La disciplina fiscal del gobierno de Javier Milei recibió un nuevo respaldo de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). La economista destacó los avances de la Argentina en el ordenamiento de sus cuentas públicas y aseguró que el país obtendrá beneficios económicos si mantiene las políticas destinadas a garantizar la estabilidad macroeconómica.
"Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello", afirmó Georgieva durante la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por Banco Santander en Boadilla del Monte, en las afueras de Madrid, España.
Georgieva destacó el orden fiscal de la Argentina
Durante una conversación con Ana Botín, presidenta ejecutiva de Santander, Georgieva comparó la experiencia argentina con la de otras economías que atravesaron crisis. Cuando el periodista británico James Harding, moderador del encuentro, mencionó a Grecia, Portugal e Irlanda como ejemplos de países que reforzaron sus políticas fiscales, la titular del FMI intervino: "O Argentina". También destacó la postura del presidente chileno, José Antonio Kast, sobre la necesidad de controlar el gasto público.
La directora del organismo también retomó una reflexión de Kast sobre las consecuencias del populismo en la pobreza y lanzó una frase contundente: "Hay que cortarle la cabeza al populismo".
El reconocimiento a la Argentina coincidió con los últimos resultados de las cuentas públicas. El Sector Público Nacional registró en septiembre de 2026 un superávit financiero de $977.173 millones, mientras que el resultado primario alcanzó $1.427.640 millones. Durante los primeros nueve meses del año, el Gobierno acumuló un superávit primario equivalente al 1,2% del PBI y un resultado financiero positivo del 0,3% del PBI. Estas cifras reflejan la continuidad de una de las prioridades del Ministerio de Economía, que lidera Luis Caputo.
El FMI deberá aprobar un desembolso de US$ 900 millones
El 27 de octubre, el personal técnico del FMI dio su conformidad a la tercera revisión del acuerdo de facilidades extendidas, que contempla un programa de financiamiento a 48 meses. El entendimiento representa un nuevo avance en las negociaciones entre el Gobierno y el organismo internacional, que contempla la continuidad del compromiso fiscal, con una meta de superávit primario del 1,4% del PBI para 2026 y un objetivo similar para 2027. A su vez, el programa incluye medidas destinadas a fortalecer las reservas, sostener el régimen de bandas cambiarias y facilitar el acceso al financiamiento.
De todas maneras, el acuerdo técnico todavía necesita la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que prevé tratar la revisión a principios de diciembre. Si obtiene el visto bueno, Argentina podrá acceder a un desembolso cercano a US$ 900 millones, que se destinaría a hacer frente a compromisos con el propio organismo.
Qué espera el FMI para la economía argentina
Pese a los elogios a la política fiscal, las últimas proyecciones del Fondo reflejan una recuperación económica más moderada de lo previsto meses atrás. En octubre, el organismo redujo su estimación de crecimiento del PBI argentino para 2026 del 3,5% al 2,1%, mientras que para 2027 proyectó una expansión del 3,5%.
El FMI también elevó su estimación de la inflación para 2026 al 32,5%, frente al 30,4% previamente calculado. Para el próximo año, en tanto, anticipó que el índice de precios podría desacelerarse hasta el 21,2%.
En el plano internacional, Georgieva destacó la capacidad de resistencia de la economía mundial frente a las tensiones geopolíticas y comerciales. El organismo prevé un crecimiento global del 3,1% para 2026, impulsado por la actividad del sector privado, la fortaleza institucional de distintas economías y el avance de las nuevas tecnologías.