El "Oráculo de Omaha" sostiene que la euforia por los debuts bursátiles puede esconder precios inflados, incentivos cruzados y menos oportunidades reales para quienes entran tarde al mercado.
Los inversores minoristas ahora pueden comprar acciones privadas de OpenAI, Anthropic y SpaceX; o al menos eso creen. Pero entre ellos y las riquezas de las OPV se interpone una opaca red de intermediarios turbios, cada uno ansioso por llevarse su parte.
A sus 33 años, podría ir un paso más allá en el mundo de las redes sociales monetizando su personaje con una oferta pública de venta (OPV) en Milán, la ciudad en la que vive.