Milei con empresarios de IDEA: prometió acelerar las reformas si gana en 2027, generó risas y un momento de tensión
El Presidente, que se encuentra en París, dio una entrevista virtual en el 62° Coloquio de IDEA. Aseguró que si los argentinos lo apoyan en 2027, habrá más reformas como la Previsional. Su opinión sobre la actividad económica y el consumo. Momentos graciosos e incómodos que generaron reacciones dispersas entre los asistentes.

Javier Milei participó este miércoles de manera virtual del 62° Coloquio de IDEA, que se realiza en Mar del Plata, y volvió a poner la mirada en las elecciones presidenciales de 2027. Ante empresarios, aseguró que, si es reelegido, acelerará el ritmo de las reformas estructurales desde el inicio de un eventual segundo mandato. El Presidente se conectó desde París, donde participa de la Argentina Week.

"La velocidad que van a tener las reformas va a ser única e irrepetible en el mundo", afirmó Milei. El mandatario sostuvo que un resultado electoral similar al obtenido por La Libertad Avanza en las legislativas de 2025 modificaría la correlación de fuerzas en el Congreso y le permitiría profundizar su programa de reformas. Además, aseguró que, si logra acelerar esos cambios en un eventual segundo mandato, la Argentina podría transformarse de tal manera que "en seis meses no la puedan reconocer".

Milei también presentó los próximos comicios como una definición entre la continuidad de su programa y el regreso al modelo que cuestiona. Aseguró que los argentinos tendrán que elegir entre "un país grande o un país miserable" y pidió paciencia para observar los resultados económicos. "Los procesos de crecimiento no son instantáneos", señaló durante la entrevista que mantuvo con José Del Río.

El Presidente volvió además sobre el ajuste del gasto público. Consultado acerca de cuánto margen queda para reducir el tamaño del Estado, respondió que "la motosierra sigue funcionando" y vinculó futuras reducciones de impuestos con nuevos cambios en el funcionamiento del sector público.

Las reacciones de los empresarios

Con la presentación de Javier Milei, el auditorio de IDEA se llenó de asistentes. La presencia virtual del Presidente, quien se encuentra en París, no fue un motivo de desgano entre los presentes. Todo lo contrario, hubo expectativas fuertes de escucharlo durante toda la tarde. "Un mensaje se puede dar en persona o a la distancia. Lo que importa es el mensaje en sí", resumió el directivo de un banco. 

El mensaje del Presidente también dejó algunos momentos graciosos y otros no tanto. Como cuando se refirió a la oposición como energúmenos o al describir a Cristina Fernández como "convicta", que provocaron las risas de los presentes. Lo mismo al ser consultado por opositores como Myriam Bregman y Axel Kicillof. "No me importan. Es casi insultante discutir con un comunista", arrojó el presidente y desató los aplausos entre los asistentes.

No ocurrió lo mismo cuando se tensó la entrevista con José del Río, periodista de La Nación que lo entrevistó. Milei criticó a dos periodistas del medio por insultar a personas allegadas a La Libertad Avanza y, cuando Del Río las defendió, provocó enojo en el mandatario. Además, varios de los presentes mostraron su incomodidad ante el hecho y varios de ellos se agarraron la cabeza mostrando su indignación. 

La promesa de acelerar las reformas desde diciembre de 2027 fue uno de los ejes centrales del mensaje ante IDEA. (Foto: IDEA)

Un dato curioso sobre la presentación de presidentes durante la primera jornada de IDEA. Luis Lacalle Pou, ex presidente de Uruguay, habló antes de Javier Milei en una entrevista con Gustavo Manríquez, CEO de Supervielle. Llamó la atención la positiva reacción del público, que incluyó fuertes aplausos, ante una declaración sobre cómo se debe gobernar. "Cuando uno es presidente tiene que unir. Uno es presidente de todo el país", sentenció. 

Empresas, apertura y la apuesta por la inteligencia artificial

Más allá de las reacciones en el auditorio, Milei dedicó buena parte de la conversación a explicar cómo imagina el paso de la estabilización al crecimiento. Para eso, mencionó tres herramientas que considera centrales: la desregulación, el desarrollo del capital humano y la apertura económica.

Sobre este último punto, sostuvo que las empresas argentinas deben dejar de pensar únicamente en el mercado interno y empezar a mirar hacia afuera. "Si usted en lugar de pensar en un mercado de 47, 48 millones, pasa a pensar en un mercado de 8.000 millones de seres humanos, eso le va a permitir aprovechar economías de escala", afirmó. Según planteó, ese salto permitiría ganar competitividad, mejorar la productividad y elevar los salarios. 

El Presidente volvió a señalar al agro, la minería, el petróleo, el gas y la economía del conocimiento como sectores con ventajas para competir a nivel internacional. También ratificó su apuesta por la inteligencia artificial. "Nos queremos convertir en un hub de inteligencia artificial", aseguró, y sostuvo que esa tecnología podría acelerar el crecimiento y generar salarios más altos.

La apertura fue presentada como una vía para que las empresas argentinas compitan en un mercado de 8.000 millones de personas. (Foto: YPF)

Al mismo tiempo, reconoció que la incertidumbre electoral pesa sobre las decisiones de inversión. Consideró razonable que algunos empresarios esperen a conocer el resultado de 2027 antes de avanzar con nuevos proyectos y aseguró que una ratificación de su programa permitiría reducir el riesgo país y acelerar los desembolsos.

Menos impuestos, con el equilibrio fiscal como condición

Milei defendió las reducciones de impuestos implementadas durante su gestión y aseguró que pretende profundizar ese camino con una reforma tributaria más amplia. "Nuestra idea es seguir bajando las retenciones", afirmó. También agregó que busca eliminar, llegado el momento, el impuesto a los débitos y créditos bancarios. 

El Presidente condicionó esas medidas a la evolución de la economía y al mantenimiento del equilibrio fiscal, que volvió a presentar como una de las bases de su programa. Su planteo es avanzar hacia un esquema con menos tributos y mayor simplificación a medida que aparezca margen para reducir el gasto.

También marcó una diferencia entre las responsabilidades de la Nación y las de las provincias y municipios. Ante las consultas por Ingresos Brutos y las tasas locales, señaló que esos reclamos corresponden a gobernadores e intendentes por tratarse de impuestos que no dependen del Gobierno nacional.

Cepo para empresas y competencia de monedas

Milei también se refirió a las restricciones cambiarias que todavía alcanzan a las empresas. Aseguró que durante el segundo trimestre se pagaron dividendos por más de US$ 4.500 millones y rechazó que las compañías estén completamente impedidas de girar utilidades al exterior.

Milei volvió a poner el equilibrio fiscal como condición para avanzar con nuevas bajas de impuestos. (Foto: IDEA)

Sobre los controles que permanecen, sostuvo que el Gobierno avanzará hacia una liberalización completa una vez atravesado el próximo escenario electoral. "Claramente es un dato la apertura total una vez superada esta situación", aseguró. Mientras tanto, dijo que el Gobierno busca llegar a esa instancia con una posición financiera más sólida a partir de reservas, acuerdos de intercambio de monedas y capacidad de intervención en futuros. 

Ante una consulta sobre una eventual dolarización durante un segundo mandato, Milei volvió a poner el foco en la competencia de monedas. Su planteo es que sean los propios particulares quienes elijan qué moneda utilizar y que una mayor circulación de dólares dentro del sistema podría llevar, en los hechos, a una dolarización si así lo decide el mercado.

En esa línea, mencionó las iniciativas de Inocencia Fiscal como una herramienta para incorporar ahorros en dólares al circuito formal y ampliar las operaciones en esa moneda. Aun así, no planteó un cronograma para reemplazar el peso.

La reforma previsional y el mercado de trabajo

Milei confirmó que una reforma previsional forma parte de los cambios que evalúa para un eventual segundo mandato, aunque sostuvo que antes deben consolidarse transformaciones en el mercado laboral. Entre los factores a tener en cuenta mencionó la formalización del empleo, el crecimiento económico y la evolución demográfica.

Según explicó, la desregulación, la apertura y los cambios tecnológicos están generando una reasignación de recursos que hoy absorbe en buena medida el sector informal. Reducir esa brecha y bajar la tasa de interés, sostuvo, permitirían contar con mejores condiciones para avanzar en el sistema jubilatorio. 

La reforma previsional aparece entre los cambios que Milei evalúa para un eventual segundo mandato. (Foto: Jacobo Tarrío vía Wikimedia Commons)

El objetivo, afirmó, es realizar esa reforma "sin que nadie pierda". No dio precisiones sobre posibles cambios en la edad jubilatoria, los aportes o la fórmula de actualización de los haberes.

La motosierra, los seguros y las privatizaciones

El Presidente sostuvo que todavía hay margen para achicar el Estado y vinculó ese proceso con una mayor participación del sector privado. Según explicó, el desarrollo de alternativas privadas para determinadas prestaciones permitiría reducir la demanda sobre el sector público y abrir espacio para bajar el gasto y los impuestos.

A ese proceso lo llamó, junto con Federico Sturzenegger, la "revolución de los seguros". La idea apunta a ampliar esos mercados y generar mecanismos privados que permitan reemplazar parte de las funciones que hoy asume el Estado.

En materia de privatizaciones, fue tajante. "Si puedo algo privatizar, lo voy a privatizar", afirmó. Atribuyó parte de la demora a los límites institucionales y al respaldo disponible en el Congreso, y cuestionó las restricciones que impiden vender participaciones mayoritarias porque reducen el valor de las operaciones al impedir transferir el control de las compañías.

De todos modos, reconoció que esos límites forman parte del funcionamiento democrático. Aunque admitió que pueden reducir la velocidad a la que pretende imprimirle a las reformas, sostuvo que también permiten construir cambios con mayor respaldo político y social.

Actividad económica y la discusión sobre el INDEC

Los últimos datos de actividad también formaron parte de la exposición. El Presidente pidió cautela al interpretarlos y descartó que deban leerse automáticamente como una señal de recesión. Sostuvo que los cambios en la economía pueden alterar patrones que las estadísticas, construidas sobre información histórica, tardan en captar.

La discusión sobre la actividad abrió un debate técnico sobre cómo leer los datos en una economía con cambios estructurales. (Foto: INDEC)

Como ejemplo, mencionó el impacto de los precios de la energía en las decisiones de las empresas sobre realizar paradas técnicas. Según explicó, esos cambios pueden alterar la estacionalidad de la producción y distorsionar la interpretación de algunos indicadores a corto plazo.

Milei descartó que sus cuestionamientos sobre la lectura de los indicadores anticipen cambios en el INDEC y sostuvo que se trata de una discusión técnica que deberán resolver los especialistas. Además, atribuyó parte de la desaceleración a factores externos vinculados al sector energético y defendió la capacidad del programa económico para amortiguar esos shocks.

Qué busca en Francia

Sobre el objetivo de su viaje a París, Milei aseguró que busca contar "de primera mano" lo que define como el milagro económico argentino. Explicó que pretende mostrar cómo se diseñó el programa, presentar sus resultados y hacerlo junto con parte del equipo que participó de su implementación.

Milei también se refirió al fallo de la Corte Suprema vinculado con la extranjerización de tierras. Defendió la división de poderes y sostuvo que corresponde respetar las decisiones del máximo tribunal. En esa misma línea, rechazó la idea de buscar consensos cuando, según su criterio, están en juego principios como la vida, la libertad, la propiedad y el cumplimiento de los contratos.

Hacia el final, Milei volvió a vincular el futuro económico con la continuidad de su programa y sostuvo que la Argentina podría convertirse en una potencia durante los próximos veinte años si mantiene el rumbo de las ideas que impulsa su Gobierno.