La irrupción de nuevas industrias, como la inteligencia artificial y los mercados de predicción, está generando fortunas personales antes impensadas. En apenas unos meses, trece jóvenes se sumaron al club.
Impulsado por el boom de los chips para inteligencia artificial, Astera Labs multiplicó su valor en la Bolsa y catapultó a sus fundadores al club de los multimillonarios.
La startup californiana IntuigenceAI salió del anonimato tras captar una ronda millonaria que apunta a modernizar la producción industrial mediante "ingenieros sintéticos". Sus sistemas, entrenados con datos confidenciales, prometen reducir demoras y automatizar tareas técnicas que hasta ahora requerían meses de trabajo humano.