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Telemedicina: un desafío tecnológico pero sobre todo cultural

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La tercera jornada del Forbes HealthCare Week estuvo protagonizada por el rol clave de la telemedicina. COVID-19 impulsó de manera vertiginosa la videoconsulta como alternativa a la consulta por guardia, abriendo un cambio de paradigma tanto para pacientes como para la comunidad médica. Pablo Utrera de Doc24; Gabriel Barbagallo de ACTRA y OSDE; Daniel Sacks de Avaya; el diputado Pablo Yedlin y la presidenta de AEPSO, Silvia Fernández Barrio, analizaron este antes y después para la industria de la medicina.

26 Junio de 2020 10.09

Todavía se habla de "barreras", pero los avances de la telemedicina en 2020 son sencillamente asombrosos. Como explicó Gabriel Barbagallo, presidente de ACTRA y gerente de Relaciones Institucionales de OSDE, "teníamos un nivel de aceptación del 16% para las videoconsultas. La pandemia nos puso en el 88%". Como explicó en el inicio el periodista especializado Matías Loewy, la telemedicina ha sido uno de los pocos "ganadores" de la pandemia. ¿Pero estaba preparada para semejante cambio?

Pablo Utrera, cofundador y CEO de Doc24, coincidió en que el cambio cultural ha sido siempre un freno para el avance de la telemedicina en la Argentina y que "todavía mucho camino por recorrer". Explicó que la medicina de prepaga estaba más preparada para hacerle frente a esta coyuntura, sobre todo en las consultas programadas, y puso énfasis en la necesidad de comprender que la medicina es una herramienta de complementariedad: "Según estándares internacionales, entre el 70% y 80% de los casos no necesitan una consulta presencial inmediata. ¿Hay especialidades en las que no aplica la telemedicina? No se trata tanto de la especialidad sino de la oportunidad", afirmó.

Pero, como explicó Daniel Sacks, líder de Ventas para Avaya Cono Sur, la tecnología fue fundamental en la respuesta inmediata frente a la pandemia. "Una de las cosas que vemos es que muchas de las aplicaciones que se utilizaban en el mundo corporativo pudieron ser aplicadas. La pandemia nos agarró con la tecnología preparada", explicó Sacks. Avaya, de hecho, comenzó a trabajar con el coronavirus en Wuhan, el "ground zero" de la pandemia. La compañía donó la infraestructura necesaria para garantizar la teleasistencia y el diagnóstico a distancia en horas clave para el desarrollo de la enfermedad. "Uno de los principales desafíos es cómo administrar información tan sensible. En definitiva, no es tan diferente a la regulación bancaria. Las mismas tecnologías que se pueden aplicar a la seguridad bancaria pueden ser aplicadas a la telemedicina", dijo Sacks.

La telemedicina y el marco legal y cultural

En Argentina, el marco jurídico sobre la telemedicina está plasmado en la flamante Ley de Receta Electrónica y Teleasistencia en Salud, que ya tiene media sanción en Diputados y en las próximas semanas se debatirá en el Senado. Pablo Raúl Yedlin, presidente de la Comisión de Acció Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, dio detalles sobre esta legislación "Como toda cosa que tiene algún tema cultural, la pandemia ha permitido poner los temas de cambios de normativa de salud en la agenda", apuntó Yedlin, quien agregó que "hay una enorme responsabilidad a la hora de legislar en este tema porque tenemos que proteger los datos de los pacientes".

Porque la telemedicina no solo fue fundamental para reforzar la atención primaria frente al coronavirus sino para sostener al resto del sistema de salud. La pandemia provocó una caída en las consultas por otras enfermedades -algunas de ellas crónicas-  producto de que el sistema sanitario se ha dedicado particularmente a hacerle frente al coronavirus. Silvia Fernández Barrio, Presidenta de AEPSO (Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis), explicó cómo se organizaron para seguir tratándose y hacer sus consultas.

"Tenemos miedo de enfrentar a una cámara y que no se resuelva la consulta médica. Pero ya superamos el miedo a que ingrese un médico en nuestro domicilio o a la recete electrónico. Ese es el desafío de la barrera cultural". Gabriel Barbagallo

"Al principio la pandemia fue terror para los enfermos crónicos", afirmó. Pero a medida que estructuraron su red digital para seguir con los tratamientos, corroboró que los pacientes estaban más preparados de lo que pensaba para llevar a cabo la teleconsulta

"Yo tuve un brote muy importante durante la pandemia y pude consultar a mi dermatólogo", reveló Fernández Barrio, y enfatizó que "todo fue gracias a la telemedicina". Según su mirada, es necesario un cambio cultural muy grande ya que la pandemia ha puesto de manifiesto las bondades de la telemedicina. 

Las barreras que quedan

La telemedicina plantea muchos desafíos y el tema de la privacidad y protecciones de los datos no es un tema menor para el desarrollo y la regulación de la actividad. "La privacidad como la entendíamos, ya no existe más", opinó la presidenta de AEPSO, sugiriendo que la telemedicina requiere otro marco conceptual. Yedlin, por su parte, afirmó que la confidencialidad de datos y los derechos del paciente tienen que ser sostenidos y que la regulación debe comprender el marco cultural en el cuál se sanciona: "Hay una suerte de miedo al sistema electrónico", expresó. 

Pero Barbagallo es optimista: "Tenemos miedo de enfrentar a una cámara y que no se resuelva la consulta médica. Pero ya superamos el miedo a que ingrese un médico en nuestro domicilio o a la recete electrónico. Ese es el desafío de la barrera cultural". La consulta presencial y virtual, insistió Barbagallo pueden y deben complementarse. Como dijo Pablo Utrera, "la pandemia está cambiando la comprensión de la telemedicina. Y tiene su reflejo tanto en el paciente como en la comunidad médica".