Con el fin de semana largo de Semana Santa a la vista —del jueves 2 al domingo 5 de abril—, los argentinos ya empiezan a hacer cuentas. Un relevamiento elaborado por Focus Market para el blog de finanzas personales de Naranja X, "Hablemos de Plata", muestra que los paquetes turísticos registran un aumento promedio del 30% interanual, tanto para destinos nacionales como internacionales. Un escenario que, lejos de frenar el movimiento, parece moldearlo: menos noches, más cerca, con el gasto bien controlado.
El diagnóstico no sorprende si se tiene en cuenta lo que dejó el verano. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la temporada 2026 cerró con 30,7 millones de turistas en todo el país y un impacto económico cercano a los $ 11 billones —un 9,5% más de viajeros que en el verano anterior—. Pero el gasto diario por turista, aunque nominalmente mayor (+28,2%), cayó un 3,3% en términos reales, y la estadía promedio se redujo a 3,65 noches frente a las 3,7 de 2025. La tendencia es clara: el turista argentino no deja de viajar, pero acorta la duración de su estadía como principal mecanismo de adaptación.
Ese comportamiento se entiende mejor en contexto. La inflación anual 2025 cerró en 31,5%, según datos del INDEC, la tasa más baja de los últimos ocho años y una señal de desaceleración sostenida. Sin embargo, los rubros vinculados al turismo estuvieron muy por encima de ese promedio: restaurantes y hoteles acumularon un alza del 42,2% y vivienda y servicios públicos del 41,6%. La educación lideró las subas con 52,3%, mientras que alimentos y bebidas aumentaron 32,2%. En ese marco, viajar siguió siendo posible para muchos hogares, pero exigió más planificación y ajuste.
A nivel macroeconómico, el Radar PYME elaborado por el Centro de Investigación Pyme de Buenos Aires (CIPBA-FECOBA) proyecta una inflación anual del 22,4%, lo que sugiere que la desaceleración continúa aunque los precios siguen siendo una variable de peso a la hora de armar un presupuesto de vacaciones. En ese mismo período, el dólar minorista acumuló una caída superior al 3% durante febrero, un dato relevante para quienes evalúan destinos internacionales.
Cuánto cuesta viajar esta Semana Santa
El relevamiento de Focus Market contempla paquetes de cuatro días y tres noches para dos adultos, con vuelo desde Buenos Aires y alojamiento en hotel tres estrellas con desayuno. Entre los destinos nacionales, Puerto Iguazú encabeza los costos con $ 2.539.947, marcando un alza del 33% respecto a 2025. Salta aparece como alternativa intermedia con $ 2.206.270, mientras que Mar del Plata se posiciona como la opción más accesible del segmento aéreo, con $923.075.
Para quienes eligen el micro, los valores bajan pero también acumulan subas. El viaje a Puerto Iguazú por este medio asciende a $ 1.157.019, un 29% más que el año pasado; Salta ronda $ 1.106.811 y Mar del Plata $ 669.578. @@FIGURE@@
El contexto cambiario vuelve a ser un factor determinante para los viajes al exterior. El peso argentino acumuló una depreciación de cerca del 37% el año pasado, mientras que monedas regionales como el real y el peso chileno se apreciaron frente al dólar. Ese desfasaje encarece los destinos del bloque regional para el bolsillo argentino.
Río de Janeiro es el ejemplo más claro: un paquete para dos personas con vuelo y hotel tres estrellas cuesta $ 2.833.939, un 37% más que en 2025. Paraguay emerge como la alternativa más económica fuera del país, con un costo estimado de $ 1.669.180. Miami presenta una dinámica inversa: el paquete sale aproximadamente $ 5.203.615, pero resulta un 13% más barato que el año anterior, principalmente por la reducción en el precio de los pasajes aéreos.
Un dato que conviene tener en cuenta para quienes paguen con plástico en el exterior: según el Radar PYME de CIPBA-FECOBA, el dólar tarjeta se ubica en $1.846, considerablemente por encima del minorista oficial ($ 1.420), una diferencia que impacta de lleno en el presupuesto de viaje. @@FIGURE@@
Mientras el argentino ajusta sus vacaciones, el país recibe cada vez más visitantes del exterior. De acuerdo con el Radar PYME de CIPBA-FECOBA, en enero de 2026 llegaron 295.000 turistas extranjeros a los aeropuertos que prestan servicio a la Ciudad de Buenos Aires —Ezeiza y Jorge Newbery—, un 12,3% más que un año atrás. La estadía promedio fue de 15 noches y las actividades más realizadas fueron las gastronómicas (74,1%) y las visitas a espacios culturales (63,9%).
El mismo informe detalla la composición de ese flujo: Europa lidera con el 28,4% del total, seguida por EE.UU. y Canadá (22,1%) y Brasil (19,3%). El dato debe interpretarse con cautela ya que parte del incremento responde a una base de comparación baja del año anterior. Aun así, es una señal de que la Argentina mantiene atractivo turístico internacional. El turismo en CABA también mostró dinamismo hacia el cierre de 2025: las pernoctaciones de residentes y no residentes crecieron 15,8% mensual en diciembre, según el mismo relevamiento de CIPBA-FECOBA.
Las escapadas cortas: la opción más elegida, pero no más barata
Para quienes prefieren no alejarse demasiado de la Ciudad de Buenos Aires, el informe de Focus Market releva opciones a menos de dos horas en auto para una familia tipo de dos adultos y dos menores, con tres noches de alojamiento. Y aquí aparecen los mayores incrementos de todo el relevamiento: el Delta del Tigre sale por $ 688.981 con una suba del 43% interanual —el aumento más alto registrado en el informe—, San Antonio de Areco por $ 429.629 (+41%) y Luján por $ 447.175 (+23%). Paradójicamente, las opciones pensadas para aliviar el bolsillo son las que más aumentaron en el último año.
Esta lógica es consistente con lo que relevó CAME al cierre del verano: la temporada se organizó más por "picos" —fines de semana, festivales, feriados— que por anticipación, y la agenda de eventos funcionó como motor de reservas incluso en destinos que arrancaron con baja ocupación. Donde hubo propuesta diferenciada —gastronomía, cultura, naturaleza—, el impacto económico fue contundente. Donde no, la demanda resultó más volátil.
Según la encuesta de Focus Market realizada sobre más de 4.000 casos, la tarjeta de crédito es el medio de pago preferido para los viajes al exterior: el 43% la utiliza. Le sigue el efectivo (25%) y las billeteras digitales, que ganan terreno con el 20% de las preferencias, especialmente en gastronomía y compras cotidianas. Las tarjetas de débito cierran el ranking con el 11%. @@FIGURE@@
El panorama de esta Semana Santa refleja una continuidad respecto al verano: un turismo que no se frena, pero que se reorganiza. Más decisiones de último momento, estadías más acotadas, destinos más cercanos y una selectividad mayor a la hora de gastar. Según CAME, este comportamiento evidencia un cambio estructural en los hábitos de viaje: ante ingresos más ajustados, el principal mecanismo de adaptación no es dejar de viajar, sino reducir la duración de la estadía, mientras el gasto diario se mantiene relativamente firme en relación con la experiencia elegida.