El Mundial será el mayor ensayo de seguridad aérea en suelo estadounidense, con estadios colmados, millones de asistentes y una amenaza que ya cambió la guerra moderna.
El interés por las embarcaciones dron crece con fuerza a medida que la crisis en el Estrecho de Ormuz se extiende. Havoc, que acaba de levantar US$ 100 millones en una ronda de financiamiento, afirma que cuenta con la tecnología necesaria para ese reto, pero soporta la presión de rivales de mayor escala, como Anduril y Saronic.