Después de la exposición de Luis Caputo, el cierre del 62° Coloquio de IDEA sumó la mirada política del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien participó desde París ante los empresarios reunidos en Mar del Plata. El funcionario defendió el programa económico de Javier Milei, destacó la baja de la inflación y la pobreza que atribuyó al Gobierno y aseguró que la Argentina cuenta con cuatro motores capaces de sostener un ciclo de expansión durante las próximas décadas.
"El presidente Milei está sentando las bases de una Argentina que va a crecer de manera ininterrumpida", afirmó Santilli sobre el final de su exposición. Para el jefe de Gabinete, el desafío político de los próximos años pasará por mantener la dirección que tomó el Gobierno y evitar un regreso a las políticas económicas que cuestionó durante su discurso.
Santilli dedicó una parte importante de su presentación a comparar la situación actual con la que, según describió, encontró Milei al asumir la Presidencia. Aseguró que el país cambió su orientación internacional, recuperó estabilidad macroeconómica y redujo desequilibrios fiscales y monetarios. También sostuvo que ese proceso permitió recortar con fuerza la inflación y los niveles de pobreza.
"Pasamos de una inflación del 211% anual a un 30%. Pasamos de un país con un 57% de pobreza a un 32% (lo que significa más de 20 puntos menos), mientras que en los chicos bajó del 68% al 40% y la indigencia del 20% al 6%, aunque aún queda un camino enorme por transitar", afirmó.
Según Santilli, una de las diferencias que observa entre la experiencia argentina y otros programas de estabilización radica en la evolución de la actividad y del empleo durante el ajuste. Mencionó los casos de Israel, Uruguay, Brasil, Perú, España, Grecia, Italia y Portugal, países que, según señaló, atravesaron períodos iniciales con bajo crecimiento y pérdida de puestos de trabajo.
En ese punto, el funcionario aseguró que la Argentina mostró otra trayectoria. "En el primer año el país creció 6,6% (diciembre 2023 - diciembre 2024), en 2025 está por crecer al 2,2% y va a suceder algo inédito, que es crecer durante cuatro años consecutivos", sostuvo. También vinculó ese desempeño con el ajuste macroeconómico y el equilibrio de la fuerza laboral.
Santilli puso además el foco en las reformas impulsadas por el oficialismo. Entre ellas mencionó la modernización laboral, los cambios en el régimen penal juvenil, la modificación de las condiciones para las inversiones mineras y la creación de incentivos destinados a proyectos de gran escala. También citó los acuerdos comerciales como otra pieza de la estrategia del Gobierno.
"Se avanzó con el acuerdo Unión Europea - Mercosur, con un acuerdo comercial con Estados Unidos donde 1.672 productos tienen tasa cero y la cuota cárnica pasó de 20.000 a 100.000 toneladas, y con acuerdos con Singapur para abrir continuamente nuevos mercados", afirmó.

Para explicar de dónde podrían surgir las divisas necesarias para sostener el crecimiento, Santilli recurrió a una comparación con un avión de cuatro turbinas. Según planteó, durante décadas la economía argentina dependió principalmente del campo y la agroindustria, lo que aumentó la vulnerabilidad ante una sequía o una caída de las exportaciones.
Ahora, sostuvo, el Gobierno apuesta por sumar Oil & Gas, minería e industria del conocimiento al agro como fuentes relevantes de dólares. "El presidente Milei encendió las otras tres turbinas para crecer durante 20 o 30 años consecutivos", afirmó.
En minería, Santilli proyectó un salto de exportaciones de US$ 4.000 millones a US$ 10.000 millones al cierre del año. Para la industria del conocimiento, señaló que las ventas al exterior ya alcanzan los US$ 10.000 millones. En energía, ubicó al Oil & Gas como la segunda turbina de ese esquema y aseguró que ya opera a pleno.
El jefe de Gabinete también llevó la discusión al terreno electoral y cuestionó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por su postura frente al programa económico nacional. Santilli planteó que las próximas elecciones definirán la continuidad o el retroceso de las políticas que impulsa la Casa Rosada.
"Lo que se pone en juego el año que viene es si avanzamos o vamos para atrás", afirmó. A su juicio, la disputa enfrentará dos modelos económicos diferentes: uno basado en inversión, apertura y crecimiento, según la caracterización oficial, y otro que el Gobierno asocia con restricciones cambiarias, incumplimientos y una economía más cerrada.
En ese marco, Santilli sostuvo que el objetivo inmediato pasa por mantener la orientación económica actual y aprovechar el desempeño que atribuyó a las exportaciones agroindustriales y energéticas. Para el funcionario, esas fuentes de divisas, junto con la minería y la economía del conocimiento, pueden darle al país una estructura productiva menos dependiente de un único sector y permitir un período prolongado de crecimiento.