El presidente de Estados Unidos anunció que mantendrá la suspensión de ataques militares contra Irán más allá del vencimiento de este miércoles, aunque ordenó continuar con el bloqueo naval y financiero.
La guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz dispararon los precios del crudo y del gas, activaron medidas de emergencia en países importadores y aceleraron un cambio de estrategia en todo el sector.
La volatilidad golpea las carteras a medida que expira el plazo del ultimátum de Trump a Iran para reabrir el estrecho de Ormuz. La evolución del conflicto obliga a revisar los riesgos, la exposición sectorial y los márgenes de maniobra antes de tomar decisiones apresuradas.
La escalada bélica en Medio Oriente empuja el precio del crudo y mejora las perspectivas para las principales petroleras estadounidenses, mientras los mercados miran la duración del conflicto y su impacto global.
La fortaleza energética de Estados Unidos, la rotación global hacia activos locales y el peso de las petroleras sostienen a Wall Street pese al riesgo latente en el estrecho de Ormuz y en las cadenas de suministro.