Durante décadas, Holcim fue identificada principalmente como una empresa cementera. Hoy, esa definición quedó corta. En línea con su estrategia global NextGen Growth 2030, la compañía viene ampliando su presencia en nuevos segmentos para convertirse en un proveedor integral de soluciones para la construcción. En la Argentina, ese proceso se aceleró en los últimos años con adquisiciones, nuevas inversiones y el lanzamiento de unidades de negocio que expanden su oferta mucho más allá del cemento tradicional.
El cambio también se refleja en los productos que comercializa. “La transformación trasciende lo que es Argentina, es una transformación global que tenemos como compañía. Pasamos de ser una empresa que ofrecía 10 productos hace cuatro años, a una que hoy ofrece más de 1000. Recientemente sumamos nuestra propia línea de aditivos para la construcción, y eso integra prácticamente el punta a punta de lo que se requiere para cualquier sistema constructivo tradicional”, afirma Pablo Bittar, CEO de Holcim Argentina.
La estrategia se apoya tanto en el desarrollo de nuevas capacidades como en adquisiciones realizadas en los últimos años. La compra de Horcrisa fortaleció su negocio de hormigón elaborado; la incorporación de Tensolite amplió su presencia en premoldeados y pretensados; Quimexur sumó pinturas, impermeabilizantes y el conocimiento en aditivos, mientras que Tector permitió ingresar al mercado de morteros y adhesivos.
Aunque la compañía no descarta seguir creciendo mediante adquisiciones, hoy el foco está puesto en consolidar los negocios incorporados. “El objetivo es hacer eficiente y potenciar las compañías que ya adquirimos. Hay un fuerte trabajo puertas adentro en términos de eficiencia, innovación y sostenibilidad, y también un trabajo hacia afuera para apalancarnos en nuestra red de Disensa y en nuestros +Aliados", explica Bittar en referencia a la red de más de 600 franquicias Disensa y más de 150 hormigoneras asociadas que forman parte de esa estrategia de expansión comercial.
Apuesta por los aditivos: la nueva planta de Holcim en Córdoba
Ese proceso de diversificación sumó recientemente un nuevo capítulo con la inauguración de la primera planta de aditivos de Holcim en Córdoba. La operación demandó una inversión superior a US$ 1,2 millones y dio origen a ADI, una nueva unidad de negocio, con capacidad instalada de más de 7 millones de litros anuales. La iniciativa permitirá abastecer tanto las operaciones propias como a clientes externos y posiciona a la empresa como el primer actor del mercado argentino en integrar cemento, hormigón, premoldeados, agregados y aditivos dentro de una misma propuesta de valor.

Para Bittar, la decisión de avanzar con esta inversión responde a una mirada de largo plazo, incluso en un contexto de mercado todavía desafiante. “La creación de la planta de aditivos nos permite reemplazar lo que antes nos proveían terceros por nuestro propio aditivo en todas las plantas de cemento, de hormigón y de premoldeados, y también ofrecerlo a terceros para que puedan incorporar un producto con altísima tecnología, innovación y probado”, sostiene.
La apuesta por los aditivos también está vinculada a la expectativa que Holcim tiene sobre la evolución del mercado de la construcción. Para la compañía, el potencial de crecimiento sigue siendo elevado, impulsado por el déficit habitacional y las necesidades de infraestructura que aún tiene el país. “El potencial es altísimo. En Argentina existe un déficit habitacional de casi 3 millones de viviendas nuevas y un déficit de reforma de casi 5 millones de viviendas. Parte de nuestra estrategia es empezar a prepararnos para que, conforme ese desarrollo comience a acercarse, podamos tener la plataforma adecuada para ofrecer la solución integral para la construcción”, señala Bittar.
El escenario de la construcción
Sin embargo, la recuperación todavía muestra velocidades diferentes según el segmento. Mientras la obra vinculada a industrias y grandes proyectos comienza a dar algunas señales de mejora, la autoconstrucción continúa afectada por la falta de financiamiento. “El sector de la autoconstrucción está un poquito más afectado por la ausencia de un crédito que motive el consumo. Consideramos que, si bien el orden macro es relevante, la aparición del crédito puede dinamizar mucho el sector”, afirma el ejecutivo. Para el CEO, la vuelta del crédito hipotecario y del financiamiento de mediano y largo plazo será el principal motor de una recuperación más consistente.
Respecto del escenario general, Bittar reconoce que el freno de la obra pública impactó sobre el mercado del cemento, aunque sostiene que empiezan a aparecer otros factores que podrían compensar parte de esa caída. Las concesiones viales, los proyectos vinculados a minería, energía y logística, junto con las inversiones privadas asociadas al agro, aparecen entre los sectores con mayor potencial. Aun así, advierte que ese proceso todavía avanza con moderación y que la recuperación sigue siendo gradual. “El común denominador para dinamizar el crecimiento es la aparición del crédito. Sin un crédito sostenido de mediano y largo plazo, el desarrollo del país, sobre todo del sector privado, se va a hacer cada vez más difícil”, resume.
En paralelo, la empresa continúa profundizando una agenda de innovación que combina sostenibilidad, digitalización e inteligencia artificial. Desde el uso de combustibles alternativos a través de su empresa Geocycle hasta herramientas de IA para mantenimiento predictivo y optimización logística, la tecnología ocupa un lugar cada vez más relevante en la operación. “Tenemos herramientas de inteligencia artificial que nos permiten predecir fallas en equipos y aprovechar mejor nuestra logística, con impactos tanto en eficiencia como en sostenibilidad. La digitalización es transversal a toda la organización”, explica Bittar.
Con ese enfoque, Holcim encara la segunda mitad de 2026 priorizando la eficiencia operativa mientras prepara el terreno para una eventual aceleración de la demanda. La nueva planta de ADI sintetiza esa estrategia: incorporar tecnología, capacitar a los equipos para operar procesos más automatizados y ampliar una oferta que busca posicionar a la compañía como un proveedor integral para la construcción. “Lo que buscamos es apoyar a las personas para que adquieran nuevas habilidades y puedan manejar nuevas tecnologías. Esa es la mirada que una compañía debe tener hacia adelante”, concluye el CEO.