El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, profundizó su enfrentamiento con parte de la prensa estadounidense tras revocar las credenciales de CNN, MS NOW y Politico para acceder a la Casa Blanca. La decisión derivó en una demanda conjunta de los tres medios, que acusaron al gobierno de vulnerar derechos protegidos por la Primera Enmienda.
La medida también abrió un nuevo frente dentro de la cobertura presidencial. El grupo de cadenas de televisión que comparte imágenes y material periodístico de las actividades de Trump decidió no cubrir los eventos del mandatario en solidaridad con las organizaciones afectadas.
El grupo incluye a CBS, NBC, ABC, CNN y Fox, que se turnan para liderar la cobertura presidencial y luego distribuyen las imágenes al resto de los medios que integran ese esquema.
Según informó CNN, la decisión presidencial llegó poco después de que su asesora Natalie Harp le mostrara un gráfico de Politico que provocó el enojo del presidente. The Wall Street Journal también informó que Harp le enseñó fragmentos de presentadores de MS NOW con críticas al gobierno.
Harp mantiene una presencia frecuente alrededor del presidente y, según distintos reportes citados en la información difundida, interviene en el flujo de noticias que recibe Trump. También suele revisar sus publicaciones en redes sociales antes de que aparezcan online, una participación que generó cuestionamientos dentro del círculo presidencial.
La prohibición comenzó a tener efectos concretos durante el fin de semana, cuando periodistas de las organizaciones alcanzadas perdieron el acceso a la Casa Blanca. CNN informó que una de sus reporteras intentó ingresar con su credencial, pero recibió la notificación de que había sido desactivada.
La disputa con CNN, MS NOW y Politico llegó a los tribunales
CNN, MS NOW y Politico presentaron una demanda contra Trump y otros integrantes de su gobierno. Los medios pidieron una orden de restricción temporal para recuperar el acceso mientras avanza el proceso judicial. Reuters confirmó que la presentación quedó radicada en un tribunal federal de Washington.
En un comunicado conjunto, las compañías explicaron que iniciaron la acción "para proteger nuestros derechos de la Primera Enmienda y defender el principio de que el gobierno no decide qué informa o publica la prensa".
La presentación judicial sostiene que "la prohibición constituye una represalia contra la recopilación de noticias y la libertad de expresión protegidas, en violación de la Primera Enmienda". Los demandantes también plantearon que la decisión puede desalentar a otros periodistas y organizaciones cuyos contenidos resulten cuestionados por el presidente.
Trump respondió a través de Truth Social y rechazó esas acusaciones. "La Casa Blanca no está perpetrando un ataque contra la libertad de prensa, algo que valoro mucho", afirmó, y sostuvo que su decisión apunta contra las "NOTICIAS FALSAS".
El conflicto también alteró la agenda prevista para este lunes. La decisión de las principales cadenas de no participar de la cobertura compartida alcanzó actividades de Trump vinculadas con la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, entre ellas encuentros previstos con el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani y el presidente francés, Emmanuel Macron.
La batalla quedó así trasladada a los tribunales, donde CNN, MS NOW y Politico buscan recuperar de manera inmediata las credenciales y cuestionan que el gobierno de Trump pueda restringir el acceso de medios por el contenido de su cobertura.
Antecedentes
Trump no detalló el origen de la prohibición, que anunció primero el viernes a través de Truth Social y amplió horas después. Ante los periodistas, sostuvo: "En realidad, se trata simplemente de historias acumuladas durante los últimos dos años", y cuestionó publicaciones que considera "parciales". A la mañana siguiente, la Casa Blanca impidió el ingreso de los periodistas de los tres medios y desactivó sus credenciales.
La decisión también alcanzó a sus pases de prensa, otorgados a medios con presencia en el área de Washington, acreditados por una sala de prensa del gobierno federal y autorizados tras una verificación de antecedentes del Servicio Secreto. CNN, MS NOW y Politico sostuvieron en la demanda que los funcionarios del organismo deben "guiarse únicamente por el principio" de determinar si el solicitante representa un peligro físico para el presidente o su familia antes de conceder el pase.
La presentación judicial también acusa al gobierno de no respetar el debido proceso para retirar las credenciales ni las pautas previstas para rechazar una solicitud de pase de prensa. Entre esos requisitos figura una notificación escrita que explique los motivos de la decisión. Los pases permanentes permiten a los periodistas ingresar de inmediato y sin restricciones a las áreas de prensa de la Casa Blanca, además de cubrir actos y actividades que surjan sin aviso previo.
Una relación marcada por las restricciones a medios
La prohibición contra los tres medios se suma a otras decisiones de Trump destinadas a limitar el acceso de organizaciones cuya cobertura considera desfavorable. La Casa Blanca también restringió el ingreso de Associated Press al Despacho Oval, al Air Force One y a otros eventos de menor escala después de que la agencia se negara a utilizar la denominación Golfo de América para referirse al Golfo de México, tras el decreto firmado por Trump para modificar su nombre.
Associated Press presentó una demanda para revertir la medida, aunque un tribunal de apelaciones resolvió que el acceso a determinadas áreas restringidas, como el Despacho Oval y el Air Force One, queda sujeto al criterio de la Casa Blanca. El caso todavía no cuenta con una sentencia definitiva. Un antecedente similar ocurrió en 2018, cuando la Casa Blanca intentó impedir el ingreso del entonces periodista de CNN Jim Acosta, pero un tribunal dejó sin efecto la decisión al considerar que el gobierno no respetó el procedimiento correspondiente para aplicarla.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.