El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por la organización activista Transparencia Internacional, es la métrica más utilizada del mundo para medir la percepción de corrupción en el sector público. Se construye a partir de la mirada de expertos y empresarios. La puntuación de cada país se obtiene a partir de la combinación de al menos tres fuentes distintas, seleccionadas entre 13 encuestas y evaluaciones sobre corrupción realizadas por instituciones como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Transparencia Internacional lanzó este índice en 1995. Sin embargo, las comparaciones actuales solo toman en cuenta los resultados desde 2012, cuando cambió la metodología de puntuación. En esta escala, el 0 representa el nivel máximo de corrupción y el 100, el nivel máximo de transparencia.
Argentina obtuvo un score de 36, un número que lo deja por debajo del promedio de las Américas, que es de 42, a pesar de haber subido un punto respecto al 2023, cuando Javier Milei aún no era Presidente. A su vez, está lejos del pelotón de naciones que encabezan el ranking del continente. La comparación más elocuente es con Uruguay, que alcanza 73 puntos y se consolida como el país latinoamericano con el mejor desempeño en transparencia institucional. La distancia no es marginal: son 37 puntos de diferencia, prácticamente el doble del puntaje argentino. También Chile, con 63 puntos, marca una brecha importante.
Si se amplía el foco a América del Norte, la distancia se vuelve aún más pronunciada. Canadá, con 75 puntos, se mantiene entre los países con menor percepción de corrupción del continente, mientras que Estados Unidos obtiene 64. Argentina queda casi treinta puntos por debajo de la principal economía mundial. @@FIGURE@@
Sin embargo, Argentina tampoco figura entre los casos más críticos de la región. Supera a Paraguay (24), Bolivia (28), Honduras (22), Haití (16), Nicaragua (14) y Venezuela, que con apenas 10 puntos aparece como el país con peor evaluación en América.
Los países menos y más percibidos como corruptos del mundo
El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) clasifica a Dinamarca como el país con los niveles más bajos de corrupción percibida y a Sudán del Sur como el más alto. Dinamarca obtuvo 89 puntos sobre 100, lo que la coloca entre las cinco naciones con mejores resultados de la clasificación. Completan ese grupo Finlandia (88), Singapur (84), Nueva Zelanda (81) y Noruega (81).
En la parte media de la tabla, Suiza y Suecia están en el puesto 80, mientras que Luxemburgo y los Países Bajos tienen 78 puntos. Alemania e Islandia cierran los diez primeros lugares con 77 puntos. Según los datos del informe, de esos países con puntuaciones altas, solo Alemania mejoró su puntuación respecto de 2024. En cambio, Dinamarca, Nueva Zelanda, Suiza y Luxemburgo registraron descensos, aunque mantienen posiciones elevadas en el ranking.
En el extremo inferior de la clasificación, Sudán del Sur y Somalia comparten el último lugar, con apenas 9 puntos cada uno. Detrás se ubican Venezuela (10), Libia (13) y Yemen (13) entre los países con peor puntuación.
Los datos y las tendencias apuntan a un empeoramiento de la corrupción
Los datos y las tendencias muestran un deterioro en los niveles de corrupción a nivel global. El promedio mundial cayó a 42 puntos en 2025, y 122 países obtuvieron menos de 50 puntos. Es decir, más de dos tercios de los incluidos en la clasificación. Incluso en democracias consolidadas y consideradas seguras, la baja en las puntuaciones revela que los riesgos de corrupción pueden aparecer en cualquier contexto si se dan las condiciones políticas, económicas o institucionales para que eso ocurra. Tanto Estados Unidos como Nueva Zelanda registraron caídas en sus resultados. En el caso del Reino Unido, la puntuación bajó a 70, lo que lo ubicó en el puesto 20 del ranking. @@FIGURE@@
El informe advierte que "la ausencia de un liderazgo audaz está dando lugar a estándares y una aplicación más débiles, lo que reduce la ambición de las iniciativas anticorrupción en todo el mundo". Maíra Martini, directora ejecutiva de Transparencia Internacional, sostuvo: "En tiempos de crisis climática, inestabilidad y polarización, el mundo necesita más que nunca líderes responsables e instituciones independientes que protejan el interés público; sin embargo, con demasiada frecuencia, no lo hacen. Hacemos un llamamiento a los gobiernos y líderes para que actúen con integridad y cumplan con sus responsabilidades para brindar un futuro mejor a sus ciudadanos".
A pesar del escenario general, también hay señales de mejora. Desde 2012, 31 países lograron reducir de manera significativa sus niveles de corrupción. Estonia (76), Corea del Sur (63), Bután (71) y Seychelles (68) reflejan los beneficios que puede generar, a largo plazo, la continuidad en políticas públicas destinadas a combatirla.
Por otra parte, aunque siguen teniendo puntuaciones bajas, Albania (39), Angola (32), Costa de Marfil (43), Laos (34), Senegal (46), Ucrania (36) y Uzbekistán (31) lograron salir del fondo de la tabla y avanzar hacia posiciones intermedias gracias a medidas políticas y regulatorias aplicadas de forma sostenida.
*Nota publicada originalmente en Forbes.com