Alerta por El Niño: el Gobierno activó un plan nacional y anticipó qué puede pasar en los próximos meses
La primavera y el verano podrían traer lluvias por encima de lo habitual en varias zonas del país, con riesgo de crecidas y problemas en servicios e infraestructura. Frente a ese escenario, el Gobierno coordinó con las provincias y municipios un operativo preventivo para anticipar emergencias y acelerar la respuesta.

El Gobierno nacional puso en marcha un operativo preventivo ante la llegada de un episodio de El Niño de alta intensidad, que se extendería durante los últimos meses de 2026 y el primer semestre de 2027. La principal advertencia apunta a la posibilidad de precipitaciones por encima de lo normal durante la primavera y el verano, con foco en la Cuenca del Plata y la región de Cuyo.

La respuesta oficial quedó bajo la órbita de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), que activó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027 y asumió la articulación con provincias y municipios. El objetivo es que el Estado llegue con mayor capacidad de anticipación ante eventuales inundaciones, crecidas o tormentas severas, con información meteorológica actualizada, seguimiento de los ríos y recursos preparados para intervenir si la situación lo exige. A ese esquema se suman las Fuerzas Armadas, el sistema sanitario y Vialidad Nacional, que ya trabaja en distintos corredores considerados sensibles ante un exceso de lluvias.

El vocero presidencial, Adrián Ravier, explicó este martes que el fenómeno puede afectar directamente a la población, la infraestructura y los servicios esenciales. Ante esa posibilidad, distintas áreas del Gobierno ya prepararon recursos para responder a eventuales inundaciones, crecidas de ríos, tormentas severas y complicaciones en la circulación.

El Gobierno prevé un El Niño de alta intensidad durante los últimos meses de 2026 y el primer semestre de 2027. (Foto: Magnific)

La estrategia oficial comenzó a tomar forma meses atrás. El Ministerio de Seguridad aprobó el plan mediante la Resolución 559/2026, publicada en el Boletín Oficial el 7 de julio de 2026. Desde entonces, el esquema quedó sujeto a ajustes en función de la evolución del fenómeno y de los riesgos que puedan aparecer en cada región.

Por qué El Niño puede impactar en la economía argentina

El Niño es la fase cálida de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno que aparece cuando la temperatura del Pacífico ecuatorial se mantiene por encima de sus niveles habituales durante varios meses. Ese cambio modifica la circulación de la atmósfera y altera el régimen de precipitaciones en distintas partes del mundo.

La Argentina conoce bien sus efectos. Los episodios de 1982-83, 1997-98 y 2015-16 provocaron fuertes crecidas en la Cuenca del Plata e inundaciones en distintas zonas del país. El evento de 1997-98, uno de los más intensos de las últimas décadas, también afectó a Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil. Esos antecedentes explican por qué cada nuevo episodio de El Niño genera atención entre productores, gobiernos provinciales y empresas vinculadas a la logística.

En el campo, el efecto puede actuar en dos direcciones. Más agua suele mejorar las condiciones para cultivos como soja, maíz y trigo después de períodos secos, pero un exceso puede complicar la cosecha, dañar los caminos rurales y dificultar el traslado de la producción. En una economía en la que el agro tiene un peso importante en las exportaciones y en el ingreso de dólares, esa diferencia puede trasladarse rápidamente a la actividad económica.

Los grandes episodios anteriores dejaron crecidas e inundaciones y también tuvieron consecuencias sobre la producción agropecuaria. (Foto: creada con IA)

Alertas de hasta tres días y una red de radares para seguir las tormentas

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) desempeñará un papel central en el seguimiento del fenómeno. Según explicó Ravier, el organismo puede emitir alertas ante situaciones de riesgo con una anticipación de hasta tres días y ajustar esos avisos a medida que obtiene información más precisa.

Para detectar la evolución de las tormentas, el sistema se apoya en la red nacional de radares meteorológicos, que permite identificar lluvias intensas, granizo y tormentas severas. A esa capacidad se suma una mayor cobertura de radiosondeos, que aportan datos sobre temperatura, humedad, presión y viento en altura.

Toda esa información llegará a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y a las autoridades provinciales y municipales para definir las respuestas en cada zona. La agencia también dispone de un tablero que concentra datos meteorológicos e hidrológicos, pronósticos y antecedentes de eventos anteriores, con información específica para cada provincia.

Si la situación requiere una intervención sobre el terreno, el operativo prevé la participación de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria. El esquema incluye equipos especializados de rescate y recursos logísticos para asistir a las provincias afectadas.

Crecidas de ríos y asistencia ante posibles emergencias

El seguimiento de los ríos quedará en manos del Instituto Nacional del Agua (INA), que monitorea en tiempo real la Cuenca del Plata y emite pronósticos sobre la evolución de sus cauces. Ese trabajo permite anticipar posibles crecidas y detectar cambios en las zonas consideradas más sensibles.

El INA seguirá en tiempo real la evolución de los ríos y las cuencas consideradas más sensibles ante posibles crecidas. (Foto: Pexels)

"El Instituto Nacional del Agua, bajo la esfera del Ministerio de Economía, aporta el seguimiento hidrológico en tiempo real y la emisión de pronósticos sobre los ríos de la Cuenca del Plata. Esto permite anticipar crecidas, altura de cauces y comportamiento de cuencas críticas a través de sus sistemas de alerta e hidroobservatorios", señaló Ravier.

El monitoreo se completará con información de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que aportará imágenes y datos satelitales para medir la humedad del suelo y seguir la evolución de las precipitaciones.

Si el nivel de afectación exige una respuesta más amplia, el Ministerio de Defensa podrá desplegar recursos de las Fuerzas Armadas para asistir a las provincias. Entre las tareas previstas figuran evacuaciones, rescates, asistencia sanitaria y apoyo logístico, así como el uso de medios aéreos y drones para reconocer las zonas afectadas y evaluar los daños.

La Armada, además, dispondrá de un buque multipropósito y de una lancha patrullera en el puerto de Corrientes para reforzar la capacidad de respuesta ante una emergencia en la región.

Rutas nacionales bajo vigilancia y tareas preventivas

Vialidad Nacional ya reforzó las tareas preventivas en distintos corredores ante la posibilidad de lluvias por encima de lo normal. Los trabajos se concentran en alcantarillas, cunetas, desagües, puentes y sistemas de drenaje, que son puntos sensibles cuando aumenta el caudal de agua y surgen riesgos de cortes o de complicaciones para circular.

Las intervenciones alcanzan rutas de varias provincias. En Salta se trabaja sobre las nacionales 9 y 68; en Formosa, sobre las 11 y 81; en Misiones, sobre las 14 y 101; y en Corrientes, sobre las 12, 118 y 123. El operativo también incluye corredores de Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, Neuquén y Córdoba.

Vialidad Nacional reforzó el mantenimiento en corredores de distintas provincias ante el riesgo de lluvias superiores a lo habitual. (Foto: argentina.gob.ar)

La prioridad es mantener la transitabilidad y detectar con anticipación los sectores que puedan sufrir daños si las precipitaciones superan los niveles habituales. Por eso, el plan combina mantenimiento preventivo con controles en los tramos que podrían estar más expuestos a crecidas o a acumulaciones de agua.

La otra preocupación: dengue y respuesta sanitaria

El Ministerio de Salud también incorporó el frente sanitario al operativo por El Niño. La preocupación pasa por la posibilidad de que las lluvias y la acumulación de agua favorezcan la proliferación de mosquitos y aumenten el riesgo de dengue y otras enfermedades transmitidas por estos vectores.

Para seguir de cerca el riesgo sanitario, el Ministerio puso en marcha una central que reúne datos sobre lluvias, temperatura, territorio y la evolución de los casos. Esa información permite detectar las zonas con mayor riesgo de proliferación de mosquitos y reforzar las medidas de prevención y control.

En paralelo, el Gobierno mantuvo reuniones con fabricantes, comercializadores y distribuidores de repelentes para reforzar la disponibilidad ante un eventual aumento de la demanda. Salud también trabaja con 12 jurisdicciones priorizadas para revisar las reservas de vacunas y mantener el abastecimiento ante inundaciones, cortes de electricidad u otras emergencias asociadas al fenómeno.