Pomelo levanta US$ 55 millones y confirma que el capital vuelve a mirar a las fintech de la región
Con esta ronda, la empresa que ofrece infraestructura para tarjetas acumula US$ 160 millones de capital desde su fundación en 2026.

Pomelo, la startup argentina de infraestructura de pagos, cerró una Serie C por US$ 55 millones y se consolida como uno de los grandes casos del nuevo ciclo del venture capital en América Latina. La ronda fue co-liderada por Kaszek e Insight Partners, con la participación de Adams Street Partners, y eleva a US$ 160 millones el capital total levantado por la compañía desde su fundación en 2021.

La inversión llega en un momento clave para el ecosistema: no sólo refuerza la posición de Pomelo como proveedor regional de infraestructura financiera, sino que también funciona como señal de que, tras años de sequía, el capital vuelve, aunque con reglas más exigentes, a las startups argentinas con tracción, escala y foco regional. @@FIGURE@@

La ronda de Pomelo

Pomelo desarrolla tecnología API-first, 100% cloud-native, para la emisión, procesamiento y gestión de programas de tarjetas, y hoy es elegida por más de 150 clientes, entre bancos, fintechs, grandes corporaciones y empresas líderes del ecosistema tecnológico. Entre ellos figuran Santander, BBVA, Bancolombia, Rappi, Binance, AstroPay y DolarApp, entre otros.

El nuevo capital será destinado a acelerar la expansión regional, profundizar el desarrollo de nuevos productos, más allá del negocio de tarjetas, y fortalecer su plataforma tecnológica en un contexto de modernización de los sistemas de pago en América Latina.

Desde los fondos, el mensaje es claro: Pomelo dejó de ser una promesa para convertirse en infraestructura crítica. “Pomelo está redefiniendo la infraestructura de pagos en América Latina. La visión del equipo fundador, la solidez tecnológica y la calidad de ejecución fueron claves para redoblar nuestra apuesta”, señaló Nicolas Szekasy, cofundador y managing partner de Kaszek.

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En la misma línea, Deven Parekh, managing director de Insight Partners, destacó que la compañía “construyó infraestructura real a escala regional” y que su velocidad de ejecución la posiciona como una plataforma central a medida que la región expande nuevos rieles de pago.

Para Adams Street Partners, que realiza con esta operación su primera inversión growth equity en América Latina, Pomelo representa un caso diferencial por su consistencia de crecimiento y su ambición de expandirse hacia nuevos métodos de pago y productos globales.

La Serie C de US$ 55 millones se suma a una trayectoria de financiamiento que incluye una Serie B por US$ 40 millones en enero de 2024, una Serie A+ de US$ 35 millones en 2021, una Serie A de US$ 10 millones y una ronda de US$ 18 millones en 2022, confirmando a Pomelo como una de las fintech mejor capitalizadas del Cono Sur.

¿Se descongelan los millones? El venture capital vuelve a mirar a la Argentina

La ronda de Pomelo no es un caso aislado. Después de casi dos años marcados por el llamado “invierno del capital de riesgo”, con valuaciones en corrección, rondas más lentas y un mercado global replegado, los datos empiezan a mostrar un deshielo gradual pero consistente. @@FIGURE@@

A nivel global, la financiación para startups alcanzó los US$ 91.000 millones en el segundo trimestre de 2025, un crecimiento interanual del 11%, impulsado por la ola de inteligencia artificial, un mercado de fusiones y adquisiciones más activo y un renovado optimismo en torno a las salidas. Sin volver a los excesos de 2021, el primer semestre de 2025 fue el mejor desde 2022 para el venture capital.

En ese reacomodamiento, América Latina muestra un repunte más visible que otras regiones. La inversión creció 13% trimestre contra trimestre y 16% interanual, con México liderando el flujo de capital por primera vez desde 2012, impulsado por megarrondas como las de Klar, Kavak o New Wave. Aún lejos del boom, el mercado parece haber encontrado un piso más sólido.

Argentina: cautela global, resiliencia local

El ecosistema argentino acompaña este rebote con dinámica propia. Según datos de ARCAP, las startups locales levantaron alrededor de US$ 412 millones en el 2024, con fuerte protagonismo del sector fintech, donde Pomelo aparece como uno de los casos más relevantes, y un crecimiento sostenido de biotech en cantidad de rondas. Si bien la cifra de 2025 aún no es oficial, habría vuelto a superar los US$ 400 millones.

Un dato no menor: el 50% de las startups que accedieron a financiamiento están fuera de CABA y GBA, señal de una federalización que empieza a fortalecer la base del ecosistema.

“La industria todavía está lejos de los picos de 2021, pero vemos un piso claro en el nivel de inversión”, explicó Fernando Paez Solchaga, director ejecutivo de ARCAP. “Los números preliminares de 2025 muestran nuevas rondas en SaaS B2B, fintech, deep tech y biotech, lo que habla de mayor madurez y diversificación”.

La reciente Serie B de Lemon por US$ 20 millones, la ronda de Takenos por US$ 5 millones y ahora la Serie C de Pomelo refuerzan esa lectura: el capital vuelve, pero más selectivo, más sectorizado y con foco en modelos probados.

Menos euforia, más infraestructura

El nuevo ciclo no replica el de hace cuatro años. Hoy no hay crecimiento a cualquier costo ni rondas infladas. El capital exige gobernanza, compliance, trazabilidad y capacidad real de escalar regionalmente. En ese contexto, las startups de infraestructura tecnológica, como Pomelo, emergen como grandes ganadoras.

“Argentina mantiene un diferencial único: talento técnico de clase mundial y fundadores resilientes”, resume María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor. “Eso sigue ubicando al país entre los ecosistemas más relevantes de América Latina”.

Todo indica que el invierno quedó atrás. Lo que se abre ahora es un ciclo menos ruidoso, pero potencialmente más sostenible. Y en ese mapa, casos como Pomelo funcionan no sólo como historias de éxito, sino como termómetro de una región que vuelve a estar en el radar del capital global.