Trump la quiere prohibir, Microsoft la quiere comprar, Instagram la quiere imitar, y los adolescentes no pueden vivir sin ella. La batalla cultural entre Estados Unidos y China se juega en la famosa red social.
La idea de que el supermercadista más grande de EE.UU. se alíe a un gigante de la tecnología para tratar de comprar una aplicación cuyo público pertenece sobre todo a la Generación Z sonará rara, pero para los analistas de la industria es perfectamente lógica. ¿Qué hay detrás?
La app de mensajería instantánea se sumará a esta tendencia de llamadas en video, uno de los servicios de comunicación más demandados por la gente durante esta época.
El presidente de Estados Unidos le dio 45 días a Microsoft para que cierre un acuerdo con TikTok, en una operación que podría llegar a los US$ 50.000 millones.
El país asiático está considerando prohibir TikTok y otras series de aplicaciones chinas, mientras que Zuckerberg comenzó a ofrecer incentivos a los creadores destacados de esta red social para que cambien a Reel, su clon.
A pesar del aumento de los usuarios diarios en la red social, un 12% en el segundo trimestre, los factores coyunturales fueron suficientes para hacer del 2020 un año para pasar de página rápidamente. Un leve aumento en la demanda de anunciantes comenzaría a compensar la caída.