Si se toma como referencia el universo de ON denominadas y pagaderas en dólares bajo ley argentina, las TIR anuales se concentran mayormente en un rango de entre 6% y 8%.
Sólo en noviembre, tras las elecciones legislativas nacionales, se emitieron más de US$ 4.300 millones, lo que representa casi el 87% del total del trimestre.
Por la suba de precio de los papeles, los rendimientos se están alejando a la baja y la media ronda el 7,2%. Y en el caso de los títulos más seguros, aquellos emitidos bajo la legislación de Estados Unidos, los retornos se aproximan al 5%.
En caso de un incumplimiento de pago por parte del emisor o cualquier otro inconveniente que surja, será la justicia estadounidense la que tome una decisión final sobre las compensaciones.
Aquellos que decidan convalidar los precios actuales y aceptar tasas de entre el 7% y el 8% anual en dólares deben centrarse en las alternativas más convenientes del momento.
Desde Goldman Sachs ven oportunidades de crecimiento en su negocio de deuda de alto grado en Europa, Japón y Australia. En tanto, habría una oleada de actividad en los sectores energético y financiero este año.
La mayor demanda llegó a los bonos corporativos, lo que elevó sus precios y, como consecuencia, comprimió las tasas de interés en dólares. Salvo excepciones.
Estos FCI apuestan por bonos, públicos y privados, de países de América Latina con el objetivo de obtener una cierta rentabilidad con baja volatilidad.
Todavía hay participantes del mercado que no saben cuál es la mejor forma de beneficiarse de las ON, si comprándolas de manera individual o apostando por un fondo común de inversión.
Por la alta demanda, los precios de estos bonos corporativos, considerados “los más seguros” del mercado argentino, subieron fuertemente, lo que comprimió sus tasas de interés.
En enero, su volumen negociado fue de $667.626 millones, un 210% más que en el mismo periodo del año anterior, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).