El presidente Trump acaba de tener el año más lucrativo de su vida. Pero, en términos porcentuales, a sus familiares más cercanos, incluidos sus hijos Eric, Don Jr. y Barron, les fue aún mejor.
Ya en el poder, el mandatario potenció sus negocios personales con activos digitales: entre tarjetas coleccionables, tokens y una memecoin propia, sumó cientos de millones y resolvió sus problemas de caja.
La gestión financiera de Donald Trump atraviesa momentos de incertidumbre. Entre gastos exorbitantes y nuevos desafíos, su futuro económico depende de múltiples factores.
Reconocido por su carácter controvertido y su habilidad para los negocios, su historia revela tanto momentos de resiliencia como denuncias de conductas poco éticas y destacan su conexión con Donald Trump y su reciente nominación.
Al no desinvertir en sus negocios internacionales al asumir la presidencia, Donald Trump generó controversias éticas, pero también logró significativos beneficios financieros en algunos países, mientras que en otros enfrentó grandes pérdidas. Este análisis de Forbes examina esos resultados.
Una investigación de Forbes encontró que el presidente utilizó a sus propias compañías para pasar gastos de alojamiento, alquileres, comida y servicios varios.