Los datos muestran una caída de actividad que se explica por un escenario internacional adverso con precios a la baja y sobre oferta de crudo de los países árabes.
La maniobra del grupo de países petrolero apunta a quedarse con una porción mayor del negocio, pese al riesgo de que los precios sigan bajos y achiquen la rentabilidad del sector a nivel global.
Los principales referentes de la OPEP+ decidieron profundizar la baja de producción, pero el mercado les volvió a dar la espalda y ratificó el sendero bajista frente a la expectativa de recesión global.
El precio del barril de petróleo abrió mayo en baja luego de que los datos de la producción en China no conformaran las expectativas y antes de la reunión de la Reserva Federal (FED) en la que se resolvería otra suba de tasas de interés.