Tanto en el caso de los bonos como en el de los Cedears, la inversión inicial puede ser realizada en pesos. No obstante, el pago de la renta no se verá afectado y se hará igual en dólares.
Un informe reciente revela un incremento significativo en la participación de mujeres en el mercado de capitales, lo que marca un cambio histórico en el manejo del patrimonio y la planificación financiera en el país.
En el interior de las torpes empresas industriales y químicas se esconden pequeñas compañías que son joyas ocultas. OpenGate Capital, de Andrew Nikou, se está enriqueciendo al liberarlas.
Además de su rentabilidad y estabilidad, otro punto a favor de esta cartera es que puede construirse muy fácilmente utilizando unos pocos fondos cotizados en bolsa.
Son extremadamente pocos los casos en los que una persona coloca unos pocos dólares en una determinada acción y al cabo de las décadas se vuelve rico. De hecho, son tan pocos que se utilizan únicamente como ejemplos teóricos.
Una de las mujeres más importantes de la banca de 2001 reflexiona sobre aprendizajes del pasado para entender el presente y mejorar en el futuro. Desde dónde invertir hasta la oportunidad única que tiene el país en la historia.
Un análisis de los datos de 1950 a 2023 reveló que el mercado subió el 54% de todos los días de negociación, el mismo porcentaje exacto que los puntos ganados por Federer a lo largo de su carrera.
Después de más de una década de hablar con economistas, banqueros, gestores de fondos y otros expertos, llegué a la conclusión de estas inversiones deberían ser mucho más populares.
Los autoproclamados libertarios afirman que el presidente argentino Javier Milei debe “dolarizar” la economía. ¿En serio? ¿Por qué? ¿Y qué tiene que ver que el gobierno decrete el dólar como moneda de cambio con el libre mercado? Si su respuesta es “nada en absoluto”, va por buen camino.
El proyecto de la tecnológica ofrece valiosas lecciones para las organizaciones que pretendan mejorar sus propios sistemas de apoyo a la salud financiera de sus colaboradores.
Gastar en exceso para "estar al día", las percepciones poco realistas de la riqueza, el endeudamiento y los malos consejos son formas en que las redes sociales pueden amenazar nuestra economía personal.