Para quienes buscan el amor o simplemente una buena velada en pareja, la noche porteña ofrece un contraste que raya lo esquizofrénico para el bolsillo. Salir a cenar, tomar algo, pagar un par de taxis y comprar entradas de cine en Buenos Aires cuesta prácticamente la mitad que en las grandes capitales europeas.
Sin embargo, si la cita requiere estrenar ropa comprada en un shopping, el presupuesto se dispara a niveles insólitos, superando a los destinos más caros y exclusivos del planeta.
La paradoja surge de la décima edición del estudio Mapping the World's Prices 2026, elaborado por el Deutsche Bank Research Institute. El exhaustivo relevamiento, firmado por los economistas Jim Reid y Galina Pozdnyakova, analiza el costo de vida, salarios y precios en 69 ciudades de los cinco continentes.
Dentro de sus indicadores más populares figura el Cheap Date Index (Índice de la Cita Económica), un termómetro que mide cuánto cuesta una salida estándar para dos personas: traslados en taxi, una comida completa con bebidas en un bar o restaurante, y entradas al cine.

En ese ranking, Buenos Aires se posiciona en el puesto 36 sobre 69 ciudades, con un gasto promedio de US$ 146,80 por velada. La cifra sitúa a la capital argentina en una franja intermedia y competitiva dentro del mapa global: es notablemente más barata que Zúrich (que lidera la tabla con US$ 283 por cita), Nueva York (US$ 235) o Londres (US$ 205); aunque se ubica por encima de plazas más accesibles, Bogotá (US$ 88), El Cairo (US$ 58) o Bombay (US$ 47).
Hasta ahí, la gastronomía y el entretenimiento porteño “aprueban” el examen del bolsillo internacional. El problema empieza mucho antes de sentarse a la mesa: en el ropero.
El "factor outfit"
Los propios analistas de Deutsche Bank lo advirtieron en el informe con una dosis de ironía dirigida a los viajeros y locales: "No derrames el vino barato sobre tu vestido de verano en Buenos Aires, porque es el lugar más caro del mundo para comprar un reemplazo", según dice el informe ("Don’t spill the cheap wine on your summer dress in Buenos Aires as it’s the most expensive place to buy a replacement").
El dato no es una metáfora. Cuando el estudio compara el precio de prendas básicas de indumentaria en tiendas masivas e internacionales, Buenos Aires pega un salto sin techo hacia la cima del ranking global de precios.

Un vestido en cadenas de moda masiva cuesta en la capital argentina entre US$124 y US$128, lo que ubica a Buenos Aires en el puesto número 1 absoluto a nivel mundial, por encima de plazas de altísimo poder adquisitivo como Dubái, San Francisco, Ginebra o la propia Zúrich, que cuestan entre US$ 65 y US$ 85, casi la mitad de lo que se paga en los shoppings porteños.
La distorsión se repite en la moda urbana. Un pantalón jean de primera marca alcanza en los locales porteños entre $130 y $140 dólares, catapultando a la ciudad al tercer lugar del ranking global.
Mientras la oferta porteña de gastronómica y de espectáculos logra contener sus tarifas en dólares para mantenerse atractiva ante el turismo y la clase media local, la indumentaria comercial cotiza como si fuera alta costura.
En definitiva, tener una cita en Buenos Aires puede ser un plan amigable para la billetera... siempre y cuando la decisión sea ir con lo que ya hay en el placard.