Datos clave
- Durante la firma en el Despacho Oval, Donald Trump aseguró ante los periodistas que el cambio era “algo en lo que estuvo pensando durante mucho tiempo, la verdad”.
- La orden instruye al secretario del Interior a modificar el Sistema de Información de Nombres Geográficos en un plazo de 30 días. La nueva denominación también deberá incorporarse en todas las referencias del gobierno federal, incluidos los mapas de los departamentos y agencias ejecutivas, los contratos y otros documentos.
- Trump había planteado la posibilidad a comienzos de esta semana, cuando Canadá se preparaba para anunciar represalias por los aranceles del 50% que Estados Unidos impuso durante el fin de semana a distintos productos canadienses.
- El miércoles, el mandatario publicó un video grabado en el Despacho Oval en el que tachaba “Lago Ontario” sobre un mapa y escribía “Lago América”. Un día antes había anticipado la iniciativa en Truth Social con una frase dirigida a la provincia canadiense. “Ya no esperamos hacer muchos negocios con Ontario”, escribió.
Otros nombres que Trump podría cambiar
Durante la ceremonia del jueves, el presidente sugirió que también podría modificar la denominación del océano Pacífico o del Atlántico. Según explicó, su intención sería que Estados Unidos tuviera un golfo, un lago y un océano con su nombre, aunque no quedó claro si hablaba en serio. Trump ya había rebautizado el “Golfo de México” como “Golfo de América” mediante una orden ejecutiva firmada en enero de 2025.
La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá
Los aranceles estadounidenses alcanzan aproximadamente US$ 20.000 millones en productos canadienses y entraron en vigencia el sábado. Trump había amenazado con aplicarlos en julio, antes de abrir un período de negociación de 30 días. Los gravámenes afectan al alcohol, a los productos lácteos y a los automóviles. También alcanzan productos mucho menos habituales, como mazas y martillos manuales y decoraciones para el árbol de Navidad.
Canadá respondió el martes con aranceles del 15% al 50% a 700 productos estadounidenses. Las nuevas tasas comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre. Según The Wall Street Journal, las medidas estadounidenses alcanzan cerca del 5% de las exportaciones canadienses, mientras que la respuesta de Ottawa afecta aproximadamente al 6% de las ventas de Estados Unidos a ese mercado.
Los aranceles canadienses también buscan ejercer “presión política” sobre el gobierno de Trump, afirmó la ministra de Industria de Canadá, Melanie Joly. La estrategia apunta a estados con elecciones legislativas competitivas, mientras que las preocupaciones económicas y la baja aprobación del mandatario podrían perjudicar a los candidatos republicanos.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.