El salto de US$ 15.000 millones en el presupuesto de inversión para el año fiscal 2026 revela una apuesta que va mucho más allá del negocio tradicional de la compañía.
La apuesta obliga al magnate a poner en juego su participación en Oracle para financiar una compra récord, con bancos y garantías en danza. Si prospera, ampliará su influencia en la industria audiovisual y tensará su patrimonio ante un mercado sensible.
El cofundador de Oracle mudó su base a Palm Beach, cerca de la residencia del Presidente, tras cerrar su etapa en la isla del Pacífico que había comprado. La jugada impacta en sus negocios y en la política local.
La mitad de las diez personas más ricas del mundo subió o bajó en el ranking de multimillonarios en tiempo real de Forbes durante un primer mes del año marcado por fuertes movimientos.
Con Warner Bros fuera de juego, el fundador de Oracle se reposiciona con una jugada estratégica: tomará el control de la app más popular entre los jóvenes, en un acuerdo respaldado por la Casa Blanca y ejecutado por un consorcio afín al poder republicano.
Paramount endureció su jugada con una suma millonaria y el aval directo del fundador de Oracle. Busca eclipsar la oferta ya aceptada de Netflix y torcer la pulseada por el gigante del entretenimiento.
La corrección bursátil arrastró la acción un 13,1% y borró US$35.800 millones del patrimonio del fundador, que ahora aparece detrás de Larry Page en el ranking de multimillonarios. Los números del trimestre no convencieron al mercado y reavivaron las dudas sobre las promesas de crecimiento en la nube.
Trump quedó en el centro de una pulseada millonaria: recibió en la Casa Blanca al jefe de Netflix, pero tiene vínculos personales con los Ellison, que lideran la oferta rival. Su decisión puede alterar el negocio del streaming y el equilibrio entre medios y gobierno.
El repunte de las acciones de Oracle, tras una racha negativa, catapultó el patrimonio de su fundador y lo dejó por encima de Sergey Brin en el ranking global de fortunas. El mercado premió a Ellison pese a las dudas sobre el papel de la empresa en la carrera por la inteligencia artificial.
El desplome de las acciones tecnológicas, los números dispares de Disney y el clima de tensión económica arrastraron a los gigantes del ranking de millonarios. Solo Buffett logró zafar del derrumbe.
Seis de las diez personas más ricas del planeta vieron subir o bajar sus posiciones en la lista de multimillonarios de Forbes en un octubre frenético para los más ricos del mundo.
Con el salto de las acciones de Tesla y la valorización de sus otras empresas, el magnate alcanzó una cifra inédita y estiró la diferencia con Larry Ellison, que aparece segundo en el ranking global.
La disparada de las acciones de la empresa tecnológica multiplicó fortunas y transformó a dos históricos ejecutivos en integrantes del exclusivo club de las tres comas. Ambos se beneficiaron con años de acumulación de acciones y una movida bursátil que sorprendió a Wall Street.
Su fortuna no se explica por modas pasajeras ni golpes de suerte: su apuesta fue por las capas menos visibles pero más estables del negocio tecnológico. Se trata de un modelo que interpela a quienes administran patrimonios familiares y buscan jugar a largo plazo.
Con el visto bueno de Trump y a la espera del aval de Xi Jinping, Oracle se queda con el manejo de los datos y una silla en el directorio será ocupada por un representante del gobierno norteamericano.
La posible compra generó una disparada en la Bolsa y encendió las alarmas en la industria audiovisual. La operación, que todavía no fue confirmada por las empresas, enfrentaría trabas por el alto nivel de deuda y la necesidad de conseguir fondos frescos.
La cotización de la tecnológica se disparó tras un informe que superó las expectativas del mercado en infraestructura en la nube y reveló contratos multimillonarios. El fundador, que conserva casi la mitad de la compañía, recortó distancia con Elon Musk en la lista de los magnates globales.