La desregulación y la reducción de la inflación están cambiando las prioridades del empresario pyme. Con menos excusas externas, la agenda se redefine para enfocarse en la gestión interna y en cómo competir en un mercado global.
La mitad de los CEOs o presidentes de pequeñas y medianas empresas asume que "debería cuidar más el clima laboral en su compañía", el 25% dice que "le da mucha atención, porque es fundamental", en tanto que el 25% restante sostiene que "lo está empezando a hacer".
Un informe de la Asociación de Directorios Asociados (Adiras) indicó que el 74% de los empresarios considera la posibilidad de expandir su empresa hacia el exterior. Sin embargo, distintos expertos ayudan a reconstruir un camino que, aunque deseado por muchos, resulta sumamente complejo.
La adaptabilidad se erige como la habilidad clave que, para muchas compañías, supone romper con paradigmas establecidos y les exige salir de su zona de confort.
Si las grandes empresas diseñan propuestas de valor al empleado, las que dotan de
sentido a la marca empleadora, ¿por qué no podrían hacerlo también las pymes, que
son responsables de cerca del 70% del empleo en el país?