El riesgo país supera los 700 puntos: los factores internos y externos que preocupa a los inversores
El débil desempeño de la actividad económica argentina reavivó las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la recuperación, la capacidad de generar divisas y las perspectivas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

El riesgo país argentino volvió a superar los 700 puntos básicos este jueves y profundizó las señales de cautela entre los inversores.

Puntualmente, el indicador de JP Morgan avanzó hasta las 703 unidades, con una suba de 29 puntos respecto del cierre anterior, en una jornada marcada por la debilidad de los bonos soberanos en dólares y las dudas sobre la recuperación de la economía.

El movimiento refleja una combinación de factores externos e internos. Por un lado, la incertidumbre internacional y las mayores exigencias de rendimiento para los activos de riesgo presionan sobre la deuda emergente.

Por otro, el débil desempeño de la actividad económica argentina reavivó las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la recuperación, la capacidad de generar divisas y las perspectivas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

El EMAE volvió a encender las alarmas

El último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), publicado por el INDEC, mostró que la economía avanzó apenas 0,1% en agosto respecto de julio, luego de la contracción mensual del 2,8% registrada en el mes anterior. La variación interanual, en cambio, arrojó una caída del 1,7%, la segunda consecutiva.

 

El resultado quedó por debajo de las expectativas del mercado, que esperaba un rebote más pronunciado después del retroceso de julio. Según los datos recopilados por consultoras privadas, la actividad acumuló una baja desestacionalizada de 3,9% desde comienzos de año, mientras que cinco de los primeros ocho meses registraron retrocesos mensuales.

La cifra complicó las expectativas de una recuperación sostenida y volvió a instalar el riesgo de una recesión técnica, aunque el EMAE mensual no alcanza por sí solo para confirmar ese escenario. El interrogante es si la debilidad responde a un retroceso transitorio o si refleja problemas más persistentes en el consumo, la inversión y la actividad de los sectores que todavía no muestran una recuperación generalizada.

Las tasas globales y la incertidumbre política también golpean a los bonos

El deterioro de la deuda argentina se produjo, además, en un contexto internacional adverso para los activos de riesgo.

La escalada de las tensiones en Medio Oriente volvió a impulsar el precio del petróleo, que se acercó a los US$ 112 por barril, mientras las dudas sobre las perspectivas de crecimiento de la inteligencia artificial golpearon a las acciones tecnológicas y extendieron la cautela entre los inversores.

El índice MSCI All-Country World cayó 0,4% este jueves, su mayor retroceso en dos semanas. En paralelo, los mercados europeos enfrentaron nuevas tensiones fiscales, especialmente en Francia, donde los rendimientos de los bonos a diez años superaron el 5%.

En Estados Unidos, los Treasuries a diez años retrocedieron hasta aproximadamente 5,05%, en medio de una mayor demanda de activos considerados seguros.