Punta del Este vuelve a atraer a los argentinos que buscan construir su casa de verano: la demanda creció 60% en cinco años
El perfil del comprador está cambiando: familias, profesionales y empresarios de entre 35 y 55 años buscan terrenos y construyen viviendas de 200 a 300 m², pensadas para pasar períodos cada vez más largos en Uruguay. Cuánto cuesta levantar una casa y cuáles son las zonas más buscadas.

Belén Fernández Subeditora

Punta del Este vuelve a captar el interés de los argentinos, pero con una diferencia respecto de otros ciclos: cada vez más compradores cruzan el Río de la Plata no solo para comprar una propiedad terminada, sino para construirla desde cero.

En los últimos cinco años, la demanda de argentinos interesados en desarrollar sus propias casas en Punta del Este creció 60%, según datos relevados por Rudolph Arquitectos. El fenómeno se da en paralelo a un fuerte crecimiento de la actividad inmobiliaria y constructiva en Maldonado y muestra un cambio en el perfil de quienes llegan al principal destino de la costa uruguaya.

La tradicional casa de verano empieza a transformarse en otra cosa. Ya no se piensa necesariamente como una vivienda para usar durante unas pocas semanas al año, sino como una segunda residencia que pueda funcionar durante períodos más extensos y, eventualmente, como una vivienda permanente.

El contexto acompaña. Según datos de la Intendencia de Maldonado, durante la última administración se aprobaron 5,3 millones de metros cuadrados de obras, asociados a una inversión privada de alrededor de US$12.000 millones. Solo en 2025 se aprobaron 1,3 millones de m², de los cuales el 70% ya había alcanzado final de obra al momento de difundirse los datos. 

Creció la demanda de construcciones por parte de argentinos en Punta del Este (Gentileza Rudolph)

“En los últimos años vimos un crecimiento muy fuerte de consultas y proyectos de clientes argentinos, especialmente en Punta del Este y su entorno”, explica Nicolás Rudolph, director de Rudolph Arquitectos.

Para el arquitecto, detrás de esta nueva ola aparecen varios factores: la cercanía con Buenos Aires, la estabilidad de la economía uruguaya, la seguridad jurídica, la calidad de vida y una transformación de Punta del Este, que dejó de ser exclusivamente un destino de temporada para consolidarse como una ciudad con actividad durante todo el año.

Un nuevo comprador argentino

El cambio también se observa en el perfil del inversor. Entre los clientes que buscan construir predominan familias, profesionales y empresarios de entre 35 y 55 años, muchos de ellos con hijos y con trabajos que les permiten combinar presencialidad y trabajo remoto.

La lógica de la inversión también es diferente. No se trata necesariamente de comprar un activo para alquilar durante la temporada o esperar una valorización. En muchos casos, la propiedad cumple simultáneamente una función patrimonial y de uso personal, es decir la típica casa de descanso.

“Es difícil establecer un porcentaje entre quienes construyen para vivir todo el año y quienes lo hacen para uso vacacional, porque esa división está cambiando”, señala Rudolph. Incluso cuando se trata de una segunda residencia, agrega," los compradores la proyectan con estándares propios de una vivienda para habitar durante todo el año".

Las zonas más buscadas

Las casas que se están proyectando para este segmento suelen tener entre 200 m2 y 300 m2, con tres o cuatro dormitorios. El living, comedor y cocina integrados, el parrillero, la piscina y una suite principal aparecen entre los pedidos habituales. También gana espacio un ambiente flexible que pueda utilizarse como escritorio.

José Ignacio y La Barra las zonas más buscadas (Gentileza Rudolph)

La demanda argentina se concentra principalmente en tres corredores. En Punta del Este, las zonas más buscadas son Mansa, Brava y Rincón del Indio. A eso se suma el eje La Barra-Manantiales y, más hacia el este, José Ignacio y sus alrededores.

Los barrios privados también ganaron participación en las preferencias de los compradores. La combinación de seguridad, infraestructura y contacto con la naturaleza funciona como un atractivo adicional para familias que proyectan estadías más largas.

La elección, sin embargo, no responde exclusivamente a una ecuación de rentabilidad. En muchos casos, la decisión de comprar un terreno y construir una casa implica una combinación de inversión patrimonial y cambio de estilo de vida.

Cuánto cuesta construir una casa en Punta del Este

La entrada al mercado no es menor. Actualmente, los costos de construcción residencial parten de aproximadamente US$2.000 por m2 y pueden llegar hasta US$4.000 por m2, dependiendo del nivel de terminaciones, la complejidad del proyecto y los materiales utilizados.

Así, una vivienda de 200 m2 puede demandar entre US$400.000 y US$800.000 solamente en construcción. Para una casa de 300 m2, la cuenta puede escalar hasta US$1,2 millones. A lo que debe sumarse el valor de tierra que es muy codiciada en la zona.

La ubicación también juega un papel determinante en la ecuación. No cuesta lo mismo construir en un barrio privado que en determinadas zonas de Punta del Este, La Barra o José Ignacio, ni tienen los mismos valores los terrenos con determinadas características de ubicación, superficie y normativa.

Para los argentinos que deciden construir del otro lado del Río de la Plata, además, hay una curva de aprendizaje. “El principal error es pensar que construir en Uruguay funciona igual que en Argentina”, advierte Rudolph. Cambian los costos laborales, los aportes, los permisos y las formas de contratación. Por eso, una de las recomendaciones habituales es estudiar primero la normativa y la factibilidad del terreno antes de avanzar con la compra.

Esto resulta especialmente relevante para quienes viven en Buenos Aires y administran una obra a distancia. Según el estudio, algunos clientes argentinos realizan apenas uno o dos viajes durante todo el proceso y delegan en equipos locales la coordinación de proveedores, contratistas y dirección de obra.