Las acciones de Pop Mart cayeron un 22% tras el balance anual, golpeadas principalmente por las dudas sobre las ventas fuera de China y debido a que la meta de ingresos para 2026 es inferior a la del mercado.
Conflictos culturales, muñecos virales, consumidores irónicos y adolescentes que prefieren charlar con un chatbot antes que con otra persona: cinco escenas que revelan hacia dónde va la sensibilidad del mercado y qué exige hoy el público a las empresas que quieren seguir siendo relevantes.
Los Labubu, esos monstruitos que se convirtieron en objeto de deseo global, están a un paso de conquistar Hollywood. Sony compró los derechos y abrió la puerta a una posible franquicia en un momento en que la industria convierte cada juguete en candidato a próximo éxito de taquilla.
La fiebre por los muñecos de edición limitada empieza a mostrar fatiga entre los coleccionistas chinos y golpea fuerte las finanzas del empresario, que llegó a superar a Jack Ma en el ranking de millonarios. Las acciones de la compañía se hundieron tras la tibia recepción del Labubu 4.0.
Un muñeco de edición limitada fruto de la alianza entre Vans y Pop Mart disparó una subasta online con casi 100 ofertas y terminó en un precio récord. Coleccionistas y analistas creen que la fiebre por estas figuras no se trata solo de una moda pasajera.
Los pequeños muñecos coleccionables que viralizaron las celebridades generaron más de 16.000 transacciones en los últimos tres meses según datos de Tiendanube, con un ticket promedio de $ 68.211 por compra.
Wang Ning es el creador de Pop Mart, la marca china de muñecos coleccionables que causa furor en Estados Unidos. El fenómeno impulsó las acciones de su empresa y llevó su fortuna a los 16.100 millones de dólares.