Gerardo Azcuy no se queda quieto. El arquitecto, referente de Caballito, desembarcó hace poco más de dos años en Nordelta con un proyecto que combina naturaleza, confort y actividades náuticas. Ahora suma una nueva actividad a su operación inmobiliaria: la compañía se convirtió en representante exclusiva de Azimut en la Argentina, una marca italiana de embarcaciones de alta gama con producción en Brasil. La estrategia busca integrar la comercialización de los barcos con su llegada a Nordelta.
La conexión no es casual. Azcuy desarrolla en Nordelta So Riverie, un proyecto residencial sobre el canal del río Luján, con 84 unidades y una propuesta vinculada a vivir el agua. Allí, la compañía armó además un Azimut Lounge, que funcionará como salón de ventas y espacio para activaciones con la comunidad náutica.
La incorporación de Azimut surgió a partir de una visita de Azcuy a Brasil. "En un viaje a Camboriú, le dije a un amigo que quería visitar la fábrica de Azimut porque tenía ganas de comprar un barco", cuenta el desarrollador. La visita terminó derivando en un nuevo negocio. "Conocí la fábrica y los barcos y me enamoré. Tuve la suerte de poder entrevistarme con el CEO y decidí que tenía que llevar la marca a Buenos Aires", relata.

Después de dos o tres viajes, llegó el acuerdo. "Hablé con ellos y les dije que les compraba un barco, pero quería además representarlos en Argentina. Sentía que le faltaba esta pata al proyecto", explica Azcuy en una entrevista exclusiva con Forbes, a bordo de una de las embarcaciones estrella de la marca.
La operación se canaliza a través de Azimut Argentina S.A., sociedad constituida en mayo de 2026, cuyo objeto incluye la comercialización, importación, distribución y representación de embarcaciones, entre otras actividades vinculadas al negocio náutico.
Del real estate al negocio náutico
Para Azcuy, la incorporación de Azimut forma parte de una evolución de su negocio, que comenzó en la arquitectura residencial y fue sumando nuevas categorías vinculadas al diseño, el equipamiento y la experiencia del usuario.
"Soy arquitecto, empecé con el estudio haciendo casas y luego hice más de 20 edificios de propiedad horizontal", explica. Con el crecimiento de la compañía, desarrolló un modelo integrado que abarca desde la compra del terreno y el proyecto hasta la construcción, comercialización y posventa.
Ahora, el desembarco en Nordelta abre una nueva posibilidad: vincular esa propuesta residencial con el mundo náutico.
So Riverie representa 19.600 m² a la venta y está compuesto por 84 unidades. El proyecto comenzó en noviembre de 2024 y, según Azcuy, actualmente tiene un 48% vendido. La finalización está prevista aproximadamente dentro de dos años.

El desarrollo se levanta sobre terrenos con 250 metros de frente sobre el canal Mayor, a unos 150 metros del río Luján. La propuesta contempla unidades de uno a cuatro dormitorios, con superficies de entre 100 y 350 m², espacios exteriores y distintas alternativas de piscina o jacuzzi.
"Armamos un condominio náutico con criterios de calidad y materialidad para que se mantenga en buenas condiciones tras 20, 30 o 50 años", describe Azcuy.
El proyecto incorpora además paneles solares en las terrazas, equipos de aire acondicionado de bajo consumo, aberturas con vidrios reflectivos de baja emisividad y vegetación autóctona. Entre los amenities se encuentran una piscina de 25 metros, un playón, juegos para niños y una senda peatonal perimetral de 600 metros.
Pero el diferencial que ahora suma la alianza con Azimut está en la posibilidad de conectar la vivienda con una embarcación. "Yo en medio de la pandemia me construí una casa acá, justamente frente al desarrollo, y empecé a vivir mis fines de semana en el río. Se atraviesa la naturaleza de otra forma", cuenta.
Barcos desde US$1,5 millones
Los barcos que Azcuy comercializará en el país parten, según el desarrollador, de un precio internacional de US$ 1,5 millones más impuestos. El esquema contempla pagos durante el período de fabricación y la compañía analizará alternativas de financiación.
"Los barcos se van pagando durante el período de fabricación. La fábrica produce 50 barcos por año y la están ampliando porque lanzaron el modelo de 30 metros, arriba de 100 pies", señala.

Las embarcaciones se fabrican en Brasil, aunque buena parte de sus componentes tiene origen europeo. "La materia prima viene de Italia, pero se hace todo en Brasil con los carpinteros de allá. Los motores son Volvo, de primera marca", explica.
La propuesta comercial ya tiene su espacio físico dentro de So Riverie . "Armamos el Azimut Lounge como salón de ventas y haremos activaciones con la comunidad náutica", anticipa Azcuy.
Así, el proyecto inmobiliario funciona como plataforma para el nuevo negocio: un desarrollo pensado alrededor del agua, con infraestructura para quienes buscan una relación más directa con la vida náutica y, ahora, con la posibilidad de acceder también a una embarcación de alta gama.
El desembarco de Azcuy en Nordelta
So Riverie representa además un cambio de escala y de geografía para la compañía, históricamente asociada a sus desarrollos residenciales en Caballito.
En Caballito, la empresa tiene actualmente 80.000 m² en construcción, de los cuales 40.000 m² están vendidos y 40.000 m² se encuentran a la venta. En Nordelta, en tanto, tiene unos 20.000 m², equivalentes al 20% de su producción.

El modelo de negocio contempla mantener entre 80.000 y 100.000 m² en construcción en ciclos de seis años, entregar unos 15.000 m² por año y comprar una superficie similar de nueva tierra.
En paralelo, Azcuy mantiene su esquema de financiación para las unidades en pozo, con 30% de anticipo y hasta 72 cuotas en pesos ajustadas por el índice CAC. La modalidad también se aplica al proyecto de Nordelta.
"Hay quienes compran al contado y otros con financiación. Es importante tener las dos opciones", explica.
Con la representación de Azimut, la compañía suma así una nueva unidad de negocios alrededor de un mercado que hasta ahora estaba vinculado de manera indirecta a su actividad principal. El punto de encuentro está en Nordelta: vivienda, agua y náutica dentro de una misma propuesta comercial.
El objetivo en el corto plazo es continuar con el foco puesto en Caballito, pero seguir creciendo también en Nordelta. "Estamos negociando dos nuevos terrenos para seguir creciendo en zona norte y junto al canal", finaliza Azcuy.