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Millonarios

Los dos millonarios que financiaron (con o sin saberlo) el imperio oscuro de Jeffrey Epstein

Giacomo Tognini

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Les Wexner y Leon Black transfirieron cientos de millones a las firmas de Epstein, mientras este construía una red sostenida por exenciones fiscales, secretos compartidos y un esquema financiero opaco que aún hoy deja más preguntas que respuestas.

4 Febrero de 2026 15.22

Al momento de su muerte, en 2019, Jeffrey Epstein era un hombre inmensamente rico. Su patrimonio sumaba US$ 578 millones, según sus herederos. Esa fortuna incluía una colección de lujosas residencias, dos islas privadas en el Caribe y casi US$ 380 millones en efectivo e inversiones.

El origen de esa riqueza es el núcleo del escándalo que todavía sigue abierto. La versión más simple sostiene que los delitos sexuales de Epstein no tenían relación con su actividad como asesor financiero de multimillonarios, a quienes ofrecía servicios vinculados a inversiones, administración de patrimonio y planificación fiscal. En una declaración corporativa de 2013, él mismo se presentaba como "un financiero y hombre de negocios experimentado y exitoso", un "emprendedor que creó varias empresas altamente rentables" y "uno de los pioneros de la inversión en derivados y opciones". La hipótesis más escandalosa, impulsada por teóricos de la conspiración y muchos simpatizantes del presidente Donald Trump, plantea que Epstein grababa en secreto a sus amigos ricos mientras cometían delitos sexuales con menores víctimas de trata, en sus casas y en sus islas. Después, los habría chantajeado, usando su actividad financiera como fachada.

Los orígenes completos de la riqueza de Epstein siguen siendo un misterio. Sin embargo, lo que sí está claro —según la revisión de documentos judiciales, un memorando de investigación y registros financieros de Forbes— es que su fortuna se construyó, principalmente, gracias a dos clientes multimillonarios y a una maniobra fiscal.

Les Wexner, histórico jefe de Victoria's Secret, y Leon Black, referente del capital privado, fueron los dos principales clientes financieros de Jeffrey Epstein. Entre 1999 y 2018, los dos negocios clave de Epstein generaron ingresos por más de US$ 800 millones, según estados financieros obtenidos a través de una demanda de acceso a registros públicos presentada por The New York Times. De ese total, Epstein cobró al menos US$ 490 millones en honorarios; el resto correspondió a ganancias por inversiones. De acuerdo con estimaciones de Forbes, Wexner y Black aportaron más del 75% de esos ingresos por honorarios durante ese período. Las dos entidades que manejaban sus fondos, con sede en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, fueron las únicas empresas que generaron ingresos para Epstein desde 1999 hasta su muerte, según un informe pericial presentado por un contador en una causa de 2022, impulsada por el gobierno de las Islas Vírgenes contra JPMorgan Chase. Aunque el presidente Donald Trump fue amigo de Epstein durante años, no hay pruebas de que hayan hecho negocios juntos. Se dice que rompieron su vínculo en 2004, después de competir por la compra de una propiedad en Palm Beach. Ganó Trump.

Así son las "Islas de los Pedófilos", propiedad de Jeffrey Epstein y que se pusieron a la venta
 Little St. James, conocida como la "isla de los pedófilos" .

Les Wexner, de 87 años, fundador del gigante textil Limited, fue el principal cliente de Jeffrey Epstein entre 1991 y 2007. Durante ese período, mantuvieron una relación cercana que terminó en un distanciamiento. A lo largo de los años, Wexner le pagó a Epstein alrededor de US$ 200 millones. Leon Black, de 73 años, fundador de la firma de capital privado Apollo Global Management, le transfirió US$ 170 millones entre 2012 y 2017. Así lo reveló una investigación independiente del estudio Dechert LLP sobre el vínculo entre ambos, respaldada por otras indagaciones llevadas adelante por el Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos.

Jeffrey Epstein logró acumular su fortuna prácticamente sin pagar impuestos gracias a los beneficios fiscales de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, donde se convirtió en residente en 1996. Dos años más tarde, fundó una firma de consultoría financiera llamada Financial Trust Company. Ese mismo año, destinó casi US$ 8 millones a la compra de la isla Little St. James, conocida desde entonces como la "isla de los pedófilos" por su rol en la red de trata sexual que se le atribuye. Según documentos judiciales, entre Financial Trust Company y Southern Trust Company —firma que fundó en 2011 y convirtió en su negocio principal un año después—, Epstein aprovechó el programa de desarrollo económico del territorio, que le permitió ahorrarse US$ 300 millones en impuestos entre 1999 y 2018. En ese período, recibió al menos US$ 360 millones en dividendos de sus propias empresas.

Les Wexner y Leon Black pidieron disculpas por su vínculo con Jeffrey Epstein y aseguraron que desconocían sus delitos sexuales. Wexner renunció como director ejecutivo de L Brands en 2020 y, en una carta publicada ese mismo año, afirmó: “De haberlo sabido, no habría seguido trabajando con ninguna persona capaz de un comportamiento tan atroz y repugnante”. Ese mismo año, durante una conferencia telefónica con inversores, Black expresó que “lamentaba profundamente” su relación con Epstein. El informe elaborado por el estudio Dechert no encontró “ninguna prueba de que Black... estuviera involucrado de alguna manera en las actividades delictivas de Epstein”. En 2021, Black dejó su cargo como director ejecutivo de Apollo y también renunció a la presidencia del Museo de Arte Moderno. Voceros de Wexner y de Black rechazaron hacer comentarios para este artículo.

Wexner y Black no fueron los únicos clientes de Jeffrey Epstein. Elizabeth Johnson —heredera de Johnson & Johnson, fallecida en 2017— también figura entre quienes confiaron en sus servicios financieros. Además, el fondo de cobertura Highbridge Capital Management, propiedad del multimillonario Glenn Dubin, le pagó US$ 15 millones a Epstein por haberlo presentado a JPMorgan Chase. Ese vínculo resultó clave: en 2004, el banco adquirió una participación mayoritaria en Highbridge por US$ 1.300 millones. Ese fue el mejor año financiero de Epstein. Obtuvo US$ 127 millones en ingresos y su firma alcanzó los US$ 476 millones en activos netos. Según Leon Black, Epstein también trabajó con un exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, jefes de Estado, premios Nobel y filántropos destacados, aunque no mencionó ningún nombre. En algún momento, Epstein habría asegurado que solo aceptaba clientes con patrimonios superiores a US$ 1.000 millones. Hasta ahora, las únicas transacciones conocidas entre las firmas de Epstein y sus clientes son los US$ 170 millones pagados por Black y los US$ 15 millones de Highbridge, según consta en la investigación del estudio Dechert y en la demanda presentada por el gobierno de las Islas Vírgenes de Estados Unidos contra JPMorgan Chase.

Jeffrey Epstein
Al momento de su muerte, en 2019, Jeffrey Epstein era un hombre inmensamente rico. 

Fue Les Wexner, más que nadie, quien impulsó la fortuna de Jeffrey Epstein. Nacido en 1937 en Dayton, Ohio, Wexner fundó la empresa minorista The Limited en 1963 y la transformó en un imperio multimillonario con marcas populares como Victoria’s Secret y Bath & Body Works. Conoció a Epstein —un exoperador de Bear Stearns— en la década del 80, a través de un conocido en común. Fascinado por el carisma del hombre, 15 años menor, Wexner lo contrató para que se ocupara de administrar su fortuna. Para 1991, Epstein ya tenía poder notarial pleno sobre sus finanzas.

No está claro cuánto dinero le pagó Wexner a Epstein a lo largo de su relación comercial. Forbes estima que fueron más de US$ 200 millones hasta 2007. Fuentes cercanas al empresario declararon a The Wall Street Journal que creían que el monto fue de "al menos US$ 200 millones".

Eso era solo el dinero. Durante años, Jeffrey Epstein vivió en una casa adosada de 2.600 metros cuadrados en Manhattan que pertenecía a Les Wexner, hasta que en 2011 este le transfirió oficialmente la escritura de la propiedad. Una persona declaró al Wall Street Journal que Epstein le había pagado US$ 20 millones a Wexner por la casa en 1998, pero no hay registros públicos que respalden esa operación. Al momento de su muerte, en 2019, la propiedad estaba valuada en US$ 56 millones. En 1993, Epstein compró por US$ 3,5 millones una casa en New Albany, Ohio, dentro de una comunidad planificada por Wexner. Cinco años después, la vendió por US$ 8 millones a una empresa vinculada al empresario. La dirección postal coincidía con la sede de New Albany Company, la firma de Wexner donde Epstein también figuraba como director en ese mismo año, 1998. Uno de los aviones de Epstein, un Boeing 727 apodado “Lolita Express”, también perteneció a Limited, la empresa de Wexner, entre 1990 y 2001. Ese año, el jet fue transferido a Epstein por una cifra que no se conoce.

Los vínculos entre Epstein y Les Wexner se rompieron en 2007, luego de que el magnate del sector minorista denunciara que Epstein se apropió indebidamente de al menos US$ 46 millones. Así lo escribió el propio Wexner en una carta difundida en 2020. El final de esa relación marcó un golpe significativo para Epstein. Entre 2000 y 2006, su firma Financial Trust Company —su principal negocio en ese momento— generó US$ 300 millones en ingresos por comisiones, según sus estados financieros incluidos en expedientes judiciales. Pero en los seis años posteriores, esa cifra cayó drásticamente: Financial Trust apenas recaudó menos de US$ 5 millones en comisiones.

A la pérdida de su mayor cliente se sumó, poco después, la crisis financiera de 2008, que agravó aún más su situación. Entre 2008 y 2012, Financial Trust acumuló pérdidas netas por US$ 166 millones, mientras Epstein intentaba reponerse tanto de la caída en sus inversiones como del daño a su imagen pública. Ese mismo año, su reputación quedó aún más golpeada cuando se declaró culpable, en un tribunal estatal de Florida, de dos delitos graves relacionados con prostitución.

Máquina de comisiones
Entre 1999 y 2018, los negocios de Jeffrey Epstein registraron al menos US$ 488 millones en honorarios cobrados a sus clientes.
Máquina de comisiones Entre 1999 y 2018, los negocios de Jeffrey Epstein registraron al menos US$ 488 millones en honorarios cobrados a sus clientes.

Un hombre fue clave en la segunda etapa de Jeffrey Epstein: Leon Black. Director ejecutivo y cofundador del gigante del capital privado Apollo Global Management, Black conocía a Epstein desde mediados de los años 90. Entre 1997 y 2007, Epstein figuró como director de la Fundación Familiar Black. En 2012, ambos comenzaron a evaluar la posibilidad de que Epstein asesorara a Black en cuestiones de planificación fiduciaria y patrimonial, temas fiscales, actividades filantrópicas y el manejo de su oficina familiar. Finalmente, en febrero de 2013, Black firmó un acuerdo con Southern Trust Company —la firma de Epstein— para que le prestara servicios vinculados a la planificación patrimonial de sus activos y de su fortuna personal. Así lo detalla la investigación llevada adelante por el estudio Dechert.

Epstein le aseguró a Leon Black que solía cobrar US$ 40 millones al año por sus servicios, una cifra poco creíble si se tiene en cuenta que recién había fundado Southern Trust en 2011, y que su firma anterior, Financial Trust, venía registrando fuertes pérdidas en los cinco años previos. Según una investigación del Comité de Finanzas del Senado, en 2012, Black transfirió US$ 5,5 millones a cuentas de Southern Trust en Deutsche Bank. Sin embargo, ese pago no figura en el informe anual de la firma correspondiente a ese año.

En febrero de 2013, ambos acordaron un pago de US$ 23,5 millones por los servicios de Epstein, y tres meses más tarde negociaron otros US$ 56,5 millones, a pagar en cuotas. En total, Black le transfirió US$ 50 millones solo en 2013. De acuerdo con los registros financieros, ese monto representó casi la totalidad de los US$ 51 millones en honorarios que Southern Trust declaró ese año. En 2014, Black decidió pagarle sin acuerdo escrito y de manera puntual. Le transfirió US$ 70 millones ese año y US$ 30 millones en 2015, por tareas que incluían asesoría en planificación patrimonial e impositiva, auditorías, y la gestión de su colección de arte, su oficina familiar, su yate y su avión. Los pagos de Black representaron el 100% de los ingresos por honorarios de Southern Trust en 2014, y más de la mitad en 2015. Ese mismo año, Black también donó al menos US$ 10 millones a una organización benéfica vinculada a Epstein.

Al parecer, Leon Black no le pagó nada a Jeffrey Epstein en 2016, y Southern Trust no declaró ingresos por comisiones ese año. En 2017, Black hizo su último pago: US$ 8 millones, que fueron las únicas comisiones que la firma de Epstein reportó haber recibido durante ese período.

En conjunto, las transacciones dejan en evidencia que, en ese momento, Jeffrey Epstein dependía casi por completo de Leon Black para sostener sus ingresos. Los US$ 170 millones que recibió resultan “una cantidad anormal para pagar por asesoramiento fiscal, pero no se proporcionó una explicación satisfactoria de por qué Black pagó a Epstein sumas tan extraordinarias sin un contrato o acuerdo escrito”, escribió el senador estadounidense Ron Wyden en una carta dirigida a la fiscal general Pam Bondi este lunes. Según el informe del estudio Dechert, Black sostenía que Epstein le había brindado servicios que le “conferían un valor de entre US$ 1.000 millones y US$ 2.000 millones o más”.

En 2017, Leon Black también le prestó US$ 30,5 millones a una empresa de Jeffrey Epstein llamada Plan D. Esa firma era la dueña de un avión Gulfstream que, según distintas denuncias, Epstein habría utilizado para transportar mujeres jóvenes y menores a Little St. James, una de sus islas en el Caribe. De acuerdo con el informe del estudio Dechert, los préstamos eran de corto plazo y estaban vinculados a una operación relacionada con arte en la que Epstein estaba involucrado. A comienzos de 2018, Black exigió el reembolso total del dinero, pero Epstein solo devolvió US$ 10 millones antes de su muerte, en 2019. Black sostiene que cortó todo vínculo con Epstein en octubre de 2018.

Además de aprovechar al máximo sus vínculos con Wexner y Black, Jeffrey Epstein se benefició de un esquema fiscal extremadamente favorable en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, que fue clave para la expansión de su fortuna. El programa de la Comisión de Desarrollo Económico del territorio —creado originalmente en la década de 1960— otorga una exención del 90 % en el impuesto a las ganancias corporativas y del 100 % en impuestos sobre ingresos brutos y tributos especiales. Para acceder a estos beneficios, las empresas deben emplear al menos a 10 residentes de las Islas Vírgenes a tiempo completo e invertir un mínimo de US$ 100.000 en un negocio local.

Así son las "Islas de los Pedófilos", propiedad de Jeffrey Epstein y que se pusieron a la venta
Además de aprovechar al máximo sus vínculos con Wexner y Black, Jeffrey Epstein se benefició de un esquema fiscal extremadamente favorable en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Jeffrey Epstein solicitó por primera vez el acceso a los beneficios fiscales del programa en diciembre de 1998, a través de Financial Trust. La solicitud fue aprobada y le otorgaron las exenciones impositivas por un período inicial de 10 años, hasta fines de 2009, que luego se extendió hasta 2014. Según registros judiciales, en ese momento Epstein empleaba a unas 11 personas en la empresa e invirtió US$ 300.000 para cumplir con los requisitos exigidos por el programa. Cuando en 2012 trasladó sus operaciones a Southern Trust, presentó una nueva solicitud a través de esa firma. Recibió la aprobación en marzo de 2013, lo que le permitió acceder a los mismos beneficios fiscales hasta fines de 2023. Sin embargo, todo indica que esas exenciones finalizaron con su muerte, en 2019.

Los beneficios fiscales que recibió Jeffrey Epstein le permitieron ahorrar sumas millonarias. Entre 1999 y 2018, sus empresas pagaron apenas US$ 41 millones en impuestos, según documentos judiciales. Forbes estimó que, durante ese período, Epstein afrontó una tasa impositiva promedio de apenas 4 %, muy por debajo de la alícuota corporativa máxima del 38,5 % que rigió durante gran parte de esos años en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Desde entonces, el gobierno de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos intentó recuperar parte de esos fondos. En un acuerdo alcanzado en 2022, el patrimonio de Jeffrey Epstein aceptó devolver más de US$ 80 millones correspondientes a beneficios fiscales del programa de desarrollo económico, que, según las autoridades locales, se obtuvieron de manera fraudulenta para financiar su red criminal. Leon Black también cerró un acuerdo con ese gobierno en 2023, en el marco de una causa relacionada con su vínculo con Epstein. Pagó US$ 62,5 millones.

A seis años de la muerte de Jeffrey Epstein, su patrimonio sigue contando con una importante reserva de efectivo. Según su último informe trimestral, publicado el 31 de marzo, aún conserva US$ 131 millones en activos, entre ellos US$ 49 millones en efectivo y US$ 79 millones en entidades no especificadas. Durante este tiempo, se vendieron todas sus propiedades, incluidas casas e islas, y se utilizó una parte considerable del dinero para afrontar compromisos legales: más de US$ 160 millones fueron destinados a compensar a víctimas, se devolvió un préstamo por US$ 30 millones, y se llegó a un acuerdo por US$ 105 millones con el gobierno de las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Sin embargo, el patrimonio recibió un impulso inesperado el año pasado: el Servicio de Impuestos Internos (IRS) le otorgó una devolución de US$ 112 millones.

El verdadero alcance del patrimonio de Jeffrey Epstein —así como la lista completa de sus clientes— todavía no se conoce. Sin embargo, podrían revelarse más detalles en el corto plazo. El 17 de julio, el senador Ron Wyden informó que investigadores del Comité de Finanzas del Senado accedieron el año pasado a documentos del Departamento del Tesoro vinculados a Epstein. En ellos identificaron más de 4.700 transacciones realizadas a través de sus cuentas en cuatro bancos: JPMorgan Chase, Deutsche Bank, Bank of New York Mellon y Bank of America. En total, esos movimientos superaron los US$ 1.900 millones.

“Estoy convencido de que el Departamento de Justicia ignoró la evidencia encontrada en el expediente Epstein del Departamento del Tesoro de EE.UU., una carpeta que contiene amplios detalles sobre las enormes cantidades de dinero que Epstein recibió de empresarios prominentes y que utilizó para financiar su red criminal”, escribió el senador Ron Wyden en su carta dirigida a la fiscal general Pam Bondi. “Epstein claramente tuvo acceso a una enorme financiación para operar su red de tráfico sexual, y los detalles sobre cómo obtuvo el dinero para financiarla se encuentran en un archivador del Departamento del Tesoro”, agregó.

Nota del editor: Este artículo fue actualizado el 25 de julio para citar una demanda de registros públicos presentada por el New York Times que obtuvo los estados financieros de Epstein en las Islas Vírgenes Estadounidenses.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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