Después de un 2025 marcado por un récord histórico de viajeros argentinos al exterior, el negocio de la asistencia al viajero entró en una etapa de crecimiento más moderado. En ese escenario, Assist Card mantiene sus expectativas para el año y redobla su estrategia de expansión internacional, con foco en Europa, Asia y América. La compañía, que supera los 10 millones de clientes, tiene presencia comercial en 24 países, más de 1200 empleados y proyecta ampliar su cobertura geográfica como principal ventaja competitiva.
Para Carlos Stefani, CEO de Assist Card, el turismo continúa siendo una de las industrias más sólidas a nivel global, aunque hoy enfrenta nuevos condicionantes. “El turismo es una industria saludable que crece, en general, por encima de la economía mundial. Es uno de los grandes aspiracionales que tiene la gente”, afirma. Sin embargo, reconoce que el contexto internacional, con el conflicto en Medio Oriente como principal suceso, ya impactó sobre el sector por el aumento del costo del combustible y, en consecuencia, de los pasajes aéreos.
En el caso argentino, el ejecutivo explica que el mercado atraviesa una corrección luego del boom del año pasado en el que más de 18,8 millones de argentinos viajaron al exterior, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Según Stefani, el volumen de viajeros internacionales se ubica hoy aproximadamente un 10% por debajo de los niveles alcanzados en 2025, un año excepcional impulsado por el fortalecimiento del peso y una relación cambiaria particularmente favorable para los argentinos. Aun así, sostiene que la demanda continúa en niveles elevados.
La asistencia al viajero, por su parte, muestra una dinámica propia. Mientras el turismo mundial crece, este segmento avanza a un ritmo todavía mayor. “Asistencia al viajero es una industria también muy saludable. Crece a nivel mundial más o menos al doble del ritmo que crece el turismo, al 6% anual”, señala Stefani.
Una solución para cada viajero
Como en todo, la Argentina tiene su propio cantar. Para el ejecutivo, el país conserva una cultura viajera muy desarrollada y una elevada conciencia sobre la importancia de viajar protegido. “Los niveles de penetración que tiene la asistencia al viajero en Argentina son muy altos, comparables con países como España”, sostiene. En la región, agrega, Argentina, Uruguay y Chile son los mercados donde esa cultura está más consolidada.
Sin embargo, aclara, no hay un único tipo de cliente, y la propia evolución del perfil del viajero obligó a la empresa a diversificar su oferta. Hoy conviven desde niños hasta embarazadas o, incluso, personas de más de 90 años entre sus clientes, un escenario que hace apenas una década era excepcional. “Eso era impensado hace 10 o 15 años”, cuenta Stefani.

Ese cambio también modificó el diseño de los productos. Coberturas para enfermedades preexistentes, deportes de riesgo o equipaje especial forman parte de una oferta que busca adaptarse a distintas edades y formas de viajar. Según explica el CEO, la estrategia consiste en ofrecer una cobertura básica amplia sobre la que luego cada cliente pueda sumar prestaciones según sus necesidades particulares.
También cambió la manera de viajar. Mientras quienes realizan su primer viaje internacional suelen elegir destinos tradicionales, los viajeros frecuentes empiezan a priorizar experiencias específicas. “La gente ya empieza a viajar para ir a correr una maratón, para ir a ver un partido de fútbol o para ir a ver un recital”, describe Stefani, una tendencia que la compañía observa especialmente en Europa y que comienza a extenderse a otros mercados.
Tecnologia con contacto humano
La tecnología se convirtió en otro de los pilares de la estrategia. Assist Card fue una de las primeras empresas del sector en incorporar telemedicina y atención a través de una aplicación móvil, una apuesta que comenzó en 2015 y que terminó de consolidarse durante la pandemia gracias a la expansión de las recetas electrónicas.
Aunque ese avance no sustituye el contacto humano. “La apuesta en ese momento fue que no reemplazara la atención tradicional, sino que la complementara”, explica Stefani. Y agrega que, frente a situaciones médicas complejas, muchos viajeros siguen prefiriendo hablar con una persona. Por eso la compañía mantiene centrales propias distribuidas en Asia, Europa y América, además de la atención digital.
En ese proceso, la inteligencia artificial ocupa un lugar cada vez más relevante. El ejecutivo considera que el cambio tecnológico recién comienza y que tendrá un impacto profundo sobre la industria. “Creemos que nos va a permitir estar todavía mucho más cerca del viajero, poder generar soluciones o respuestas a los problemas que tienen los viajeros de manera mucho más inmediata”, menciona.
En paralelo, la compañía continúa fortaleciendo su posicionamiento de marca a través del deporte. Además de ser sponsor oficial de la Selección Argentina, Paraguay y Colombia, así como de River Plate, Flamengo de Brasil, Colo-Colo de Chile y Nacional de Uruguay; la estrategia busca reforzar el vínculo entre el deporte y los viajes. “Es una buena manera de transmitir el mensaje y de llevar esta idea a los viajeros de la importancia de viajar protegido”, resume el CEO.
Por último, la expansión internacional aparece como el principal objetivo para los próximos años. Luego de reforzar su operación en España, la compañía apunta ahora a acelerar su crecimiento en Europa, donde Portugal será el próximo mercado en sumarse a su plan de expansión. Assist Card ya tiene presencia en seis países de Asia —incluida China—, Estados Unidos y prácticamente toda Latinoamérica. Ahora el foco está puesto en seguir creciendo en Europa, donde todavía identifica mercados por desarrollar.