Un fenómeno que nació en los campos sombreados de Japón y explotó en las cafeterías estadounidenses busca conseguir suficiente hoja de calidad para sostener una demanda que ya desbordó al nicho wellness.
Con una inversión inicial de US$ 54.000 y tras dos años de desarrollo, Melisa Retrivi lanzó Amelia, el primer té frío enlatado hecho en el país. En un mercado dominado por el café, el mate y las gaseosas, su apuesta busca abrir una nueva categoría y captar a consumidores que priorizan opciones más saludables.
Un recorrido por salones legendarios, puestos callejeros y plantaciones centenarias donde cada taza cuenta una historia distinta. Desde Marruecos hasta Japón, una guía para amantes del té con ganas de aventura.
Con una tetera como brújula, Sarah Scarborough recorre aldeas remotas, jardines milenarios y rincones olvidados donde la tradición se filtra hoja por hoja. Su proyecto, Tea Huntress, busca mantener viva una sabiduría ancestral que se transmite en silencio, entre vapores, pausas y memoria vegetal.
Impulsada por el bienestar, la sostenibilidad y el lujo, esta bebida milenaria se reinventa, seduce a nuevas generaciones y transforma la oferta en cafeterías, retail y alta gastronomía.
Hoy es dueño del imperio del té helado de 2 mil millones de dólares, Arizona Beverages, pero en su pasado fue un adolescente que trabajaba por un dólar la hora en un local de comida, mientras soñaba a lo grande.