Powell se mostró optimista con respecto a la inflación del país, la cual se ubicó en el 2,9% interanual en julio y está en una “senda sostenible” al objetivo del 2% del banco central.
Los datos de crecimiento y de inflación siguen ejerciendo una influencia significativa en los mercados financieros porque la Reserva Federal depende de los datos.
Los operadores de swaps anticipan al menos dos reducciones de tasas de un cuarto de punto para finales de 2024. Esto impactará en el rendimiento de los T-Bonds a un menos nivel de retorno por lo tanto aumentan su precio nominal actual.
Jerome Powell, presidente de la Fed, mencionó que las últimas cifras de inflación refuerzan la confianza en que la tasa está acercándose al objetivo del 2% del banco central.
La Fed incrementó las tasas desde el 0% al rango del 5,25%-5,50%, lo que hizo bajar la inflación hasta el nivel actual del 3,4%. No obstante, la inflación todavía está lejos del objetivo del 2% de la propia Fed.
Detrás de su conclusión se encuentra la nueva era de alta inflación, el mayor gasto público en salud y mayores déficits, y todo debido a que el mundo está envejeciendo muy rápidamente.
El análisis llegó luego de que el índice de precios al consumidor creciera un 3,5% interanual en marzo, frente a las previsiones anteriores del 3,4% y contra el 3,2% de febrero.
La advertencia contradice la euforia en los mercados globales que sugiere que la época de la política monetaria restrictiva en Estados Unidos está quedando atrás.
En 2024, cuatro puestos del FOMC son para los presidentes de la Fed en Cleveland, Loretta Mester; Richmond, Tom Barkin; Atlanta, Raphael Bostic; y San Francisco, Mary Daly.
La buena noticia será que no subirá las tasas de interés. ¿La mala? Que sigue creyendo que la prosperidad causa inflación, lo que no augura un 2024 mejor que el 2023.
Si bien se supone que las estrategias de la Reserva Federal se centran en dos métricas principales –“empleo máximo” y “precios estables”, es decir, bajo desempleo y alrededor del 2% de inflación-, en la práctica fijan políticas centrándose en cosas que no pueden hacer ver en ese momento.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la FED se reunirá en Washington a partir del martes 31, para evaluar los distintos indicadores económicos y decidir si vuelve a incrementar el costo del dinero.
Sigue siendo posible un posible aumento de tipos para diciembre o después, pero, por ahora, la Reserva Federal está satisfecha con la tendencia de la economía y es probable que el objetivo de fondos federales se mantenga en su máximo actual de 22 años del 5,25%-5,5%.
Los precios al consumidor subieron en septiembre más de lo previsto: aumentaron un 3,7% anual y un 0,4% mes a mes en septiembre, superando las estimaciones de consenso de los economistas de un 3,6% y un 0,3%, respectivamente. La próxima decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés será el 1 de noviembre.