El crecimiento de Vaca Muerta abrió oportunidades para las empresas proveedoras de la industria energética, pero también elevó las exigencias en materia de tecnología, profesionalización y eficiencia. En ese escenario, las compañías neuquinas buscan capitalizar su cercanía con las operaciones y demostrar que pueden competir con jugadores nacionales e internacionales.
Grupo Insys, representante de marcas líderes mundiales de instrumentación y control, y Fischer Instrumentación y Control, una empresa neuquina con 34 años de trayectoria en servicios especializados, comparten ese desafío. Alejandro Fischer, gerente general, una empresa familiar que comenzó como un pequeño emprendimiento de servicios y que, a través de los años, se consolidó como una empresa especializada en instrumentación y control, con 270 colaboradores, y Gerardo Franchi, Socio Gerente de Grupo Insys, explican cómo buscan acompañar el desarrollo de la cuenca, formar personal técnico y ofrecer soluciones integrales para reducir los costos reales de las operaciones.
¿A qué se dedican Grupo Insys y Fischer y por qué son importantes para Vaca Muerta?
G.F.: Como grupo Insys somos representantes de marcas de instrumentación y control líderes a nivel mundial. Proveemos transmisores de presión, nivel, temperatura y caudal, siendo ese nuestro principal campo de expertise.
A.F.: Fischer es una empresa neuquina con 34 años en el mercado de servicios de instrumentación y control. Trabajamos principalmente en la Cuenca Neuquina y, desde Neuquén, hemos atendido a distintas regiones de Argentina como también parte de Sudamérica.
¿Por qué es importante estar acá en la Expo Oil & Gas?
G.F.: Estamos donde todos quieren estar, por lo que nos parecía importante mostrar que desde Neuquén se pueden hacer cosas de nivel internacional. Contamos con personal altamente capacitado y eso nos permite competir con el resto de las empresas que quieren venir a Vaca Muerta.
¿En qué momento los agarra esta expo?
A.F.: Hoy Vaca Muerta está en el ojo de todos. Nosotros tenemos el privilegio de haber nacido en esta zona tan rica en petróleo y gas. Estando en estas exposiciones podemos mostrar y demostrar que desde Neuquén podemos competir de igual a igual con empresas internacionales o locales. No alcanza solo con ser neuquino o estar en la zona; si bien es un beneficio geográfico, para estar a la altura tenemos que trabajar en capacitar al personal, profesionalizarnos, invertir en tecnología y estar a la altura de cualquier empresa mundial o nacional que quiera ingresar a la zona.
¿Qué desafíos están viendo ustedes de cara al futuro para justamente poder estar ahí y acompañar en este crecimiento del Oil & Gas en Argentina?
G.F: Una de nuestras mayores problemáticas es la mano de obra calificada. Realmente hay una necesidad importante en perfiles técnicos e ingenieros. Para estar a la altura de lo que necesitan ambas empresas, tenemos una escuela propia de capacitación de personal para formar técnicos alineados a las necesidades.
¿Cuáles fueron las dificultades que tuvieron que atravesar como una empresa pequeña para meterse a este mundo de gigantes?
A.F.: Las dificultades que cualquier empresa en este país ha tenido que pasar: atravesamos la crisis de 2001, la de 2008 y temas gremiales. Con el esfuerzo y el trabajo de armar un buen equipo lo llevamos adelante, con muchas horas de laburo y el diferencial de capacitarnos siempre. Fischer la arrancó mi papá hace 34 años con una camioneta Ranchero y una caja de herramientas. Hoy somos 270 personas, con más de 4.000 metros cuadrados construidos y dos empresas trabajando en un mismo predio. Todo se logró no solo con trabajo, sino capacitándonos para manejar la gestión de una empresa de esta envergadura.
¿Qué están viendo? ¿Qué metas tienen, por dónde se ven?
G.F.: Queremos darle un valor agregado diferente; un poco la temática de nuestro stand es "Juntos somos mejores". La idea es trabajar en equipo y darle al cliente una solución integral, desde la selección del instrumento hasta la medición del dato con la precisión acorde a las necesidades. Ese es el gran desafío.
¿Están viendo demanda en eso? ¿Por qué eligieron ese nicho?
A.F.: Demanda hay. Vaca Muerta nos demostró la enorme calidad de petróleo y gas que hay en el subsuelo. El mayor desafío hoy pasa por la eficiencia y la reducción de costos. Muchas veces esos recortes van únicamente a buscar un precio bajo en una cotización, lo cual a la larga no baja los costos de la cadena productiva, sino que los sube. Creemos que con una propuesta integral —desde la planificación hasta el servicio de posventa— aportamos un diferencial para reducir el costo real de la operación de la operadora.