Cuando una empresa se vuelve menos dependiente del accionar directo del fundador, no solo mejora su estructura operativa, sino que también aumenta significativamente su valor económico real.
Una empresa que no puede operar sin la presencia del CEO, o sin la de un gerente clave, pierde valor al instante ante los ojos de un potencial comprador.
El objetivo es estar siempre listos. Preparados personalmente y preparadas nuestras empresas. Si siempre las tenemos listas para vender, el valor que alcancen será mayor.