Los bonos argentinos volvieron a caer y profundizaron las pérdidas de las últimas semanas. Las dudas sobre los vencimientos de deuda de 2027 y la acumulación de reservas mantienen la presión sobre los activos locales.
Tina Vandersteel administra US$ 10.000 millones y logró una rentabilidad anual del 6,4% con bonos de mercados emergentes. Sin embargo, su estrategia no consiste en evitar el riesgo de impago, sino en aprovechar las oportunidades que otros inversores descartan.
La mejora de los mercados coincide con una resolución del Ministerio de Economía para cancelar pagos pendientes de obra pública a través de la emisión de títulos por más de $ 221.000 millones. En paralelo, la Justicia ordenó aplicar la Ley de Financiamiento Universitario y el Banco Mundial recortó la proyección de crecimiento.
Tras una exitosa colocación de bonos por US$ 1.850 millones con tasas históricamente bajas por parte del MEF, analistas destacaron la confianza de los mercados en Uruguay y la estrategia de desdolarización, aunque advierten sobre el aumento del endeudamiento y los desafíos del crecimiento.
LyP subrayó que la actual administración cambió una tendencia de décadas en las que el Estado argentino gastaba sistemáticamente más de lo que ingresaba.
Los compromisos en moneda extrajera crecieron 4% desde diciembre de 2019 mientras que los denominados en pesos casi que se duplicaron. La indexación de la deuda en pesos será una de las herencias más pesadas para el próximo Gobierno si es que quiere avanzar en una corrección cambiaria.
Respecto de septiembre, la deuda pública subió en US$ 1.853 millones, por el incremento de los compromisos en moneda extranjera en US$ 1.903 millones y la disminución en moneda local por US$ 50 millones.