Una caída sostenida de los precios futuros aliviaría la presión inflacionaria, bajaría los rendimientos y abriría espacio para una rotación hacia el consumo.
El precio del barril de petróleo se desplomó hoy en Nueva York en más del 5%, alcanzando valores de comienzos de año, debido a los temores de una recesión en la economía mundial, en vísperas de que la Reserva Federal (FED) anunciará una nueva suba de su tasa de interés.
El precio del barril de petróleo abrió mayo en baja luego de que los datos de la producción en China no conformaran las expectativas y antes de la reunión de la Reserva Federal (FED) en la que se resolvería otra suba de tasas de interés.
Es más del 1% de la demanda mundial de crudo, lo que significa que, de aquí a septiembre, más del 30% de las reservas de crudo estadounidense serán enviadas a refinerías para que las procesen en naftas y otros derivados.
Los analistas consideran que una prohibición total de las importaciones de crudo ruso, podría eliminar hasta 4 millones de barriles diarios del mercado. El aumento de los precios del petróleo y los temores sobre la oferta también están elevando el precio de los combustibles que impacta de manera directa sobre la inflación.
La invasión iniciada por Rusia -segundo productor mundial de crudo tras Arabia Saudí y el más importante exportador de gas natural del mundo- continuó con su impacto sobre el precio del crudo, que ya el lunes había avanzado 3,06 dólares respecto al cierre de la semana anterior.
La combinación de una demanda en auge, una oferta irregular y reservas cada vez más reducidas ha ayudado a que el crudo se dispare en enero y los principales bancos y compañías petroleras dicen que los precios pronto podrían superar los 100 dólares el barril.
En lo que va del año, la materia prima subió alrededor de un 70% en dólares, y muchos inversores apuestan a que la tendencia alcista continuará un tiempo más.