Durante una intervención en la conferencia Abundance Summit, organizada por Peter Diamandis, Elon Musk volvió a sacudir los cimientos de la industria tecnológica con una serie de predicciones que oscilan entre la utopía y el colapso. En una charla que profundizó en el estado actual del aprendizaje profundo y la robótica, el magnate describió el avance de la inteligencia artificial no como una evolución constante, sino como un tsunami supersónico que está a punto de impactar contra la estructura misma de la civilización humana.
El contexto de esta advertencia no es casual. Musk se refirió específicamente a la velocidad a la que se está desplegando la infraestructura de computación, señalando que la disponibilidad de chips y la potencia de los centros de datos están creciendo a un ritmo nunca antes visto en la historia de la ingeniería. Según el director de Tesla y X, la humanidad se encuentra en el borde de un cambio de paradigma donde la inteligencia biológica quedará relegada a una fracción mínima frente a la capacidad de procesamiento sintética. @@FIGURE@@
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista ocurre cuando Musk abandona las generalidades para fijar una fecha en el calendario: afirma que ya estamos viviendo la singularidad, que estamos en la curva vertical de la montaña rusa justo antes de la curva de la caída libre. Sobre los plazos, dice que este año cree que alcanzaremos la inteligencia artificial general, o AGI, que para 2030, la inteligencia digital no solo habrá igualado a la humana, sino que superará a toda la inteligencia humana combinada.
Esto nos lleva a un dilema profundo: en un mundo de abundancia total, donde ningún trabajo sea necesario porque la IA lo hace todo mejor, ¿cuál será el propósito de nuestras vidas?". El empresario argumenta que el escenario más probable sigue siendo uno de abundancia radical. En este futuro cercano, el costo de los bienes y servicios se desplomará gracias a la automatización extrema, eliminando la necesidad de trabajar por supervivencia y dando paso a una era donde el mayor desafío de las personas será resolver una crisis existencial por la falta de ocupaciones tradicionales.
Una de las preguntas que surge en la entrevista es cómo nos aseguramos de ir a un futuro del estilo Star Trek y no Terminator. Musk advirtió que obligar a una IA a mentir o a ser políticamente correcta por encima de la verdad factual podría derivar en consecuencias imprevistas y peligrosas. Por eso, propone tres pilares base para la seguridad de la IA: verdad, curiosidad y belleza. Y explica: la verdad es esencial para evitar que la IA se vuelva loca; la curiosidad es el motor que fomentaría una convivencia con la humanidad y si tiene un sentido de la belleza el futuro será increíble. Además,
La advertencia de Musk es clara: el tsunami ya está en camino y su velocidad es supersónica. La capacidad de adaptación humana está a prueba y el tiempo para establecer las salvaguardas necesarias se agota.