Datos clave
Donald Trump escribió en Truth Social: “Durante los próximos 90 días, Estados Unidos permitirá importar hasta 300.000 toneladas métricas de productos destinados a carne picada sin aplicar el arancel correspondiente a las importaciones que excedan la cuota”.
También afirmó que Estados Unidos tiene el “compromiso de que esta carne se venderá a un 25% por debajo de los precios actuales del mercado”.
Por el momento, no estaban claros los detalles adicionales de la medida, incluido a qué productos de carne picada se aplicará la exención arancelaria.
El anuncio se produce mientras distintas encuestas muestran de manera consistente que el nivel de aprobación de Trump en materia de costo de vida se encuentra en terreno negativo. Una encuesta de Financial Times publicada esta semana reveló que más del 53% de los votantes registrados considera que su situación financiera empeoró durante el segundo mandato de Trump.
El sondeo también mostró que los votantes son más propensos a confiar en los demócratas que en los republicanos para gestionar la inflación y el costo de vida.
Mientras tanto, el precio de la carne picada alcanzó un récord, con un valor de US$ 6,89 por libra (aproximadamente 0,454 kg) en julio, en medio de una escasez de ganado.
La cifra
US$ 13,06. Ese es el precio que pagan los estadounidenses por cada libra de carne picada, frente a los US$ 11,88 de julio del año pasado y los US$ 10,86 de julio de 2024, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.
Contexto
En mayo, la administración Trump postergó una suspensión prevista de las restricciones a las importaciones de carne vacuna, ante las preocupaciones de algunos republicanos y productores ganaderos, quienes sostienen que un aumento de las importaciones podría perjudicar a una industria que ya atraviesa dificultades.
Los productores redujeron sus rodeos durante la pandemia, cuando los precios del ganado se desplomaron, los costos de mantenimiento se dispararon y la sequía afectó los pastizales.
El antecedente argentino
Entre las otras medidas adoptadas por Trump para intentar reducir el precio de la carne vacuna, a comienzos de este año firmó una orden ejecutiva que aumentó algunas cuotas de importación de carne argentina, una decisión que generó el rechazo de algunos productores ganaderos y republicanos de estados con fuerte presencia del sector.
La medida elevó en 80.000 toneladas métricas la cuota arancelaria para la carne vacuna argentina. El incremento se aplica exclusivamente a los recortes magros de carne vacuna, utilizados para elaborar carne picada.
*Este artículo cuenta con información original de Forbes.com