Buenos Aires tiene un ecosistema emprendedor valuado en US$ 11.000 millones, pero en 2026 ocupa el quinto lugar entre los principales polos de América Latina, detrás de San Pablo, Ciudad de México, Bogotá y Santiago. La ciudad conserva talento técnico y empresas con alcance global, aunque el acceso a capital para las startups sigue siendo uno de sus principales límites.
Los US$ 11.000 millones no representan dinero invertido directamente en startups del ecosistema local. La cifra sirve para dimensionar el valor del ecosistema en su conjunto y tiene en cuenta tanto la valuación de sus empresas como el dinero generado cuando alguna de ellas es vendida. Buenos Aires, además, acumuló US$ 7.000 millones en este tipo de operaciones entre 2021 y 2025, muy por encima del promedio regional, según Startup Genome.
Juan José Güemes, presidente del Centro de Emprendimiento e Innovación de IE University, una universidad privada española enfocada en negocios y emprendimiento, considera que la ciudad mantiene características difíciles de encontrar en otros mercados. "Buenos Aires concentra talento técnico, experiencia emprendedora y una clara vocación internacional", afirmó.
La universidad volverá a la Argentina el 21 de octubre con una nueva edición del IE Venture Day, un encuentro que reunirá a startups, inversores y referentes del ecosistema. IE ya había realizado una edición en Buenos Aires en 2024 y otra en Córdoba el año pasado. Este año, la actividad cuenta con el acompañamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería.
El talento está, pero el capital sigue siendo un límite
Buenos Aires todavía corre desde atrás frente a los principales polos emprendedores de América Latina. StartupBlink la ubicó en la quinta posición en la región para 2026, detrás de San Pablo, Ciudad de México, Bogotá y Santiago. A nivel mundial quedó en el puesto 86, nueve lugares por debajo del año anterior.
"São Paulo y Ciudad de México lideran por tamaño y profundidad de capital", sostuvo Güemes. Para Buenos Aires, el desafío pasa por conseguir más financiamiento para las empresas que recién empiezan y ayudarlas a acceder a mercados internacionales.
La distancia también se refleja en el ritmo de crecimiento. El ecosistema porteño avanzó apenas 1,1% durante el último año, el registro más bajo entre las diez principales ciudades emprendedoras de América Latina.
La Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (ARCAP) registró 73 rondas de inversión por un total de US$ 270 millones en 2025. Sin embargo, el dinero quedó muy concentrado. Apenas nueve operaciones explicaron el 75,7% de todo el capital invertido, mientras que más de la mitad de las rondas correspondieron a empresas que se encontraban en sus primeras etapas.
La Argentina ya demostró que puede generar compañías capaces de salir al mundo. Güemes mencionó a Mercado Libre, Globant, Tiendanube y Ualá como ejemplos surgidos del ecosistema local. También destacó a Auth0 y Vercel, dos compañías creadas por fundadores argentinos que construyeron sus negocios desde estructuras internacionales.
Para Güemes, las principales dificultades aparecen cuando esas empresas intentan crecer fuera del país. El acceso al capital continúa siendo limitado y, al expandirse por distintos mercados de América Latina, deben enfrentar estructuras societarias, fiscales y regulatorias diferentes.
Los sectores que pueden generar nuevas empresas globales
Entre las actividades con mayor potencial, Güemes coloca en primer lugar al agtech, el conjunto de tecnologías aplicadas al campo y a la producción agropecuaria. La Argentina cuenta con una sólida base productiva y con conocimiento científico y tecnológico, una ventaja que puede servir para desarrollar soluciones exportables.
Después aparecen fintech, software e inteligencia artificial. A esa lista se suman las tecnologías vinculadas a la energía, la minería y la biotecnología. "Argentina tiene conocimiento y recursos en todos esos campos; el desafío es convertirlos en más compañías capaces de atraer capital y competir globalmente", explicó.
El relevamiento de ARCAP muestra que la biotecnología fue el sector con la mayor cantidad de operaciones de inversión en 2025, seguida por fintech. Las empresas vinculadas a la salud y la tecnología para el agro también estuvieron entre las más activas.
Con respecto a la IA, Güemes sostuvo que la tecnología ya llegó a la Argentina. Lo que todavía falta, según detalló, es una mayor cantidad de empresas creadas desde cero en torno a ella, con productos propios, clientes internacionales y capacidad para acceder a financiamiento a nivel global.
Qué necesita la Argentina para atraer más capital
Para atraer más inversión a compañías jóvenes, Güemes mencionó la necesidad de contar con reglas estables y estructuras de inversión acordes con estándares internacionales. También planteó mejores condiciones para las opciones sobre acciones, utilizadas por muchas startups para compensar y retener talento, y mayor facilidad para ingresar o retirar capital del país.
Buenos Aires parte con una ventaja que otras ciudades tardan años en construir. Tiene talento técnico y empresas que ya demostraron que pueden competir fuera de la Argentina. El desafío es que más startups consigan el capital que necesitan para crecer desde el país.
"Con previsibilidad, el talento argentino puede hacer el resto", concluyó Güemes.