Bioceres redefine su futuro: renegoció su deuda en Argentina y enfrenta una crisis que amenaza su lugar en Nasdaq
La compañía cerró su ejercicio fiscal con una pérdida integral de US$231,4 millones y una deuda financiera neta de US$213,6 millones. Mientras disputa la ejecución de Pro Farm en Estados Unidos, reduce su estructura y analiza la venta de activos no estratégicos. Además, reprogramó los compromisos de Rizobacter.

Bioceres Crop Solutions atraviesa una reestructuración financiera y operativa que podría modificar el alcance de sus negocios. La empresa cerró su ejercicio fiscal 2026 con una fuerte pérdida patrimonial, escasa liquidez y más de la mitad de su deuda financiera vinculada con un conflicto judicial. Al mismo tiempo, renegocia vencimientos en la Argentina e intenta recuperar el precio mínimo exigido para conservar su cotización en Nasdaq.

Los ingresos de las operaciones continuas alcanzaron los US$238,3 millones durante el ejercicio finalizado el 30 de junio, un 18% menos que el año anterior. Cerca de la mitad de la caída se explicó por la reducción deliberada de las actividades de semillas y HB4, como parte de la transición hacia un modelo que requiere menos inventarios y capital de trabajo.

Federico Trucco, CEO de Bioceres Crop Solutions

La pérdida neta de las operaciones continuas fue de US$54,4 millones, frente a US$49,1 millones en 2025. A ese resultado se sumó una pérdida de US$179,4 millones procedente de las operaciones discontinuadas, principalmente por la salida de Pro Farm Group. El resultado integral negativo llegó así a US$231,4 millones.

Como consecuencia, el patrimonio neto de Bioceres Crop Solutions cayó desde US$295,2 millones en junio de 2025 hasta US$64,1 millones al cierre del último ejercicio.

Una recuperación todavía incipiente

El cuarto trimestre ofreció algunas señales de estabilización. Los ingresos alcanzaron los US$55,9 millones, prácticamente sin cambios interanuales, después de que en el tercer trimestre habían caído 23%.

El EBITDA ajustado volvió a terreno positivo: llegó a US$600.000, frente a una pérdida de US$9,6 millones en el mismo período del año anterior. La mejora se apoyó principalmente en el recorte de gastos. Los costos de venta, generales y administrativos disminuyeron 19% en el trimestre y 24% durante todo el ejercicio, lo que representó un ahorro anual de US$22,5 millones.

Bioceres - .

"Los resultados del cuarto trimestre ofrecen evidencia alentadora de progreso", afirmó Federico Trucco, CEO de Bioceres Crop Solutions. Según el ejecutivo, la reducción de costos permitió volver a generar un EBITDA ajustado positivo, pese al impacto del conflicto con los acreedores y la transformación del negocio.

Sin embargo, la recuperación todavía no alcanza para despejar las dudas financieras. El EBITDA ajustado anual bajó 12%, desde US$28,9 millones hasta US$25,5 millones. Además, la ganancia bruta se redujo 21%, hasta US$82,9 millones, y el margen bruto cayó de 36,3% a 34,8%.

El último trimestre también incluyó un ajuste extraordinario de US$4 millones por obsolescencia de inventarios. Sin ese efecto, según la compañía, varias categorías principales habrían mostrado una mejora mayor de su rentabilidad.

La deuda condiciona la estrategia

Al 30 de junio, Bioceres tenía una deuda financiera total de US$225,9 millones y apenas US$12,2 millones entre efectivo e inversiones de corto plazo. La deuda financiera neta se ubicó en US$213,6 millones, prácticamente sin cambios frente al cierre del tercer trimestre.

Dentro de esa estructura, US$118,6 millones corresponden a obligaciones garantizadas involucradas en la disputa con un grupo de acreedores. Tras recibir notificaciones de aceleración, casi toda esa deuda permanece clasificada en el corto plazo.

Pro Farm Group - .

La compañía cuestiona tanto la aceleración de las obligaciones como la ejecución de Pro Farm Group. En enero de 2026, una entidad vinculada con los acreedores adquirió el negocio mediante una oferta de crédito de US$15 millones. Bioceres sostiene que el procedimiento fue "comercialmente irrazonable" y mantiene abiertas sus acciones legales en Nueva York.

La empresa aclaró que el saldo de US$118,6 millones reclamado por los acreedores no contempla una reducción vinculada con los US$15 millones utilizados en la ejecución. La resolución de ese conflicto será uno de los factores centrales para definir su futura estructura financiera.

Renegociación en la Argentina

La reestructuración también alcanzó a Rizobacter, una de las principales subsidiarias de Bioceres en la Argentina. Durante el ejercicio, la compañía reprogramó obligaciones bancarias y puso en marcha un proceso voluntario para extender los vencimientos de bonos emitidos en el mercado local.

Bioceres - .

Según pudo saber Forbes, Bioceres ya alcanzó acuerdos para renegociar sus compromisos con bancos y proveedores. La compañía no informó públicamente el monto comprendido, los nuevos plazos, las condiciones acordadas ni el costo financiero de la reestructuración. Los documentos presentados a los inversores sí confirman la reprogramación de deuda bancaria de Rizobacter y el proceso de extensión de las obligaciones negociables en la Argentina.

El acuerdo reduce la presión inmediata sobre la operación local, aunque no resuelve el principal frente financiero del grupo: los US$118,6 millones en obligaciones garantizadas que permanecen en disputa con los acreedores vinculados con la ejecución de Pro Farm.

Rizobacter - Rizobacter

El riesgo de perder Nasdaq

A la presión financiera se suma el deterioro bursátil. Bioceres Crop Solutions recibió una notificación de Nasdaq después de que sus acciones permanecieran durante 30 ruedas consecutivas por debajo del precio mínimo de US$1 exigido para conservar la cotización.

La empresa recibió inicialmente un plazo hasta el 14 de septiembre de 2026 para recuperar el cumplimiento, lo que requería cerrar por encima de US$1 durante al menos diez jornadas hábiles consecutivas. A mediados de septiembre, la acción se negociaba cerca de US$0,43 y la capitalización bursátil rondaba los US$33 millones.

El incumplimiento del precio mínimo no implica una exclusión automática. La compañía puede solicitar una extensión si reúne las condiciones establecidas por Nasdaq o aplicar otras medidas permitidas, como una consolidación de acciones. Sin embargo, la distancia entre el precio actual y el umbral regulatorio agrega otro frente a una crisis que ya combina deuda, litigios y pérdida de patrimonio.

Este escenario se profundizó después de que la Justicia de Santa Fe declarara, en marzo, la quiebra de Bioceres S.A., la sociedad argentina que dio origen al grupo y poseía una participación en la cotizante. Se trata de personas jurídicas diferentes: la quiebra corresponde a Bioceres S.A., mientras que el balance, la deuda consolidada y la advertencia de Nasdaq pertenecen a Bioceres Crop Solutions.

Bioceres S.A. - .

Venta de activos y una estructura más chica

La compañía contrató a un asesor externo para revisar su portafolio, sus canales comerciales, la estructura societaria, las políticas de asignación de capital y las inversiones en investigación y desarrollo. Esa evaluación derivó en una hoja de ruta que contempla salir de activos no estratégicos o monetizarlos.

Bioceres también planea simplificar su oferta para concentrarse en los productos con mayor contribución, reducir las devoluciones comerciales a menos del 5% de las ventas y transformar sus operaciones en Europa y Norteamérica hacia esquemas apoyados en distribuidores.

El ajuste incluye una reducción de personal. La presentación para inversores anticipa una disminución del 26% de la dotación entre los ejercicios 2026 y 2027, distribuida entre siete centros de costos. Según la empresa, gran parte de esa optimización ya se encuentra en marcha.

La meta es elevar el margen bruto ajustado desde 37,8% en 2026 hasta 40% en 2027 y más de 42% en 2028. Los gastos fijos de venta, generales y administrativos deberían bajar desde el equivalente al 24% de los ingresos hasta 19% y 18%, respectivamente.

El negocio que crece en la Argentina

La transformación tiene un impacto directo sobre la composición de los ingresos. Semillas y Productos Integrados facturó US$37,7 millones durante el año, 41% menos, debido a la reducción de las ventas de semillas, granos y actividades asociadas con HB4.

Protección de Cultivos continuó siendo el principal segmento, con ingresos por US$123,7 millones, aunque registró una caída del 16%. La empresa atribuyó el retroceso a menores ventas de adyuvantes en la Argentina y Brasil, junto con una menor comercialización de productos de terceros en el mercado argentino.

Nutrición de Cultivos mostró el mejor desempeño en el último trimestre. Sus ingresos crecieron 36%, hasta US$23,5 millones, impulsados por los fertilizantes microgranulados en la Argentina. Su ganancia bruta aumentó 37%, acompañada por una mejora de los márgenes.

La compañía considera prácticamente terminada la reconfiguración de su negocio de semillas, un proceso que demandó cerca de dos años. La nueva prioridad será recuperar rentabilidad y generación de caja con una estructura más reducida.

Bioceres inicia así una etapa en la que su futuro dependerá menos de la expansión de HB4 y más de su capacidad para resolver el conflicto con los acreedores, refinanciar sus vencimientos, vender activos y sostener su cotización en Estados Unidos. La mejora operativa del cuarto trimestre representa un primer avance, pero la deuda, la baja liquidez y el deterioro patrimonial mantienen abierta la crisis.