Las fintech van por el dinero de parejas, familias y amigos: el nuevo negocio de las cuentas compartidas
Naranja X lanzó una cuenta que permite a grupos de hasta diez personas reunir dinero, pagar, ahorrar y obtener rendimientos desde un saldo común. La novedad abre una nueva competencia por captar los fondos que hasta ahora circulaban mediante transferencias, chats y acuerdos informales.

Las billeteras digitales ya compiten por concentrar pagos, inversiones, préstamos, compra de dólares y seguros. Ahora avanzan sobre otro espacio de la vida financiera: el dinero que administran en conjunto parejas, familias, amigos y personas que comparten una vivienda.

Naranja X presentó Cuenta Compartida, una herramienta que permite crear un fondo común entre un máximo de diez integrantes. El producto tendrá un CBU y un alias independientes de las cuentas personales y podrá utilizarse para pagar servicios, hacer recargas, comprar mediante códigos QR, transferir dinero, ahorrar y generar rendimientos diarios.

La compañía asegura que se trata de la primera solución nativa, colaborativa y remunerada dentro de una plataforma financiera argentina. Su implementación será progresiva entre los casi 10 millones de clientes que, según informa Naranja X, utilizan mensualmente sus productos.

Cuenta Compartida de NaranajaX - .

La novedad apunta a reemplazar una dinámica conocida: una persona paga, otra lleva el registro, los demás hacen transferencias y el grupo utiliza mensajes o planillas para controlar quién todavía debe dinero. La apuesta consiste en llevar toda esa operatoria a una sola cuenta, con el saldo y los movimientos visibles para sus integrantes.

Cómo funcionará la cuenta compartida

Cualquier usuario podrá crear una cuenta desde la aplicación, asignarle un nombre e invitar a sus contactos mediante una notificación. Los miembros mantendrán sus cuentas individuales, pero tendrán acceso a un pozo separado para administrar gastos y objetivos conjuntos.

El producto incluirá cinco funciones principales:

  • Pagos de servicios, recargas, transferencias y compras con QR desde el saldo común.
  • Rendimientos diarios sobre el dinero depositado.
  • "Frascos" para separar fondos destinados a metas o gastos futuros.
  • Un módulo para asignar y seguir tareas, como facturas pendientes.
  • Un historial visible para todos los miembros.

La cuenta podrá eliminarse cuando el grupo deje de necesitarla. Sin embargo, el anuncio no detalla todavía qué tasa pagará el saldo, si existirá un límite para el dinero remunerado ni qué facultades tendrá cada integrante para retirar fondos o cerrar la cuenta.

La pareja anciana sonríe mientras compra en línea con una tarjeta de crédito en un sofá acogedor.

"Argentina tiene más de 16 millones de hogares, de los cuales tres de cada cuatro están integrados por más de una persona. Pensar en facilitarles la gestión compartida del dinero a todos ellos era inevitable", explicó Victoria Minassian, Chief Product Officer de Naranja X. Según la ejecutiva, el objetivo es crear "una cuenta del grupo, donde todos ven, pagan, se organizan y hacen rendir la plata en el mismo lugar".

El dinero que todavía circula fuera de las aplicaciones

El producto parte de una conducta que ya existe, pero que las plataformas financieras todavía no habían convertido en una categoría propia. Una medición de Bienestar Financiero realizada por Naranja X encontró que cinco de cada diez clientes ayudan económicamente a personas cercanas o comparten gastos ocasionales. El 82% vive con otras personas y, dentro de ese grupo, siete de cada diez utilizaron el celular para organizar los gastos del hogar. Además, un 8% ahorró junto con otra persona para alcanzar una meta.

Hasta ahora, gran parte de ese dinero se movía entre cuentas individuales. Las aplicaciones podían procesar las transferencias, pero no ofrecían necesariamente un espacio común para administrar el saldo, organizar pagos y controlar responsabilidades.

La cuenta compartida busca transformar esos movimientos dispersos en una relación financiera estable dentro de una sola plataforma. Para Naranja X, eso puede traducirse en más depósitos, más transacciones y una mayor frecuencia de uso.

También puede funcionar como una herramienta de incorporación de clientes. Cada cuenta admite hasta diez participantes y el ingreso a un grupo puede llevar nuevos usuarios hacia la aplicación. Así, un solo producto permite ampliar la red sin depender exclusivamente de promociones o campañas individuales.

Finanzas compartidas - .

La batalla por concentrar la vida financiera

El lanzamiento forma parte de un cambio más amplio. Las billeteras dejaron de actuar únicamente como medios de pago y avanzaron hacia un modelo en el que buscan acompañar todo el recorrido del dinero.

El usuario puede cobrar sus ingresos, obtener rendimiento, comprar dólares, acceder a inversiones, pedir un préstamo, contratar un seguro y realizar pagos sin abandonar la misma aplicación. La cuenta compartida suma una dimensión nueva: administrar dinero que no pertenece solamente a una persona, sino a un grupo.

En este escenario, el rendimiento comparte protagonismo con la liquidez y la facilidad de uso. Un documento de BIND Inversiones sobre el nuevo mapa financiero argentino señala que los usuarios ya no comparan únicamente tasas. También evalúan cuándo pueden disponer de sus fondos, cuántos pasos requiere cada operación y si el producto está integrado con las aplicaciones que utilizan diariamente.

La posibilidad de ofrecer rendimientos diarios sobre un saldo compartido responde a esa lógica. El dinero destinado al alquiler, los servicios, un viaje o una compra futura puede permanecer invertido hasta el momento de utilizarse.

La infraestructura detrás del nuevo negocio

Para las fintech, sumar productos no consiste solamente en incorporar nuevas funciones a una aplicación. También requiere infraestructura para administrar liquidez, procesar operaciones, automatizar movimientos y cumplir las normas financieras.

BIND Inversiones asegura que posee más de 5,4 millones de cuentas activas y que alcanza indirectamente a más de 20 millones de usuarios. La compañía administra productos que otras plataformas distribuyen bajo sus propias marcas.

Uno de los principales ejemplos es Mercado Fondo, gestionado de manera compartida por BIND desde 2018 y con más de 15 millones de cuotapartistas. La experiencia muestra cómo una herramienta de inversión puede integrarse dentro de una billetera y quedar disponible junto con las funciones de pago.

BIND también desarrolló fondos con operatoria continua, productos vinculados con activos digitales e integraciones que reducen la compra de moneda extranjera y la posterior inversión a un único flujo.

Aunque BIND no participa del lanzamiento anunciado por Naranja X, ambos casos muestran las dos partes del mismo negocio. Por un lado, las aplicaciones diseñan productos capaces de captar usuarios y saldos. Por el otro, bancos, sociedades de bolsa y administradoras construyen la infraestructura necesaria para sostener esas experiencias a escala.