Entrenuts nació de una necesidad concreta y una charla entre amigos. Gabriel Aguilar, consumidor de pasta de maní, estudiaba en Rosario y cuando volvía a su Colón natal no encontraba ese producto en ningún lado. Empezó a prepararlo en su casa, pero el experimento llegó al límite cuando terminó quemando dos procesadoras, una de su madre y otra de su abuela.
Gabriel siempre decía que cuando terminara la facultad iba a montar una fábrica de pasta de maní. Lo que en un momento fue una anécdota, logró transformarse en un proyecto empresarial que hoy es comandado por Aguilar, Joaquín Colella y Emanuel Fellay.
Desde Forbes Argentina conversamos con Fellay, co-founder y CEO de Entrenuts, quien nos contó sobre la actualidad de esta empresa que hoy tiene 33 productos en su portafolio y los próximos pasos que darán.
Mucho más que pasta de maní
Entrenuts nació en 2019 cuando los tres creadores se presentaron a un concurso del Banco Nación. A fines de ese año ganaron y obtuvieron un crédito que les permitió montar una planta de apenas 50 metros cuadrados, comprar la mitad de una máquina y una manga pastelera. El comienzo fue particular: Entrenuts empezó a producir el 20 de marzo de 2020, el primer día de la cuarentena decretada por la pandemia del covid. Sin embargo, nada los detuvo. La compañía detectó una oportunidad en un mercado que, en ese momento, estaba concentrado principalmente en grandes cadenas de retail y tenía poca llegada a los comercios del interior del país. "La pasta de maní era un producto incipiente que tenía mucho por crecer", explicó Fellay en diálogo con Forbes.
La pandemia terminó acelerando esa tendencia. El aislamiento modificó los hábitos de consumo, aumentó el tiempo destinado a cocinar y llevó a muchos consumidores a prestar más atención a las etiquetas y a la información nutricional de los productos.
En ese contexto, Entrenuts comenzó a ampliar su propuesta. A la tradicional pasta de maní le sumó distintas variedades como cacao, crocante y ahumado, a la vez que desarrollaron productos como manteca clarificada, miel y aceite de coco.
El crecimiento también se reflejó en la estructura. De los tres socios iniciales, la empresa cuenta hoy con 100 empleados, dos plantas productivas y producción tercerizada para otras tres líneas de alimentos.
La apuesta por el negocio de las proteínas
La demanda de alimentos con más proteínas abrió una oportunidad para Entrenuts, que empezó a desarrollar productos para llegar a nuevos consumidores. En octubre del año pasado lanzó sus primeras pastas de maní altas en proteína, una categoría que, según la empresa, todavía no tenía oferta local. Después sumó barras proteicas.
Ahora acaban de dar otro paso: lanzaron Puffs Protein, los primeros snacks salados de la Argentina. Se trata de una bolsa de 50 gramos con 15 gramos de proteína, presentada como un snack similar a los tradicionales chizitos. "Era una apuesta a ciegas porque no teníamos un producto en el mercado con el cual compararnos", explicó Fellay. Sin embargo, asegura que el feedback inicial de distribuidores y consumidores fue muy bueno. El lanzamiento forma parte de una estrategia más amplia: la intención de sus creadores es que Entrenuts deje de estar asociada exclusivamente con el desayuno o la merienda y pueda participar de más momentos de consumo.
La compañía también acaba de lanzar pancakes proteicos y prepara nuevos desarrollos para 2027. Las premezclas se inscriben en esa búsqueda de sumar practicidad a la propuesta de la marca, con alternativas que permitan incorporar opciones diferentes a la alimentación cotidiana. Al respecto Fellay explicó que la idea es detectar necesidades concretas y convertirlas en productos que combinen facilidad de preparación, sabor y atributos nutricionales.
El desarrollo de nuevos productos también exige interpretar cómo cambian las preferencias de los consumidores. Según el empresario, ya tienen cuatro productos más en carpeta. Para Entrenuts, ampliar el portafolio significa explorar categorías y formatos que permitan acercarse a nuevos públicos, sin depender de un único producto ni de una sola ocasión de consumo.
"Con los snacks ya podemos estar en las picadas, en el momento salado y con las barras estamos en las colaciones", explicó. La idea es ampliar el abanico para competir también en categorías más masivas.
De una pequeña planta a una compañía exportadora
El mercado argentino fue el punto de partida, pero el crecimiento de Entrenuts también está cada vez más vinculado con el exterior. Cuando la empresa comenzó, el consumo de pasta de maní en Argentina rondaba los 20 a 25 gramos per cápita al año. Hoy, según estimaciones de Fellay, llegó a entre 200 y 250 gramos. La diferencia con otros mercados explica la apuesta exportadora. Por ejemplo, Estados Unidos, principal destino de sus ventas internacionales, registra un consumo cercano a los tres kilos de pasta de maní per cápita.
Actualmente, los productos llegan a 10 países: Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Estados Unidos, Canadá, República Checa, Reino Unido, Arabia Saudita y Australia. Las exportaciones representan aproximadamente el 10% de la facturación de la empresa. El objetivo es multiplicar ese peso durante los próximos cinco años y llevarlo a cerca del 50%. La compañía ya está trabajando para alcanzar ese objetivo.
En junio del año pasado inauguró una nueva planta, con una inversión de u$s 2,5 millones, incorporó tecnología del exterior y comenzó el proceso para obtener la certificación BRC, una de las principales normas internacionales de seguridad alimentaria y un requisito para acceder a determinados mercados. El proceso de certificación todavía está en marcha y la expectativa de la empresa es completarlo el año próximo. "Es la garantía que te da la empresa para poder salir a los mercados más exigentes del mundo, como la Unión Europea", señaló Fellay.
La expansión internacional también está impactando en los números. En lo que va de 2026, las exportaciones de Entrenuts crecieron cerca de 300% frente al mismo período de 2025.
Democratizar lo saludable
La estrategia de la empresa apunta a que los productos saludables lleguen a los canales de consumo cotidiano, con precios accesibles y sin resignar sabor. "Si querés comer saludable pero no lo encontrás en todos lados, tenés una barrera. Nosotros trabajamos mucho para que los productos estén en una cadena de supermercados, en el almacén del barrio, en el kiosco, en la dietética o en una estación de servicio", sostuvo el empresario. La propuesta busca combinar disponibilidad, precios competitivos y productos ricos, para que comer saludable sea fácil.
En este sentido, Entrenuts cuenta con cerca de 200 distribuidores y llega a todas las provincias. Sus productos están presentes en cadenas como Disco, Jumbo, Vea, Coto, Día, Carrefour y La Anónima, además de dietéticas, comercios de cercanía y otros puntos de venta.
La innovación en productos como los Puffs Protein y las premezclas también se vincula con ese objetivo: ofrecer alternativas que respondan a las nuevas preferencias sin perder de vista la practicidad y el sabor. La apuesta es que comer saludable no implique resignar el disfrute ni tener que buscar exclusivamente en comercios especializados.
Mientras tanto, la compañía va por más y prepara una nueva ampliación de su capacidad productiva. La planta inaugurada el año pasado quedó chica antes de lo previsto y proyectan aumentar entre 30% y 35% su espacio, particularmente para producción y envasado.
El próximo objetivo
El crecimiento del portafolio, la expansión de la red comercial y el salto exportador forman parte de un plan más ambicioso. Entrenuts proyecta alcanzar una facturación cercana a US$ 30 millones en 2027, impulsada por los nuevos lanzamientos y el crecimiento tanto del mercado interno como de las exportaciones.
La meta es que cada vez más personas puedan acceder a productos que combinen atributos saludables, buen sabor y precios accesibles. Desde la pasta de maní que dio origen al negocio hasta los nuevos snacks proteicos y las premezclas, Entrenuts busca ampliar su alcance y convertir la innovación en una herramienta para llegar a más consumidores.
El desafío será sostener ese ritmo de desarrollo, acompañar los cambios en los hábitos de consumo y hacer que las alternativas saludables sean cada vez más fáciles de encontrar. "Queremos participar cada vez más del consumo o del hábito de las personas en el día a día", finalizó Fellay.