Apostar por lo imposible: la lección de Microsoft y OpenAI para los economistas
Una apuesta temprana muestra cómo el capital privado y el riesgo extremo pueden impulsar saltos productivos que ningún banco central puede garantizar.
Una apuesta temprana muestra cómo el capital privado y el riesgo extremo pueden impulsar saltos productivos que ningún banco central puede garantizar.
Mientras se multiplican las demandas judiciales por presuntas prácticas anticompetitivas, las principales compañías tecnológicas apuestan fortunas a proyectos de inteligencia artificial y adquisiciones estratégicas, convencidas de que el futuro es tan incierto que no invertir sería un riesgo aún mayor.
Los autoproclamados libertarios afirman que el presidente argentino Javier Milei debe “dolarizar” la economía. ¿En serio? ¿Por qué? ¿Y qué tiene que ver que el gobierno decrete el dólar como moneda de cambio con el libre mercado? Si su respuesta es “nada en absoluto”, va por buen camino.