¿En qué países de Latinoamérica hay ley de factoraje financiero, y cuáles son las principales empresas por país?

El factoraje financiero es un medio de financiamiento muy novedoso que ofrece condiciones realmente muy útiles para quienes dispongan de un nivel operativo sin la capacidad para sustentar un gran volumen y que quieran crecer de forma más rápida y sostenida. Además de que les permite a los clientes comprar a crédito, por lo que resulta mucho más atractivo comprarles a estas empresas en lugar de a su competencia directa. 

Este sistema se encuentra en varios países de América Latina, aproximadamente unos 16, aunque las políticas cambian y se ajustan de acuerdo con la demanda, por lo que estos datos varían constantemente. Además de que solo en algunos países las PyMEs tienen un gran peso en el PBI, por lo que es justamente en estas economías en las que se fomenta y se potencia el desarrollo de medios de financiamiento que las puedan cubrir con mayor eficiencia. 

¿Cómo funciona el factoraje financiero?

El sistema con el que se lleva a cabo el factoraje financiero es realmente muy simple y cuenta con condiciones que favorecen tanto a las empresas como a los clientes, de manera que es posible aprovechar mucho mejor el capital del que dispondrán con cada venta. En concreto, los pasos que se ejecutan son los siguientes: 

  1. La PyME realiza una venta y emite una factura. 
  2. Se abre una solicitud de factoraje ante una compañía de factoring y se presenta esta factura. 
  3. En caso de que se apruebe la solicitud de factoring, la PyME recibe de forma inmediata y de contado el 90% del valor de la factura que presentó. 
  4. La compañía de factoring establece un plazo de pago con el cliente. Esto se podría considerar pago a crédito, por lo que le resulta mucho más conveniente. 
  5. Cumplido el plazo, el cliente paga la totalidad de la factura a la compañía de factoring. 
  6. La compañía de factoraje le da el 10% restante de la factura a la PyME, pero con los correspondientes descuentos de los gastos operativos. 

Por lo tanto, las partes involucradas son tan solo el cliente y la PyME, con la intervención de la empresa de factoraje que beneficia a ambos. 

 

El gran crecimiento del factoraje en México

La economía de este país latinoamericano depende en un 42% de las pequeñas y medianas empresas, por lo que en este país se ha visto un crecimiento realmente notable de los volúmenes de factoraje. Una de las compañías más relevantes de este mercado es Mundi, que actualmente procesa unas 2000 solicitudes mensuales para iniciar procesos de factoraje y mueve unos 100 millones de dólares en financiamiento. 

Pero, además, uno de los principales motivos por los que ha crecido considerablemente este tipo de medios de financiamiento es a causa de que es una protección contra los impagos de algunas compañías extranjeras. Este inconveniente a escalado hasta un monto de unos $ 1,5 Tn de dólares. Por lo que toda la cadena productiva se puede ver afectada a causa de estas prácticas problemáticas. Así como también el factoraje puede ser una herramienta para invertir de forma directa y para abastecerse de insumos antes de que los precios volátiles aumenten considerablemente. 

¿Qué panorama se espera para el futuro cercano?

Obviamente, no se puede predecir un panorama a muy largo plazo debido a que el mercado es muy cambiante y se pueden presentar nuevas circunstancias que cambien notablemente la situación de la macroeconomía de un país o de un continente. Así como también constantemente están surgiendo cambios en el paradigma global que puede crear nuevas oportunidades o que cierran algunos vínculos comerciales muy fructíferos que se habían establecido. 

Sin embargo, es posible determinar el impacto de ciertas políticas económicas implementadas en la actualidad con miras a un futuro cercano. En este sentido, es posible, por ejemplo, calcular la evolución del crecimiento en los próximos años de medios de financiamiento como el factoraje financiero, que ofrece mejores condiciones tanto para las empresas como para los clientes y para los consumidores finales.

Entre los principales beneficios que se pueden considerar, se encuentra el crecimiento directo de las empresas, que pueden invertir en mejorar sus medios de producción y en comprar insumos debido a que cuentan con una mayor liquidez. Así como también puede crecer en gran medida la demanda por parte de los consumidores, debido a que, al aumentar la capacidad productiva, se ven beneficiados muchos más agentes que intervienen en la economía y en el proceso productivo. 

En otras palabras, al crecer las empresas y al distribuirse el capital de forma local, es posible también mejorar las condiciones de acceso a los bienes para los consumidores finales (perciben mejores sueldos y cuentan con más posibilidades de compra). De esta forma, es posible potenciar muchos más aspectos que, por lo general, se dejan de lado. 

Por lo tanto, se puede determinar que este medio de financiamiento todavía cuenta con un largo recorrido por delante. Así como también hay muchas oportunidades que las empresas de menor volumen operativo podrán aprovechar.

¿Podrían imitar estas medidas otros países del continente?

En los países del primer mundo y en los mercados más importantes esta práctica ya se viene llevando a cabo hace mucho tiempo. El factoring ha sido una herramienta clave en lo que respecta al crecimiento de las pequeñas empresas y al establecimiento de lazos comerciales entre países extranjeros y las personas que los habitan.

Por lo tanto, se podría estimar que cada vez más mercados regionales comenzarán a fomentar las prácticas de factoraje a fin de recibir financiamiento extranjero y para desarrollar sus industrias. Sin embargo, también hay políticas monetarias y macroeconómicas que no incentivan a los movimientos de divisas con tanta libertad, de manera que, en caso de no encontrarse un equilibrio entre los gastos operativos y los beneficios, estas compañías de factoraje no podrían llegar a crecer y estarían condenadas a bajar sus persianas.

En conclusión, se puede determinar que este medio de financiamiento todavía cuenta con un largo recorrido por delante. Así como también hay muchas oportunidades que las empresas de menor volumen operativo podrán aprovechar.