En el arranque de septiembre, el ritmo de suba de depósitos privados se estabilizó en US$ 150 millones diarios. De esta forma, ya van 16 alzas seguidas que en conjunto suman un incremento de US$ 1.330 millones.
El nuevo Gobierno asumió en diciembre del año pasado con US$ 21.017 millones de reservas brutas y llevó el total hasta los US$ 30.000 millones a finales de abril. Pero la cifra se estabilizó e incluso cayó desde ese pico: ahora ronda los US$ 27.500 millones.
Se trata de la cuarta baja desde el cambio de Gobierno y la segunda en abril. De esta manera, la tasa de política monetaria retrocedió hasta el nivel más bajo desde el 10 de agosto de 2022.
De cara al futuro, se espera que el BCRA continúe con su racha compradora, en especial contemplando que se acerca la liquidación del campo y que la demanda de importaciones todavía está contenida.
Los inversores con un perfil de riesgo moderado, o agresivo, y con ciertos conocimientos bursátiles están empezando a optar por instrumentos financieros que se negocian en la bolsa.
De esta manera, la institución sigue reduciendo las tasas de interés. La decisión repercute en instrumentos como los plazos fijos y las cuentas remuneradas.
Ahora, la tasa de interés nominal de los pases pasivos es del 80%, frente al 110% anterior, lo que da una tasa efectiva anual del 122% y una tasa efectiva mensual del 6,9%.
Desde la llegada de la nueva gestión, el organismo adquirió más de US$ 8.200 millones, alcanzando un total de reservas brutas de US$ 27.140 millones. En promedio, las compras diarias superaron cómodamente los US$ 200 millones.
De esta manera, a día de hoy, las reservas brutas del Banco Central rondan los US$ 27.156 millones. No obstante, las reservas netas se estiman en alrededor de -US$ 5.700 millones, por lo que las compras deben continuar para marcar una diferencia.
A día de hoy, se negocia a US$ 68,50 cada 100 nominales, por lo que su rendimiento aproximado del 17% anual en dólares despierta el interés entre el público inversor minorista.
La noticia llega poco después de que Larry Fink, presidente de BlackRock, se reuniera con Javier Milei para hablar sobre oportunidades de inversión en el mercado local.