La lista de actores que podían reemplazar a Robert Downey Jr. era muy corta. Sin embargo, los ejecutivos de Amazon armaron una en 2023, después de que el ganador del Oscar se bajó de un papel protagónico en uno de sus proyectos para volver al Universo Cinematográfico de Marvel. Los cineastas sabían que necesitaban a alguien con sentido del humor, talento para el cine de acción y, sobre todo, carisma. Al final, llegaron a la misma conclusión que muchos productores de plataformas de streaming en los últimos cinco años: Mark Wahlberg.
"Siempre tuvimos la intención de que hubiera una estrella en el reparto", dice Julie Rapaport, directora de cine de Amazon Studios. "La presencia de una estrella como Mark ofrece comodidad y familiaridad al público, por lo que la gente está deseando ver su próxima película, ya sea en cines o en plataformas de streaming", agrega.
y en comedias familiares: "The Family Plan 2" (derecha), que combina ambos géneros.
Para Wahlberg, de 54 años, las películas para plataformas de streaming se convirtieron en una constante. Con el estreno de Play Dirty en octubre por Prime Video y The Family Plan 2 este viernes en Apple TV, habrá encabezado siete producciones estrenadas online desde 2020, en cuatro plataformas distintas (Netflix y Paramount+ son las otras). Aunque durante años los proyectos que salían directo en video se asociaban con el ocaso de una carrera en Hollywood, la apuesta de Wahlberg por este formato resultó altamente rentable: según Forbes, cobra entre US$ 20 y 25 millones por película. Son cifras de superestrella, que reflejan un nuevo modelo para la industria.
Tradicionalmente, el estrellato en el cine se medía por la capacidad de un actor para llenar salas. Pero en el escenario actual del entretenimiento, donde los estrenos en cines vienen en baja y la fama por sí sola no asegura el éxito —como quedó claro con The Smashing Machine, de Dwayne Johnson, Christie, de Sydney Sweeney, y The Running Man, de Glen Powell—, cada vez más actores que están un escalón por debajo de las grandes figuras se volcaron a las plataformas de streaming. Allí, aprovechan sus caras conocidas para captar la atención de quienes navegan en busca de una película o serie y, a cambio, reciben contratos millonarios asegurados.
Podríamos llamarla la Lista A-Menos. Después de todo, a estos actores les pagan fortunas por sumarse a un proyecto, sin necesidad de ofrecerles incentivos extra, porque no los hay. En ese grupo están Kevin Hart, Charlize Theron, Jason Bateman y Millie Bobby Brown, que en los últimos años trabajaron casi exclusivamente para producciones de Netflix y cobraron sueldos que, según fuentes internas, no habrían conseguido en el inestable mercado del cine tradicional. También aparece Jennifer Lopez, que recibió cerca de US$ 16,5 millones por producir y protagonizar Atlas, de Netflix, en 2024. Y Jake Gyllenhaal, que se llevó unos US$ 23 millones entre el remake de Road House, de Amazon Prime Video, y la serie Presumed Innocent, de Apple TV+, también en 2024.
En comparación, Forbes estima que las grandes estrellas en recaudación, como Leonardo DiCaprio, Brad Pitt o Denzel Washington, pueden cobrar entre US$ 30 y 40 millones por un proyecto de streaming poco habitual.
Pero es Wahlberg, conocido por levantarse a las 4 de la mañana y por sus múltiples negocios, quien más se mueve. En 2025, tuvo dos estrenos exclusivos para plataformas, además del lanzamiento limitado en cines de Flight Risk, que recaudó apenas US$ 48 millones en salas en enero, aunque funcionó bien en video on-demand. Si se suman las ganancias por producción televisiva y los derechos de autor de su catálogo previo, Forbes calcula que Wahlberg ganó US$ 60 millones este año, antes de impuestos y de pagarle a agentes, representantes y abogados. Ese número lo habría colocado en el quinto puesto del ranking de actores mejor pagos.
"La mayor estrella del streaming es Mark Wahlberg", dijo el director ejecutivo de WME, Ari Emanuel, el mes pasado en un episodio del podcast The Town, al marcar la diferencia con los éxitos en recaudación del cine. "Sin duda alguna en el cine. No hay duda, basta con ver todas sus películas", agregó.
La mirada de Emanuel no es del todo imparcial: representa a Wahlberg desde hace casi 30 años e inspiró al personaje de Ari Gold, interpretado por Jeremy Piven en la exitosa serie de HBO Entourage, que produjo el propio Wahlberg. Sin embargo, los números lo respaldan. Según datos de Parrot Analytics sobre ingresos globales en plataformas de streaming, las películas del actor generaron cerca de US$ 680 millones desde 2020, si se toma en cuenta tanto la captación y retención de suscriptores como la publicidad.
Play Dirty debutó como la película número 1 en todas las plataformas de streaming durante la semana de su estreno en Prime Video, con casi 23 millones de horas vistas en sus primeras tres semanas. Apple informó que The Family Plan (2023) fue su película más vista hasta ahora tras el lanzamiento, y The Union (2024) quedó apenas fuera del top 10 de las más vistas en Netflix. Según el informe de participación de Netflix para la primera mitad de 2025, los usuarios dedicaron más de 350 millones de horas a ver películas de Wahlberg entre enero y junio. Es un 30% más que el tiempo destinado a producciones con Adam Sandler, una de las figuras más populares de la plataforma. Wahlberg aparece en siete de las 170 películas más vistas en Netflix en ese período. Solo otro actor, Denzel Washington, figura en más de dos.
Wahlberg tampoco dejó del todo los estrenos en cines. Tuvo un rol secundario en Uncharted (2022) y, en los últimos años, encabezó varias producciones independientes de bajo presupuesto como Flight Risk, Father Stu y Arthur The King. Sin embargo, hoy es en las plataformas de streaming donde su figura se destaca con más fuerza.
Brandon Katz, director de análisis en Greenlight Analytics, sostiene que Wahlberg ahora aporta más como un "valor añadido" que como el "gran atractivo" de una película en cines, porque el público ya se acostumbró a verlo en plataformas. Greenlight realiza encuestas periódicas entre fanáticos del cine para medir el poder de convocatoria de los actores tanto en salas como en streaming. En esos sondeos, Wahlberg obtuvo un resultado en el percentil 48 para cine (el 41% dijo "veré la película en cines"), mientras que en streaming alcanzó un 54%, una cifra comparable con Tom Cruise (52%) y Dwayne Johnson (56%).
En un momento en que las películas donde Wahlberg se mueve con soltura —de acción con tipos armados, comedias familiares o una mezcla de ambas, como en The Family Plan 2— casi no aparecen en los calendarios de estrenos en cines, desplazadas por producciones de nicho o grandes tanques ligados a marcas, el público del streaming viene demostrando una y otra vez que no puede resistirse a una película de género, entretenida y con una cara conocida.
"Vimos cómo el poder de las estrellas disminuyó en el cine a medida que crecieron la influencia de las marcas y las franquicias en los últimos 15 años", dice Katz. "Pero sigue siendo muy importante en el streaming, todavía mueve la audiencia. Y si no fuera así, no veríamos a todas las grandes plataformas de streaming poniendo decenas de millones de dólares en los sueldos de las grandes estrellas", sostiene.
Sandler fue el primero en sacar provecho de este cambio fuerte en el estrellato cinematográfico, en 2014. Al notar que sus ingresos en recaudación empezaban a caer, firmó un acuerdo por varias películas con Netflix, que, según se informó, tenía un valor de US$ 250 millones. Desde entonces, lo renovó varias veces. "Tengo que decirles", dijo Wahlberg en una entrevista de 2014 cuando le preguntaron por la decisión de Sandler. "Personalmente, me interesa conocer las razones y los aspectos económicos detrás de esos acuerdos", expresó.
Por esos años, Forbes estimaba que Wahlberg cobraba entre US$ 15 y 17 millones por adelantado por cada película, con la promesa de un pequeño porcentaje de las ganancias si la producción llegaba a ser un éxito rotundo. Pero hacia mediados de la década de 2010, títulos como Deepwater Horizon, Patriots Day y Mile 22 ya mostraban dificultades para generar ganancias importantes. Los contratos con plataformas, en cambio, ofrecen un pago inicial más una "compra" de su parte en las ganancias, como si la película hubiera tenido un rendimiento moderado en cines. Aunque algunas plataformas están empezando a probar sistemas de compensación por desempeño, todavía no es algo habitual. Desde Spenser Confidential (2020), Wahlberg cobró cerca de US$ 24 millones, y desde entonces su carrera tomó nuevo impulso.
A diferencia de Sandler o Kevin Hart —otra estrella que genera casi todo su propio contenido y creó una línea de producción bajo un mismo sello desde que firmó un contrato por cuatro películas con Netflix en 2021 por más de US$ 100 millones—, el valor de Wahlberg en el mercado está sobre todo en su versatilidad como actor a sueldo. No figuró como productor en Play Dirty ni lo hará en su próxima película, una comedia deportiva para Amazon Prime Video titulada Balls Up. Esa flexibilidad lo convirtió en un actor muy buscado por todas las grandes plataformas, para todo tipo de películas.
"El talento de Mark Wahlberg desafía toda categorización", dice Josh Greenstein, copresidente de Paramount Pictures y vicepresidente de plataformas, en un correo electrónico. "Es una superestrella mundial del cine, una estrella global del streaming, un productor prolífico y un empresario de éxito. Durante décadas cosechó un éxito tremendo que trasciende los géneros, desde Ted hasta The Fighter y The Family Plan, por mencionar solo algunas. En pocas palabras, no hay nadie como él", concluye.
*Con información de Forbes US.