder al dólar. Para una parte de los usuarios, estos activos digitales se convirtieron en una forma de proteger sus ahorros sin tener que comprar billetes físicos. Sin embargo, el próximo capítulo de esta tecnología podría desarrollarse lejos del público minorista y dentro del propio sistema financiero.
Grupo BIND anunció sus planes para ampliar el acceso institucional a USDC, la stablecoin emitida por entidades reguladas de Circle, una de las principales compañías de infraestructura financiera basada en blockchain del mundo. La iniciativa permitirá que empresas y otros participantes institucionales elegibles utilicen dólares digitales para realizar pagos, administrar su tesorería y operar con activos digitales.
El anuncio se conoció durante la visita a la Argentina de Jeremy Allaire, cofundador y CEO de Circle, quien confirmó que la compañía comenzó a profundizar su presencia en el país. Su estrategia incluye contratar un responsable para el mercado local, cerrar acuerdos con bancos, fintechs y empresas de pagos, trabajar con desarrolladores y participar de las conversaciones sobre el futuro marco regulatorio.
“Vemos una enorme oportunidad aquí. Estamos invirtiendo y esperamos que la Argentina se convierta en un mercado realmente significativo y dinámico para Circle”, afirmó Allaire durante un encuentro con periodistas.
La asociación con Grupo BIND es una primera muestra concreta de esa estrategia. También representa una señal de cómo la adopción local de stablecoins comienza a superar su función más conocida como refugio frente a la inestabilidad del peso para avanzar sobre servicios financieros corporativos.
La llegada de USDC al mercado institucional
El proyecto se desarrollará a través de BEN, la plataforma de activos digitales de Grupo BIND. Se espera que opere mediante el Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) registrado de la compañía y que se integre con la infraestructura de Circle. La plataforma estará orientada a personas jurídicas y facilitará operaciones entre pares. Esto significa que BEN conectará a los participantes autorizados, pero no actuará como contraparte de las transacciones.
“Ampliar el acceso institucional a USDC representa un paso importante en el desarrollo continuo del ecosistema de activos digitales de Argentina”, señaló Andrés Meta, fundador de Grupo BIND. Según explicó, la intención es brindarles a las empresas “un acceso transparente, seguro y eficiente a la infraestructura del dólar digital”.
Los casos de uso previstos incluyen pagos, operaciones de tesorería y transacciones con activos digitales. Circle también identifica oportunidades en el comercio internacional y en las transferencias entre empresas de distintos países.
Más allá de la cobertura frente a la inflación
La expansión de las stablecoins en la Argentina estuvo estrechamente relacionada con la búsqueda de protección frente a la inflación. Allaire reconoce que ese fue uno de los principales motores de adopción, pero considera que la tecnología tiene un potencial mucho más amplio. “Por supuesto, tener el dólar como reserva de valor y poder custodiarlo de manera segura es muy poderoso. Pero también existe una utilidad extraordinaria en los dólares digitales”, explicó.
Para el fundador de Circle, el cambio consiste en trasladar al dinero la misma lógica abierta que transformó otras actividades en internet. Así como el correo electrónico permite enviar mensajes sin importar qué empresa presta el servicio en cada país, las stablecoins pueden reducir las barreras que todavía existen para mover valor entre jurisdicciones.
“Si utilizo stablecoins, puedo operar con cualquier persona en cualquier parte del mundo de manera instantánea y prácticamente sin costo. No importa en qué país viva, si se trata de una empresa, una persona o incluso un agente de inteligencia artificial”, aseguró.
Allaire fue incluso más lejos al cuestionar la idea tradicional de los pagos internacionales. “¿Cuántos de nosotros enviamos correos electrónicos transfronterizos? El concepto no tiene sentido. Estamos viendo un colapso de las fronteras que vuelve mucho más fluido el movimiento de valor”, afirmó.
La tesis de Circle es que las stablecoins dejarán de ser únicamente una representación digital del dólar para convertirse en una infraestructura sobre la cual podrán construirse nuevos productos de ahorro, inversión, crédito, pagos y comercio.
El plan de Circle para la Argentina
La estrategia local se apoya en tres pilares. El primero será formar un equipo que pueda trabajar con socios argentinos, startups y desarrolladores. Circle comenzará con la contratación de un responsable para el país y luego ampliará su estructura en función de la evolución del negocio.
Brasil fue el primer mercado latinoamericano en el que la compañía desarrolló un equipo propio y actualmente cuenta allí con ocho empleados. También proyecta crecer en México y analiza oportunidades en Colombia.
El segundo eje será construir asociaciones comerciales en todo el ecosistema financiero argentino. “Esto significa acuerdos con bancos, compañías de pagos, otras fintechs y exchanges. Queremos ayudarlos a crecer y a utilizar nuestras plataformas”, detalló el ejecutivo.
El tercer pilar será el diálogo regulatorio. Allaire anticipó que la compañía buscará compartir su experiencia con el Banco Central, los organismos que regulan el mercado de capitales y las autoridades económicas.
Circle aplica esa estrategia en cada país donde se instala. La empresa participa en consultas con gobiernos y reguladores para impulsar normas que permitan integrar stablecoins y blockchain a la economía tradicional.
Las regulaciones que espera Circle
Allaire sostuvo que la Argentina reúne tres condiciones que Circle considera determinantes para invertir: un ecosistema fintech activo, una adopción elevada de activos digitales y un entorno regulatorio que comienza a mostrarse favorable. “Las señales que tenemos indican que habrá nuevas reglas para que incluso los propios bancos puedan comenzar a involucrarse y utilizar esta tecnología. Es un desarrollo muy positivo”, afirmó.
El ejecutivo espera que durante los próximos 18 meses se produzca una importante ola regulatoria en los mercados emergentes. En el caso argentino, consideró que podrían presentarse propuestas antes de que termine 2026, aunque aclaró que se trata de una expectativa de la compañía.
Estas normas podrían definir cómo las entidades financieras utilizan activos digitales y redes blockchain, así como el tratamiento de las stablecoins emitidas en pesos y de aquellas creadas en el exterior. “Esperamos ver regulaciones sobre cómo las principales instituciones financieras, incluidos los bancos, podrán utilizar activos digitales y blockchains. También esperamos políticas que definan cómo serán tratadas las stablecoins dentro del sistema financiero argentino”, señaló el CEO de Circle.